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Economía

El FROB modificará el plan de resolución de Banco Ceiss y Unicaja mantiene su interés en completar la operación

Unicaja se compromete a renunciar a la condición de aceptación mínima del conjunto de valores una vez se obtengan las autorizaciones necesarias.

el 29 ene 2014 / 10:19 h.

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Braulio Medel, presidente de Unicaja.La operación que más se ha prolongado en el tiempo de todas las realizadas por el sector financiero en el marco del profundo proceso de reestructuración desde que se desató la crisis –la protagonizada por la malagueña Unicaja y el Banco Ceiss (fruto de la fusión de Caja España y Caja Duero)– está a punto de alcanzar su desenlace casi tres años después. El próximo jueves Unicaja ha convocado al consejo de administración de la caja a las 19.30 horas en el que se desbloqueará la operación de absorción, que Braulio Medel no estaba dispuesto a asumir con costes para la entidad que dirige, la única que ha salvado la crisis del sector financiero sin necesidad de recurrir a otras entidades. La duda se despejaba a las diez de la noche, cuando Caja España-Duero enviaba un hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) acotando los flecos que Unicaja exigía para cerrar la operación. Así, el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) acepta asumir el 71 por ciento del importe total de las eventuales reclamaciones de los preferentistas que no han aceptado la oferta de canje de Unicaja, hasta un importe definitivo neto de 241 millones de euros. Por su parte, Ceiss aportará el 29 por ciento restante. En este sentido, el FROB se compromete a adquirir los bonos o acciones que reciban una sentencia favorable firme o en ejecución o que pierda el banco en arbitraje, así como aquellos que le indique Ceiss en un plazo de 15 días y por los que abonará el 71 por ciento de la cantidad que fije la sentencia o el laudo. Ayer, en una reunión del consejo de administración de Unicaja Banco, se había decidido continuar con la operación a pesar de no haber alcanzado el 75 por ciento del apoyo de los inversores de preferentes y subordinada de Caja España-Caja Duero, que implicaba asegurar una capitalización de 1.250 millones de la entidad. Unicaja no ha obtenido ese respaldo en un proceso cuyo plazo de adhesión expiró el lunes de la semana pasada, sino que éste se ha quedado en torno al 60 por ciento, con un apoyo mayoritario entre los inversores institucionales pero que, por contra, ha generado más dudas entre los minoristas, de los que la mitad ha dado su visto bueno al canje propuesto por Unicaja. A lo largo de la última semana la entidad se ha afanado en cotejar los datos de los apoyos recibidos a su propuesta, con el objetivo de no encontrarse con ninguna sorpresa inesperada. La entidad que preside Medel está dispuesta a continuar con la operación aunque a cambio reclama que se compense esa desviación del 60 al 75 por ciento previsto, lo que se traducía en otros 200 millones de euros de ayudas. Un desembolso que tanto el Banco de España como el FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) avalan, pero que depende exclusivamente de la autorización expresa de Bruselas, ya que ese dinero es considerado «ayuda de Estado», indicaron otras fuentes. De hecho, al final del hecho relevante enviado a la CNMV se remarca esa cuestión: «Los acuerdos están sujetos a su ratificación y formalización definitiva por FROB, Banco de España y SAREB, así como a la aprobación definitiva por parte de las autoridades nacionales y comunitarias”. En el documento se explicita que el importe máximo que el FROB pondrá sobre la mesa puede alcanzar los 319 millones, aunque el cuantía neta será de 241 porque los 78 millones de diferencia se corresponden con la contraprestación máxima que el FROB recibirá, en dinero o títulos, en virtud del mecanismo de compensación pactado entre ambos, por el que en ningún caso el fondo público podrá convertirse en accionista de Unicaja. Además, entre el endurecimiento de condiciones sobre las ya existentes, el FROB exige el cierre de un 5 por ciento más de oficinas de Ceiss y una reducción adicional de plantilla del 5 por ciento antes del 31 de diciembre de 2016, si bien se mantiene inalterable la disminución de trabajadores prevista hasta finales de este año 2014. Junto a ello, la entidad deberá reducir un 10 por ciento adicional el volumen máximo de su cartera crediticia, mientras que el tamaño máximo de su balance tendrá que aminorarse un 15 por ciento y añade «restricciones adicionales» en el reparto de dividendos. Desde la caja malagueña no quisieron confirmar ni desmentir la celebración de esa reunión ni anticipar ninguna decisión, que tendrá que ser notificada a la CNMV una vez que cuente con el beneplácito del consejos de administración. Entonces quedará todo pendiente de lo que dictamine la Comisión Europea, una decisión que corresponde al actual comisario de Competencia, el español Joaquín Almunia. Unicaja pretende blindarse con esta nueva inyección millonaria ante las previsibles demandas que interpondrán ante los tribunales los inversores minoristas de Caja España y Caja Duero y sus correspondientes indemnizaciones. Y la baza que mantiene Medel en este contexto es que la nacionalización de Banco Ceiss sería mucho más costosa para las arcas públicas que la compensación que él exige, y que podría rondar los 800 millones. En su contra contaría que desde Bruselas ya han dado por cerrado el capítulo de las ayudas a la banca española y, por tanto, su reestructuración y esta autorización implicaría aportar una nueva ayuda extra. Esta nueva remesa vendría así a sumarse a otros 200 millones que Medel ya negoció como contrapartida para cubrir la eventual pérdida de valor de los activos inmobiliarios transferidos a la Sareb o banco malo. De hecho, sobre este aspecto versa uno de los puntos del hecho relevante, que rectifica el acuerdo alcanzado el 28 de febrero de2013 y exige a ambas a renunciar a reclamar los precios e indemnizaciones.

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