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El gay no entra en el temario

La escuela castiga la homofobia pero no sabe integrar la homosexualidad. Las dos primeras materias que hablaron de ella fueron denunciadas. Antes sólo lo hacía Religión para describirla como una desviación de la naturaleza humana.

el 24 ene 2010 / 22:58 h.

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Los maestros sólo explican la homosexualidad si los alumnos les preguntan.
Durante años la única asignatura que dedicaba algún tiempo a explicar y debatir la homosexualidad en las aulas era Religión. Se definía el concepto en contraposición a la naturaleza de las personas, "que fueron hechas para crear uniones entre hombres y mujeres y garantizar la preservación de la especie humana". La homosexualidad, por si alguien lo preguntaba, era "un comportamiento desviado".

 

No es fácil hablar abiertamente de sexo en la escuela y mucho menos de homosexualidad. En la legislatura pasada aparecieron las dos primeras asignaturas que trataban el último tabú de la enseñanza. Una era obligatoria (Educación para la Ciudadanía) y la otra optativa (Cambios Sociales y de género), y ambas fueron arrastradas a los tribunales por un sector de la sociedad que acusó al Gobierno de introducir "ideología de género" en la mente de sus hijos. "Reconocer la diversidad sexual es admitir que existe otra opción que no es la biológica", rezaba una denuncia. Denunciaron la ley que describía el currículum de las asignaturas. Denunciaron su contenido y denunciaron uno de los libros de texto que hablaba de homosexualidad.

Da la impresión de que, al hablar de estos temas, cualquier paso en falso puede poner en un serio aprieto al profesor. "Los maestros deciden explicar la homosexualidad si sus alumnos les preguntan. Pero lo hacen con bastante miedo. No sienten el respaldo incondicional de la administración, no han oído nunca a la consejería decir abiertamente y sin tapujos que la homosexualidad es un tema que se debe naturalizar en las aulas, para contrarrestar brotes homófobos que hay en la escuela y en la sociedad", explica Jesús Generelo, coordinador de educación de la Federación de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales.

Si los profesores perciben un acto homófobo en el recreo, lo lógico es analizar la homofobia en clase, igual que si un niño golpea a una niña, se debería hablar de violencia de género. Hasta este año, Educación ha tratado los insultos a una niña igual que los insultos a un gay. Ambos son vejaciones sexistas o machistas, y se consideran una falta grave, castigada con la expulsión. El próximo año las normas de convivencia de la ESO hablarán explícitamente de homofobia. Fue el profesorado el que terminó pidiendo a la Junta que distinga este tipo de conflictos de forma específica, porque lo reconocen como un problema concreto que precisa tanto de políticas de sanción como herramientas educativas que hagan reflexionar a los agresores.

En la primavera pasada, la Agencia de Derechos Fundamentales de la UE envió un informe al Ministerio de Educación para llamar su atención sobre el grado de homofobia que se está generalizando en las escuelas. La discriminación de alumnos gays se había convertido en un capítulo específico del manual de acoso escolar. En Andalucía, muchos profesores ya habían demandado cursos de formación afectivo-sexual para tratar estas situaciones. "No se puede hablar sólo de homofobia, hay que abordar también la homosexualidad y la heterosexualidad al mismo nivel", dice Rosa Mena, presidenta de la asociación andaluza De Frente.

No es que la escuela, los profesores y la Junta tengan reparos para hablar a los niños del sexo homosexual. Tampoco son muy duchos en el heterosexual. Los programas de Forma Joven envían orientadores de educación sexual a los institutos, pero su trabajo lo realizan fuera del horario lectivo. ¿Debería ser obligatoria la educación sexual?. Conviene tener en cuenta que cada año se quedan embarazadas mil alumnas de Secundaria, y más de la mitad aborta. O que los chavales hablan de sexo con un lenguaje más próximo a la pornografía. O que en las encuestas de la Hispalense, más de la mitad de adolescentes cree que un gay no es un hombre. "Es complejo. Un solo tema de Ciudadanía desató una tormenta social, y eso que sólo mencionaba la homosexualidad para explicar los matrimonios gays, que están aprobados por ley. Todavía hay que hacer estas cosas despacio", explican desde la consejería.

Hace cuatro años, Educación aprobó el I Plan de Igualdad en la escuela, y elaboró material didáctico para explicar el origen del machismo y la violencia de género. También incluyó material sobre educación sexual, incluida la homosexualidad. Pero la educación en valores es algo relativo. En el calendario escolar oficial de Andalucía, existe el Día contra el Racismo y el Día contra la Pobreza, pero no el Día contra la Homofobia, a pesar de que existe una fecha señalada, el 17 de mayo, que conmemora el día en que la Organización Mundial de la Salud suprimió la homosexualidad del catálogo de enfermedades mentales.

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