Economía

El G-20 pone coto a los excesos de los directivos de la banca

España valora la medida aunque no se han establecido «límites cuantitativos»

el 25 sep 2009 / 22:00 h.

Mantener las medidas de estímulo económico, consolidarse como grupo de decisión internacional y el establecimiento de límites no cuantitativos a las bonificaciones de los banqueros fueron las conclusiones más relevantes de la cumbre del G-20 que culminó ayer en Pittsburgh.

La esperada cumbre del G-20 finalizó ayer con algunos acuerdos ya anunciados. El primero de ellos, el mantenimiento de las medidas anticrisis hasta que la recuperación se afiance con claridad. Además, avanzó hacia una nueva regulación financiera internacional, uno de sus principales retos. Aunque al cierre de esta edición no se habían publicado aún las conclusiones del encuentro, la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, valoró el acuerdo al que llegaron los líderes del G-20 sobre los salarios y primas de los banqueros porque, aunque no se hayan establecido "límites cuantitativos", el comunicado final de la cumbre entra en "detalles" y aporta unas "indicaciones y normas muy precisas" sobre las que se va a continuar trabajando.

Este documento podría incluir que los directivos que lleven a la quiebra a sus entidades tuvieran que devolver las bonificaciones obtenidas en los últimos tres años, un asunto que discutían los miembros del G-20 a última hora de ayer. Además, los reguladores de cada país tendrían poder para controlar los incentivos salariales.

En este sentido, el presidente de EEUU, Barack Obama, dijo ayer que el G-20 ha adoptado "duras" regulaciones financieras para impedir que una crisis como la actual pueda volver a repetirse. "Los que abusen del sistema tendrán que asumir la responsabilidad", aseguró Obama en la rueda de prensa final del encuentro celebrado en Pittsburgh.

Por su parte, Salgado compareció para valorar el desarrollo de la tercera cumbre que los países del G-20 celebran en menos de un año y recordó que España ha trabajado en el seno de la UE y después en el Foro de Estabilidad Financiera del G-20 para que se regularan las primas de los banqueros, que contribuyeron al estallido de la crisis financiera al favorecer la asunción de riesgos para obtener beneficios a corto plazo.

La ministra avanzó que el compromiso que adoptarían los líderes en esta materia tiene que ver con vincular la retribución variable y la fija, para que se tengan en cuenta "no sólo los resultados buenos, sino también los malos" y en el medio plazo y no sólo en el corto.
Se trata, abundó, de que el esquema de retribución sea una consideración a la hora de examinar la supervisión ya que este esquema puede implicar un riesgo. Salgado recordó que el Banco de España ya analiza los sistemas de remuneración en las instituciones financieras y subrayó que nuestro país ha tenido un papel importante en el G-20 a la hora de definir normas, estándares y esquemas de supervisión.

Salgado subrayó la coincidencia entre los líderes del G-20 sobre que no es el momento de retirar los estímulos fiscales y monetarios acordados de forma coordinada para reactivar la economía sobre la necesidad de abordar un cambio de modelo económico, que avance hacia un crecimiento más sostenible y que se preocupe del empleo.
Por último, manifestó su convicción de que España seguirá estando en las reuniones de este foro, del que no es miembro oficial.

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