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Deportes

El fútbol y sus circunstancias

Con los goles de Rubén el Betis logra serenidad para las fechas navideñas.

el 11 dic 2011 / 20:29 h.

Parte de los paises estarán obligados a adaptarse a Kioto.

El sábado los aficionados al fútbol por televisión terminamos pegados al sillón. Mediodía liga inglesa y a continuación Sevilla, Betis y el "partido del siglo", así le llaman por muchos que se jueguen entre el Real Madrid y el FC Barcelona. Entiendo que haya 500 millones de espectadores pendientes del mismo y que se minimice el resto de encuentros. Afortunadamente, mi canal de pago (Canal Plus) no me hurtó un segundo del Levante-Sevilla y Betis-Valencia. Así es el fútbol profesional y los equipos cuando vendieron sus derechos deben entender los intereses del pagador.

El gol de chiste. Llama Marcelino García Toral al gol del Levante "de chiste". Tapa así el fallo doble de Negredo y Javi Varas, cúlpenle a cualquiera de los dos, que culminó con la condición de invicto del Sevilla FC en sus salidas. Quizás haya sido el partido donde los sevillistas hicieran más méritos para no salir derrotados. Ante el gol, Kanouté y Spahic tuvieron tan claras las oportunidades que hacen difícil digerir la derrota. El fútbol y las circunstancias que lo rodean, fallos en una y otra portería, llevaron al Sevilla a un camino tortuoso donde pronto tienen que encontrar la buena senda.

La paciencia en el Betis. Hay una teoría en el mundo del fútbol que dice que a final de temporada se igualan en la balanza, las decisiones erróneas o acertadas de los árbitros y lo que llaman la justicia de los resultados. El Betis andaba reclamándola de forma urgente. No podía esperar a terminar la competición. Su situación con los goles recibidos ante la Real Sociedad y Osasuna le llevaba al límite con el Valencia, ganando en el Villamarín llegado el tiempo de descuento. En esos minutos, dos goles de Rubén Castro -los goleadores casi siempre aparecen- le dan la vuelta al partido. Pesimismo y optimismo conviven en este juego. Desconozco qué hubiera sucedido si en el tiempo extra no aparecen los goles. Ahora bien, con ellos el Betis ha entrado en una situación de serenidad navideña que era impensable cuando el cuarto árbitro sacó la tablilla de los tres minutos añadidos. Fútbol es fútbol, ya lo dijo Boskov, y añado, jamás eleven nada a definitivo. La paciencia, querido Pepe Elías, ya te advertí que es la madre de la ciencia y hasta es capaz de cambiar los conceptos que se tienen sobre las personas en apenas tres minutos de juego.

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