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"El futuro es del que sepa contar las cosas y use las nuevas herramientas"

Directora de Cibersur y directora general  de Comunicaciones y Producciones del Sur . Victoria Cabrera es ejemplo de una mujer emprendedora contra viento y marea

el 21 jul 2012 / 18:15 h.

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Victoria Cabrera defiende que, antes de estar en las redes sociales, hay que saber para qué se quiere estar y con qué fin profesional.

"La calidad de los contenidos tiene su premio". Victoria Cabrera (@victoriacabrera en Twitter) es una pionera en el sector de las tecnologías de la información. Cuando los ordenadores eran cosas de cuatro informáticos frikis, ella se empecinó en conseguir hacer esta información apetecible para el gran público. Montó Cibersur , el primer diario digital especializado en ciencia, tecnología e innovación. Catorce años después, Cibersur es una pata más de un proyecto más ambicioso, y exitoso, llamado Comunicaciones y Producciones del Sur , del que Victoria Cabrera es directora general. "Cibersur se mantiene porque no hemos querido contar nunca mentiras ni paparruchadas", afirma esta mujer apasionada, defensora y crítica con su profesión.

-¿Se consideraba una friki en 1998 cuando empezó con Cibersur, el primer medio especializado en nuevas tecnologías?
-Para nada. Yo llegué al mundo tecnológico por accidente. A mí los ordenadores no me gustaban nada, no me llevaba bien con ellos. Pero ni era friki antes ni soy friki ahora. En aquel momento, la situación que me rodeaba no era buena, así que vi que la especialización podía ser una salida profesional. Por aquel entonces se hablaba de la informático, no de nuevas tecnologías. Yo no entendía nada pero sí detectaba que empezaban a darse una serie de cambios en las empresas y en la sociedad que evidenciaban que la tecnología iba a ser su futuro. Así que me puse a investigar y a formarme. Pero todo estaba escrito para informáticos y programadores, de manera que mi propósito fue ¿por qué no contar las cosas de forma que nos entendamos todos?

-¿Fueron duros los comienzos?Porque en 1998 no había la necesidad de consumo tecnológico que hay ahora.
-Bastante, porque además era un sector muy masculino en el que no entraba nadie. Todo esto ha cambiado muchísimo. Los informáticos y los telecos están ahora dispuestos a trabajar en equipo y a explicarte las cosas para que las podamos divulgar. También ha habido un cambio en el sector empresarial, que también se ha abierto a la necesidad de comunicar.

-¿Pero cuánto hay de márketing y cuánto de convencimiento en la presencia de las empresas en las redes sociales?
-Hay que diferenciar entre las empresas que producen tecnología, que antes eran muy suyas y no contaban nada de lo que estaban desarrollando para que nadie les copiase, y las empresas de otros sectores, que suspenden en el uso de esas nuevas herramientas. Las empresas andaluzas no se saben vender. Es nuestra asignatura pendiente.

-¿Y por qué? ¿A qué tiene miedo la empresa?
-No creo que sea cuestión de miedo. Es más bien una mezcla de la visión de la dirección de la empresa, que si no ve importante la comunicación pues no la hace, y el no contar con profesionales. Aquí todo el mundo entiende de contenidos y entiende de todo, pero para eso están los profesionales de la comunicación.

-¿Pero qué formación están recibiendo en esta materia los profesionales llamados a realizar estas tareas?
-En este momento hay un compromiso manifiesto por parte de las asociaciones de periodistas de formación de los profesionales para estos nuevos nichos de mercado. En el siglo XXI, el profesional tiene mucho que decir en este terreno. Se necesitan comunicadores en las empresas. Alguien que sabe, contar y decir las cosas y con las nuevas herramientas de comunicación... usted me dirá. El futuro es suyo.

-¿Existe ese compromiso también en los cauces más formales, como la Universidad?
-No, no. La Universidad pública no adapta su oferta formativa con la misma rapidez que la privada. No puede ser que el sistema de formación sea tan arcaico. Los estudiantes que salgan en los próximos años no van a trabajar nunca más en un medio tradicional. ¡Basta ya, no engañemos más a esa gente!

-Pero esto que apunta puede suponer también que periodistas veteranos no puedan reciclarse con la rapidez que se le está imprimiendo a la profesión.
-No lo comparto. Un pedazo de periodista, en un día, está salvado. Si es un referente, si tiene ya una marca, una firma, no hay mayor problema. Si se quiere quedar en la cuneta es porque él así lo decide. Tenemos que apostar por nosotros mismos. Se acabó eso de terminar la carrera y colocarse en el medio de turno. Estamos en una sociedad donde todo cambia y cuyo futuro no conocemos. Lo que está claro es que tenemos que adaptarnos. Un periodista, con información contrastada, será seguido en las redes como lo es en el papel, en la radio o en la tele.

-Entramos entonces en la guerra de los seguidores. ¿Tu reputación y fiabilidad la marcan los miles de fans o seguidores que tengas en las redes sociales?
-Uno tiene que trazar su hoja de ruta a la hora de empezar a usar las nuevas herramientas. Yo puedo tener cinco seguidores y ser una reina porque esos cinco seguidores son el presidente del Gobierno, el Rey y tres ministros. La cantidad tiene que ir unida a la calidad.

-¿Teme que llegue un punto en el que el fenómeno de las redes sociales explote ante una cierta saturación?
-Si hay una bajada en el uso de las redes sociales de ahora será porque aparecen otras nuevas.

-¿Por dónde irán esas nuevas redes sociales?
-Las actuales no se esperaban este boom tan rápido. Pero creo que todo irá a una mayor interactividad, a la posibilidad de enlazar muchas cosas.

-Parece que hay que estar en todas las redes sin saber muy bien para qué ¿no?
-Se ha creado una ansiedad irreal. Parece que si no se está en las redes sociales no se existe. No nos confundamos. El que no esté no pasa nada. Hay que conocer la herramienta y ver si nos sirve a los intereses que nos hayamos trazado en nuestra hoja de ruta.

-¿Por qué los medios tradicionales siguen sin conseguir que sus productos web sean rentables? ¿Tiene que ver con una mala estrategia de inicio que consistió en dar los mismos contenidos que en el papel pero gratis? ¿Se han devorado?
-Pero es que el anunciante de papel también ha sido reacio a hacer campaña en internet. Todo eso está cambiando. Un ejemplo: si Cibersur hubiera nacido en 1998 solo con soporte digital, habría muerto. No estaba preparada la sociedad. Nosotros nacimos con papel y con un soporte digital, que se quedó en solitario cuando diez años después el mercado ya estaba maduro. Los anunciantes empiezan a ser conscientes de que sus clientes están ya en otra plaza que se llama internet.

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