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El funcionario sólo vigilaba 4 GPS el día que el preso mató a su novia

La Unidad Central de Vigilancia Electrónica (UCVE) sólo debía controlar los sistemas GPS de cuatro personas el pasado sábado, cuando un interno de la prisión de A Lama se desprendió del suyo y asesinó a su pareja en Pontevedra. Foto: EFE.

el 15 sep 2009 / 19:15 h.

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La Unidad Central de Vigilancia Electrónica (UCVE) sólo debía controlar los sistemas GPS de cuatro personas el pasado sábado, cuando un interno de la prisión de A Lama se desprendió del suyo y asesinó a su pareja en Pontevedra. Interior adelanta que se va a "mejorar" tanto el protocolo de vigilancia como el funcionamiento técnico de la pulsera.

El funcionario encargado de supervisar la pantalla ordenador en la que saltan las alarmas -labor que en la UCVE recibe el nombre de monitoreo- no detectó la emitida por ese GPS -que quedó registrada en el sistema- ni en el momento en que saltó, a las 16.36 horas del sábado, ni más tarde, por lo que no se puso en marcha el protocolo previsto en estos casos. Según informaron a Efe fuentes penitenciarias, cuando en la UCVE se recibe un aviso de alarma el funcionario de turno llama a la prisión en la que cumple condena el interno, que a su vez -y en caso necesario- avisa a las Fuerzas de Seguridad.

El Gobierno trabaja en la elección de un modelo de dispositivo electrónico para garantizar el alejamiento del agresor respecto de la víctima.

En la UCVE, cuya sede se encuentra en Madrid, trabajan 15 funcionarios, de los que siete se encargan del monitoreo, repartidos en turnos que cubren las 24 horas del día. Las fuentes consultadas aseguran, además, que el sistema permite elegir el tipo de aviso, que puede ser tanto luminoso como acústico o una combinación de ambos. El lunes, la unidad de vigilancia sólo debía controlar tres sistemas GPS -dispositivo que llevan muy pocas personas, que deben reunir varios requisitos, entre ellos el de que estén a punto de cumplir condena-, mientras que el día que más internos ha habido que vigilar su número ascendía a 15.

Las alarmas que emiten estos dispositivos -que se activan cuando el interno entra en la "zona de exclusión" que tenga fijada o, como pasó el sábado, cuando se desprende de alguna de las partes que lo componen, como el emisor/receptor- son las únicas que recibe en exclusiva la UCVE, a la que también llegan las de quienes portan las llamadas "pulseras electrónicas". Éstas, sin embargo, saltan antes en los centros penitenciarios, por lo que lo que se produce en la unidad central de vigilancia es una "segunda recepción".

Mejorar el sistema. Ante esta situación, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, adelantó ayer que Instituciones Penitenciarias va a "mejorar tanto el protocolo de vigilancia como el funcionamiento técnico de la pulsera" de seguimiento GPS que llevan algunos de los internos que salen de permiso. "Vamos a aprovechar que está aquí la empresa, que es una empresa de alta tecnología, para examinar todo el procedimiento", dijo el ministro, en referencia a Elmotech, la empresa israelí que proporciona el mecanismo. Rubalcaba admitió que fue un error humano el que no pudo impedir que el maltratador encarcelado matara a su novia. Según él, se trata de un fallo humano claro "del funcionario que tenía que estar vigilando".

El Departamento de Inspección Penitenciaria recabará en los próximos días el testimonio del funcionario, informaron a Europa Press fuentes próximas a la investigación. Por su parte, el Sindicato de Funcionarios de Prisiones achaca el fallo al hecho de que hay sólo una persona al tanto de las pantallas que emiten los avisos.

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