Economía

El FMI replica a España y pone en evidencia la "fragilidad" de su economía

El déficit público superará este año los dos dígitos y crecer a ritmos pasados sólo será posible en 2014

el 03 oct 2009 / 19:45 h.

El FMI insiste en que la economía española será de las últimas del mundo desarrollado en salir de la crisis. En réplica a las críticas del Gobierno español por su informe del pasado martes, la institución advierte de que el país no volverá a una tasa positiva de crecimiento del 2% al menos hasta 2014.

El déficit fiscal de España superará este año el 10% del PIB, pronosticó ayer el Fondo Monetario Internacional (FMI), que pidió una reestructuración "fundamental" de la economía que incluya más recortes del gasto público.
España está en una situación complicada, de acuerdo con el organismo internacional, con un déficit "que tiene que ser corregido" y al mismo tiempo una situación económica "frágil", agregó.

Marek Belka, el director del departamento de Europa del FMI, declaró que el crecimiento potencial de España, es decir, su capacidad para expandirse sin generar inflación, ha caído "probablemente más que en casi cualquier otro país europeo".

Para corregirlo, es necesaria "una reestructuración fundamental" de la economía que "llevará mucho tiempo", según resalta el Fondo.

Lejos están los años en los que el PIB nacional aumentaba más del 3%, según el FMI, que prevé que España siga en recesión en 2010 mientras la gran mayoría del mundo se expande y que sólo contempla la vuelta a un crecimiento del 2% en 2014, por esa pérdida de potencial.

En respuesta a estas previsiones, el vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves, ha recordado que el FMI se ha equivocado a menudo. La vicepresidenta segunda, Elena Salgado, participará hoy en los actos previos a la Asamblea Anual del FMI y el Banco Mundial en Estambul, y ha dicho que hablará con los encargados de los temas de España en el organismo multilateral "para explicarles algunas cosas que no han entendido bien".

Prácticamente el único ámbito donde España recibe elogios del Fondo es en la supervisión de sus entidades financieras, a las que el banco central obligó a mantener más reservas en los tiempos de bonanza que otros países. Aun así, la banca se resiente de la morosidad, que se ha doblado en un año.

José Viñals, el director de asuntos financieros del FMI y ex subgobernador del Banco de España, pronosticó ayer que el nivel de atrasos en los pagos continuará su aumento, pero que no superará la media europea. En un encuentro con algunos periodistas españoles, Viñals pidió "aprovechar" la crisis para reordenar el sistema bancario mediante fusiones y hacerlo más eficiente.

"Dado que el negocio bancario está menguando y que hay que adaptarse a la nueva situación, en algunos casos habrá cosas que la entidad pueda hacer por sí misma y en otros habrá que llevar a cabo procesos de consolidación", explicó Viñals.

Mientras, en el frente presupuestario los números rojos llegarán en España este año a los dos dígitos, según Ajai Chopra, subdirector del departamento de Europa del FMI. En 2007, se registró un superávit presupuestario del 2,2% del Producto Interior Bruto (PIB), y en 2008, un déficit del 3,8%.

El resultado de las cuentas del Estado dará un giro brusco debido a la recesión y a los programas de estímulo económico, a lo que el Gobierno ha respondido con un alza de impuestos que entrará en vigor el próximo año.
Chopra afirmó que la "magnitud" del problema fiscal en España requiere esas subidas, pero recalcó que la experiencia internacional demuestra que la bajada del gasto público hace "más duradera" la mejora de las cuentas públicas.

"Nosotros pondríamos más énfasis en los recortes de gastos para evitar perjudicar la frágil recuperación", dijo Chopra. El plan del Gobierno prevé una reducción del 3,9% en los desembolsos públicos. En lo que no se ha embarcado el Ejecutivo es en la reforma laboral que piden tanto el Fondo como el Banco de España.

Chopra resaltó ayer que el ajuste por la crisis se siente "en despidos y no en la moderación salarial", es decir, que en lugar de limitar los sueldos las empresas responden eliminando puestos de trabajo, especialmente los temporales.

Mientras, los países del G7 constataron ayer que las perspectivas de crecimiento siguen siendo frágiles y que el mercado laboral no da señales de mejoría, por lo que consideraron necesario mantener los planes de estímulo hasta que la economía pise terreno firme.

"Mantendremos nuestras medidas de estímulo hasta que la recuperación esté asegurada", anunció el Grupo de los Siete países más ricos (EEUU, Canadá, Japón, Alemania, el Reino Unido, Italia y Francia) tras su reunión en Estambul (Turquía). Insistió en que en los últimos meses han comenzado a observarse "señales de una recuperación económica global y una mejora continuada en las condiciones de los mercados financieros".

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