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El Gobierno entona el 'mea culpa'

El Gobierno empezó "tarde" a gestionar las consecuencias de la intensa nevada del pasado 9 de enero, que cerró Barajas y provocó el caos en Madrid. El Ejecutivo ha esperado una semana y ha dejado pasar varias comparecencias de Magdalena Álvarez para entonar el mea culpa. Ayer lo hizo De la Vega, y también anunció medidas. Foto: EFE.

el 15 sep 2009 / 21:17 h.

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El Gobierno empezó "tarde" a gestionar las consecuencias de la intensa nevada del pasado 9 de enero, que cerró Barajas y provocó el caos en Madrid. El Ejecutivo ha esperado una semana y ha dejado pasar varias comparecencias de Magdalena Álvarez para entonar el mea culpa. Ayer lo hizo De la Vega, y también anunció medidas.

El Gobierno admitió ayer, ocho días después de la nevada que canceló 571 vuelos y dejó en la estacada a 45.000 viajeros, que se pudo hacer mejor. Desde el pasado viernes, Magdalena Álvarez ha comparecido varias veces ante la prensa para exculpar a Fomento y a AENA de las consecuencias del temporal y culpar del desastre a los errores en las predicciones meteorológicas.

Pero ayer, el Ejecutivo cambió de actitud y reconoció que llegó "tarde". Además, De la Vega anunció que el próximo año el Gobierno elaborará un proyecto de ley de Protección Civil para ofrecer mayor protección a los usuarios y aumentar la coordinación entre las administraciones en caso de emergencias de este tipo.

En rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, la vicepresidenta primera del Gobierno explicó que las consecuencias de la nevada del 9 de enero no se pudieron prever con los protocolos en vigor "hasta pocos minutos antes". En el momento de activarse los dispositivos de respuesta "era ya tarde para adoptar decisiones que hubieran minimizado" los efectos de la nevada. Además, las predicciones "sólo permiten determinar, con un escaso margen de antelación, un fenómeno meteorológico que se comporta de una forma imprevisible como la nevada de la que hablamos".

Tras presentar al gabinete un informe sobre situación creada por la nieve -que afectó especialmente a la Comunidad de Madrid-, la vicepresidenta dijo que la primera conclusión es que "se pudo hacer mejor y ha tenido consecuencias que se dejarán sentir a corto y medio plazo".

Protocolo. Un primer efecto de lo sucedido es la decisión del Consejo de Ministros de modificar los protocolos de actuación ante este tipo de situaciones y mejorar las infraestructuras. "El objetivo es que los ciudadanos no vuelvan a verse afectados" por esta situación, especialmente grave en las carreteras de acceso a la capital y en el aeropuerto madrileño de Barajas. Según Fernández de la Vega, las predicciones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) del 8 de enero avisaban de nieve de dos centímetros de grosor y temperaturas de cuatro grados bajo cero.

Ello implicaba, dentro de la escala de la AEMET, "un nivel de riesgo amarillo, una situación de preemergencia, que por sí misma no conlleva medidas de actuación, sólo de alerta". Sin embargo, a las siete de la mañana del día siguiente, la AEMET detectó que la borrasca arreciaba y variaba rápida e inesperadamente de dirección, lo que motivó a las 7.30 el cambio de su predicción inicial y el anuncio de nieve de siete centímetros, elevando el código al naranja, a partir del cual se activan los protocolos de actuación.

Por tanto, "hay que cuestionar el automatismo del nivel naranja de emergencia y la activación de protocolos, que se ha puesto de manifiesto que son excesivamente rígidos e impiden adoptar las medidas preventivas" con "la necesaria antelación". "En definitiva, hemos llegado tarde", subrayó Fernández de la Vega, quien calificó, no obstante, de acertada y correcta la decisión de cerrar el aeropuerto madrileño por razones de seguridad.

Sin embargo, se produjo "un fallo de comunicación" ya que los pasajeros no tuvieron información de sus vuelos, que las compañías deberían haber suministrado previamente al aeropuerto. Durante las cinco horas de cierre de Barajas, se cancelaron 571 vuelos (de los 1.273 programados), se desviaron 62 aviones y 45.000 pasajeros estuvieron afectados.

En el momento de la apertura de pistas, las compañías aéreas "ni disponían de aviones ni de tripulantes suficientes para hacer frente a las demandas de los pasajeros, una situación que agravó aún más "el conflicto de Iberia" (la mayoría de las cancelaciones eran de esta empresa). La vicepresidenta pidió disculpas en varias ocasiones, porque los perjuicios podrían haber sido menores.

Reproches. Tras la declaración de De la Vega, el PP se apresuró a insistir en los errores que a lo largo de la semana le ha venido reprochando. El portavoz popular en la Comisión de Fomento del Congreso de los Diputados, Andrés Ayala, se congratuló de que el Gobierno reconozca su "fracaso" en la gestión de la situación. En este contexto, Meteorología avisó ayer que el frío volverá a protagonizar el fin de semana y que habrá nieve en algunos puntos del país.

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