Local

El Gobierno en pleno respalda el primer 15 de agosto de Zoido como alcalde

El popular restó importancia al hecho "al lado de la viviencia de contemplar a la Virgen en la calle"

el 15 ago 2011 / 13:20 h.

TAGS:

Zoido se enfrentaba ayer a su primera procesión de la Virgen de los Reyes como alcalde de la ciudad. Experto en la política de gestos de cada 15 de agosto, su estreno como primer edil estuvo marcado por el respaldo de su Gobierno que, como en el Corpus, asistió en pleno. Lo cierto es que a pesar de que Zoido quiso restarle importancia a un hecho que, "les había pedido como respaldo a las tradiciones de la ciudad", la presencia de estos 20 concejales frente a la de dos ediles que representaron a la oposición llamó poderosamente la atención.

Con estos números, la participación del resto de grupos políticos en la procesión pudo considerarse prácticamente testimonial. A primera hora de la mañana, con los concejales apostados a las puertas del Consistorio, sólo se atisbaba al portavoz del PSOE, Juan Espadas, el único ajeno al equipo de Gobierno. Minutos antes de que comenzara la procesión le acompañó el edil socialista, Eugenio Suárez Palomares, que llegó con algo de retraso, pero al fin y al cabo apareció. Por parte de Izquierda Unida, cumpliendo con la tradición, no hubo ningún representante.

Pero a pesar de ello, volvió a quedar claro que la devoción a la patrona no entiende de clases políticas, ni de nada que se aleje del estricto protocolo del 15 de agosto. El alcalde volvía a ponerse en la palestra tras el baño de multitudes que recibió en la pasada procesión del Corpus, donde estrenaba cargo, y aunque hubo quien volvió a agradecerle de forma encarecida sus desvelos en el Ayuntamiento, los aplausos que recibió fueron menos, localizados en partes del recorrido, y prácticamente imperceptibles en otras.

Zoido no quiso ahondar en ello, eludiendo la idea de convertirse en el protagonista de la procesión. Por ello, asumió este respaldo social como "una responsabilidad", que es lo que "hay que tener para ejercer el Gobierno en unas circunstancias tan difíciles como las actuales", indicó. Quizás fuera esa la idea que le hicieron llegar los sevillanos en el trayecto desde la Catedral hasta el Consistorio. Fueron escasos minutos, pero varios ciudadanos se acercaron hasta él para hacerle llegar sus reflexiones. A los que Zoido, en su política de gestos, no cejó en atender de algún modo.

Aunque era su primera procesión como alcalde, se observaron pocas diferencia con otros años. Lo único, su cambio de posición en el cortejo, pues en lo demás poco difería de cuando siendo portavoz de la oposición no faltaba al rito con la patrona. A pesar de ello, no quiso incidir en su estreno, que "no significa nada al lado de la vivencia de tener a la Virgen de los Reyes por las calles de Sevilla", reconoció. Modestia aparte, si aprovechó para confesarse como uno de esos sevillanos que acudía siempre en familia a la procesión de cada 15 de agosto.

Por último, el alcalde quiso destacar la ausencia de incidentes reseñables durante la mañana en "un día de fiesta" el que hay "familias enteras en la calle", salvo "un pequeño ataque al corazón" que sufrió una de las personas que se encontraban contemplando la procesión en las cercanías del Archivo de Indias. Por lo demás, Zoido se mostró orgulloso de que se hubiera demostrado "la devoción que hay a la Virgen de los Reyes, no sólo entre los sevillanos sino también entre tantos residentes de la provincia que acuden a rendirle culto".

El resto de concejales se limitaron a cumplir con el protocolo del día, que convierte la procesión en un acto demasiado frío por momentos. Eso sí, la experiencia demuestra que siguen existiendo algunos que acuden por cumplir con la norma y, claro, eso acaba desembocando en desafortunados corrillos que lastran el recorrido. Fueron los menos. El resto cumplió a la perfección -hasta en el vestir- lo que un día como éste requiere de ellos.

POZO SANTO. Tras rendir culto a la patrona, los sevillanos pudieron disfrutar ayer de esas otras devociones ocultas que encierra la ciudad. En el Convento del Pozo Santo se sucedieron durante toda la mañana largas colas de ciudadanos que acudieron a visitar a la imagen de la Virgen del Tránsito. Este año aparecía ataviada con el terno blanco, con motivo de la reciente beatificación del Papa Juan Pablo II y de la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud. Por este motivo, el altar se exornó con unos centros de flores en los que se incluían especies que combinaban los colores pontificios.

  • 1