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El Gobierno no avala la versión de los activistas y zanja la crisis

Los agredidos en El Aaiún tildan de «vergonzosa» la actuación de Exteriores.

el 31 ago 2010 / 19:45 h.

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Carmen Roger (de pie) y el resto de activistas se defienden de la desconfianza del Gobierno.
El secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Juan Pablo de la Iglesia, dio ayer por cerrado el conflicto con Marruecos dado que el Gobierno no cuenta con elementos que "avalen" la versión de los activistas españoles que denuncian haber sido agredidos por miembros de la policía marroquí. Según defendió, "todo parece indicar" que las lesiones se las produjeron grupos -y no la Policía- que no estaban de acuerdo con sus protestas.


En declaraciones a RNE, De la Iglesia recordó que Marruecos ya ofreció el lunes las explicaciones reclamadas por el Ejecutivo español. "Creemos que con ello se ha superado esta situación", reveló tras asegurar que la llamada a consultas del embajador en el país alauí "no es una medida que se contemple". Para el secretario de Estado, "lo que está fuera de toda duda" en la polémica es que los activistas españoles participaron en una manifestación ilegal "en la que se produjeron altercados" en los que algunos de ellos resultaron heridos. "Lo que sí sabemos es que lo primero que hizo la Policía marroquí fue acompañar a los dos más afectados a un hospital a tener atención de urgencia antes de que prestaran declaración en comisaría, defendió el secretario de Estado.


Todo parece indicar que en la manifestación hubo una reacción por parte de grupos que no eran partidarios de lo que los activistas estaban defendiendo". Por ello, preguntado si no cree que fueran policías de Marruecos quienes les causaron las lesiones, sostuvo que el Gobierno no posee "ningún elemento que permita avalar esas opiniones de los activistas".


El secretario de Estado también rechazó las críticas de falta de contundencia esgrimidas por el PP y las enmarcó en el "continuo hostigamiento" de los populares a todas las políticas del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Según sostuvo, España mantiene con Marruecos una relación "estratégica" que debe continuar. Para mantener estas buenas relaciones, el Ejecutivo descarta aplicar "el puñetazo encima de la mesa" y apuesta por "el diálogo".


Al mismo tiempo, los 11 activistas canarios que fueron agredidos el pasado sábado en la ciudad de El Aaiún, según su versión, por parte de la Policía marroquí solicitaron ayer al Gobierno de España que ejerza "un acto de valentía" e inicie una investigación para esclarecer estos hechos, al tiempo que presentaron ante la Subdelegación del Gobierno en Santa Cruz de Tenerife una denuncia contra sus agresores.


En una rueda de prensa, tres de los activistas e integrantes de SaharAcciones, Sonia Díaz, Yauci Marrero y Silvia Mesa, explicaron que el Gobierno español "debe asumir la responsabilidad que le toca" e investigar las lesiones que sufrieron por parte de la policía marroquí; sin embargo, hicieron hincapié en que no tienen "ninguna esperanza" al respecto y tan sólo en que la presión internacional de los ciudadanos "logre cambiar la situación del Sáhara" tras tachar de "vergonzosa" su actuación en este incidente.
Igualmente, prepararon un documento en el que incluyen los partes de lesiones que ha sido presentado ante la Subdelegación del Gobierno y en el que denuncian las agresiones físicas, el cual será remitido al Ministerio Fiscal. Por último, SaharAcciones incidió también en que la atención que le ha prestado el Gobierno ha sido "totalmente ambigua".

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