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El futuro es presente

La tele ya no es la reina de la casa, pero sigue formando gobierno. Internet ha crecido un 121% en los últimos cinco años y se ha hecho tan popular como la televisión.

el 16 dic 2011 / 22:59 h.

La tele ya no es la reina de la casa, pero sigue formando gobierno. Internet ha crecido un 121% en los últimos cinco años y se ha hecho tan popular como la televisión. Las cifras hablan por sí solas. En un estudio realizado en mayo del presente año un 46% de los españoles ve la televisión por internet, frente a un promedio del 36% en Europa. El 15% utiliza la llamada televisión a la carta, un crecimiento del 50% con respecto al año pasado. Además, uno de cada dos internautas ve contenidos audiovisuales de larga duración, como películas o series a través de internet, y dedican 6,5 horas de media al mes a ello. De vértigo.

El aumento de las velocidades de conexión, las nuevas tecnologías, el que haya crecido el número total de internautas online y la disminución de los gastos ha facilitado encontrar el contenido tradicional de la tele en la Red. ¿Pero dónde está el futuro de la televisión en internet o en la propia televisión? La pequeña pantalla ha evolucionado desde sus inicios en blanco y negro con la llegada del color, los canales privados y, por último, la digitalización. Su futuro pasa por ser el eje central de lo que los expertos ya definen como un digital living room, y aunque no se sabe exactamente cómo evolucionará, la televisión e internet irán de la mano más pronto que tarde.

No obstante, lo tecnológico no exime a los planos sociales y económicos. Los expertos, que le siguen la pista al dinero, afirman que la gente compra cada vez más aparatos y estos, cuanto mayor número de pulgadas tengan, mejor. Llegar a casa es sinónimo de encender la tele. Pocos son los desayunos, los almuerzos, las tardes o las noches en las que el aparato no acompañe. Los dormitorios, las cocinas e incluso los cuartos de baño –en casos ya extremos– hacen hueco en sus decoraciones a las pantallas extraplanas. Los estudios demuestran que un 55% de las familias tiene en su casa tres o más televisores de diferentes tamaños. Sólo hay un 17% que tan sólo dispone de un monitor. Todo esto parece indicar que quizás sea más probable que internet se acabe adaptando a la televisión que lo contrario. Pero la realidad es obvia. Hoy los dispositivos aún no tienen la simpleza de acceder a un programa con tan sólo un mando, pero es cierto que mientras que la televisión actual es el fruto de muchos años y se encuentra en plena madurez, en el mundo virtual está todo en pañales. Poco a poco, gracias al iPhone y a la plataforma Android, se pretende salir de la infancia hacia una adolescencia más prometedora y cómoda que sufrirá cambios permanentes pero que llevarán a un puerto exitoso.

Para muestra un botón. La web Telecinco.es ha querido premiar a sus internautas invitando a aquellos que demuestren un mayor conocimiento sobre las ficciones de Mediaset España a recorrer los pasillos del Hospital Central, a subir y bajar las escaleras del bloque de La que se avecina o a apoyarse en la barra de la cantina de Tierra de Lobos en una visita por los rodajes de sus series preferidas. Antena 3, por su parte, ha lanzado su nueva aplicación para iPhone que cuenta con un acceso a todas las series y programas, noticias y actualizaciones que interesen a sus seguidores. También dispone del famoso Modo Salón, donde se pueden ver íntegros los espacios de la cadena, así como disponer en directo de toda su programación. RTVE anunció ayer a bombo y platillo el lanzamiento del servicio HbbTV, la mayor TV a la Carta del mundo hispano, con más de 50.000 programas y series de televisión.

Otro ejemplo es la proliferación de juegos online que saltan a las redes sociales desde el trampolín de Facebook. Callejeros viajeros, Supervivientes, Mujeres y hombres y viceversa, Hispania, El Barco o Acorralados son algunos ejemplos de estos juegos que, como el caso de Los protegidos, han encontrado su hueco en la red social tras ser lanzados como navegadores y luego como aplicaciones para iPhone y Android. Esta estrategia interactiva multiplataforma es parte de la apuesta de cadenas como Antena 3 por lo que se llama televisión 3.0, orientada hacia la ruptura del concepto tradicional de hacer y ver televisión. Dicho esto, la apuesta por la tele online –como MiTele– o el éxito de las redes sociales y su utilización, comentando contenidos en Twitter o Facebook de programas donde proliferan, en breve dará su salto a la tele en forma de chats y de recomendaciones, permitiendo consultar y acceder al contenido que estén visualizando tus contactos. Internet sin ataduras es lo que se persigue. Es el futuro. Interactuar con el televisor como nunca antes se había hecho, con contenidos personalizados e infinidad de aplicaciones. Elegir qué se quiere ver, cuándo y cómo es una realidad que ya ha llegado al mercado, tal y como anticipa la entrada de conceptos como Google TV, Apple TV o la apuesta española Blusens TV.

Gracias a Google TV, los consumidores podrán realizar búsquedas y acceder a contenidos de diversas fuentes. Está basada en Android y funciona con el navegador Google Chrome. Los usuarios verán todos los canales, con contenidos de Adobe Flash inclusive y con la facilidad con la que se navega por la Red. Sony y Logitech han trabajado juntos para que los televisores con internet sean un hecho.

En unos años se augura que, gracias a la conexión online, la televisión será todavía más interactiva y permitirá opciones tan avanzadas como votar en un programa de televisión, enviar respuestas a un experto o dar opiniones sobre un tema. Ver la televisión al tiempo que se consultan las noticias de los periódicos digitales y se interactúa a través de Facebook dejará de ser una utopía, y podrá usarse además para realizar consultas médicas, videoconferencias, controlar la domótica del hogar o acceder a videojuegos sin videoconsola. Por otro lado, los contenidos, más diversos y adecuados a los gustos, incorporarán olor y hasta tacto en sus emisiones. La televisión, tal y como la conocemos, tiene sus días contados.

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