Economía

El freno de la construcción hunde un 20% la demanda de Siderúrgica

Los efectos colaterales del freno de la construcción ya se están dejando sentir. Entre los sectores que sufrirán este retroceso se encuentra el acero, sensiblemente afectado por la nueva coyuntura. Siderúrgica Sevillana ha constatado el repentino cambio de ciclo, que se traduce en una caída del 20% en la demanda. Foto: Javier Cuesta.

el 14 sep 2009 / 21:36 h.

Los efectos colaterales del freno de la construcción ya se están dejando sentir. Entre los sectores que sufrirán este retroceso se encuentra el acero, sensiblemente afectado por la nueva coyuntura. Siderúrgica Sevillana ha constatado el repentino cambio de ciclo, que se traduce en una caída del 20% en la demanda de acero. Y sólo es el comienzo de la nueva etapa.

Las instalaciones de Siderúrgica Sevillana están totalmente enfocadas a la transformación de la chatarra en acero para el negocio del ladrillo, su principal fuente de ingresos. En los últimos tres meses de este año ha llegado "bruscamente" el tantas veces anunciado cambio de ciclo. El parón del sector de la construcción les afecta de lleno y la empresa atraviesa ahora "un momento delicado", según reconoce el gerente de la compañía, Mauro Pozzi.

A pesar de la nueva coyuntura, que ha llegado al acero casi de la noche a la mañana, Siderúrgica salvará este ejercicio con un aumento del volumen de facturación, que alcanzará los 370 millones de euros, lo que supone un 8,1% más respecto a los 342 millones de 2006. Los beneficios, no obstante, retrocederán un 6,25% para situarse en 45 millones de euros.

Pero Pozzi sabe que las cuentas darán un vuelco en el próximo ejercicio. No se aventura a adelantar el descenso de los beneficios -aunque asume que la reducción será "drástica"-, pero sí de las ventas, y cuenta en su previsión con una baja del 20%, hasta el entorno de los 300 millones, "continuando la tónica del último trimestre".

La nueva situación, aunque esperada, obligará a Siderúrgica a reorientar las ventas en vistas del enfriamiento del mercado nacional. Así pues, intentará compensar el descenso de la demanda interna proyectando sus productos hacia países de Oriente Medio y del Norte de África, apostilla su gerente.

A la compañía transformadora de acero, que pertenece al Grupo italizano RIVA desde 1970, no le coge por sorpresa el cambio de ciclo. Es un sector que está acostumbrado a los vaivenes de la demanda. Ya le tocó vivir varios episodios similares y, como en estos casos, es difícil predecir cuándo volverá a girar la veleta. Los más destacados se remontan a 1986, cuando España entró a formar parte de la Unión Europea (UE), así como en 1992, momento en el que se experimentó una fuerte caída de la producción tras la actividad generada en el periodo Pre-Expo y con motivo de las Olimpiadas de Barcelona, recuerda Pozzi.

Para hacer frente a la nueva realidad, la estrategia de la compañía se centrará en "adaptar la producción al mercado más que en diversificar". ¿La razón? Las instalaciones de Siderúrgica utilizan la chatarra como materia prima e invertir el proceso supondría unas fortísimas inversiones que no considera viables.

Eso no significa que durante 2008 paralice nuevas inversiones. La continua mejora medioambiental, de las condiciones de trabajo y la permanente búsqueda del ahorro de costes le supondrá en los próximos dos ejercicios un desembolso de 40 millones de euros. Cantidad que se sumará a los 20 millones destinados en 2006 para reducir el consumo energético de la planta y los 14 millones invertidos el año pasado.

Pozzi sintetiza que los esfuerzos se enfocarán a mejorar los sistemas de gestión y a aplicar técnicas de flexibilidad en la compañía, de manera que se ajuste a lo que el mercado demanda de ella en cada momento. He ahí el nuevo desafío.

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