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El general Petraeus se va de Irak tras lograr un descenso de la violencia

El general David Petraeus entregó ayer a su sucesor el mando de las tropas de EEUU en Irak en medio de elogios oficiales por haber conseguido "un gran éxito en circunstancias muy adversas", según dijo el secretario norteamericano de Defensa, Robert Gates. Foto: EFE.

el 15 sep 2009 / 11:54 h.

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El general David Petraeus entregó ayer a su sucesor el mando de las tropas de EEUU en Irak en medio de elogios oficiales por haber conseguido "un gran éxito en circunstancias muy adversas", según dijo el secretario norteamericano de Defensa, Robert Gates.

Petraeus fue relevado hoy al frente de las tropas por el general Raymond Odierno, en una ceremonia que se celebró en la base "Camp Victory", cerca del aeropuerto internacional de Bagdad, con la asistencia de Gates y de altos funcionarios y jefes castrenses iraquíes.

El general Petraeus estuvo diecinueve meses al frente de la fuerza multinacional presente en Irak, dominada por EEUU, y durante su mando en el país se ha producido una notable reducción en los niveles de violencia, según se destacó hoy en los discursos oficiales.

"Usted ha dado a nuestros enemigos de EEUU y de Irak un golpe tremendo, si no mortal", afirmó Gates en el discurso que pronunció en la base militar, ubicada en el complejo presidencial Al Fao, que fue uno de los palacios del ex presidente iraquí Sadam Husein.

Petraeus, agregó Gates, "desempeñó un papel histórico al convertir una gran estrategia en un gran éxito en circunstancias muy adversas".

Testigos de la ceremonia fueron, entre otros, los ministros iraquíes de Defensa, Abdelqader Mohamed Yasem; de Interior, Yauad Bulani, y de Finanzas, Baqer Yabar Sulag, así como el consejero de Seguridad Nacional iraquí, Muwafak Al Rubei.

Durante el acto, que se desarrolló en medio de estrictas medidas de seguridad, Gates destacó que a Odierno le queda como desafío mantener los avances de su antecesor, "mientras disminuye el numero de tropas estadounidenses".

Odierno, añadió Gates, "sabe que estamos en un momento crucial, cuando el progreso aún es frágil y la prudencia debería estar a la orden del día".

Petraeus, de 55 años, abandona Irak para convertirse en comandante en jefe del Mando Conjunto Central, a cargo de un área que se extiende desde el este de África hasta Afganistán y que, por lo tanto, también incluye Irak.

En su mensaje de despedida, Petraeus, que se ha convertido en una de los jefes castrenses más renombrados en EEUU, dijo que prefería no aventurar cuál será el futuro de Irak. "No soy optimista ni pesimista, porque veo los asuntos con realismo", insistió.

En línea con sus más recientes declaraciones, Petraeus recordó que las fuerzas de combate estadounidenses han salido de las ciudades en 13 de las 18 provincias de Irak, y que el ejército iraquí se ha hecho cargo de la seguridad de 11 provincias.

Irak, insistió, ha sido testigo "de un progreso dramático" en los niveles de violencia.

Por su parte, Odierno, de 52 años, que hasta febrero de este año fue el lugarteniente de Petraeus en Irak, prometió que continuará con la tarea que comenzó su antecesor para mantener los progresos logrados en el ámbito de la seguridad.

Odierno se convirtió hoy en el cuarto comandante en jefe del Ejército estadounidense desde la invasión de Irak, en marzo de 2003.

Entre los retos a los que tendrá que enfrentarse Odierno figura el de cómo acomodar sus tropas para asimilar la retirada de 8.000 de los cerca de 146.000 efectivos estadounidenses de Irak, prevista para febrero próximo.

En el plano político, tendrá también que impulsar la reconciliación entre las distintas facciones iraquíes, en particular entre suníes y chiíes.

Esa búsqueda del equilibrio entre la mentalidad política y la militar es precisamente uno de los éxitos que se anota Petraeus en Irak, según comentó a Efe un general iraquí que pidió el anonimato.

También, agregó la fuente, Petraeus supo acercarse y entender a la sociedad iraquí, a la vez que aprovechaba las capacidades de los servicios de inteligencia para atacar objetivos sin castigar a la población.

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