Local

El Gobierno pide 'autonomía y respeto' a la cúpula eclesiástica

El Gobierno mantiene su apuesta por normalizar sus relaciones con la Conferencia Episcopal pese a la elección del representante del ala dura, Antonio María Rouco Varela. A dos días de las elecciones, la vicepresidenta del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega, abogó por una relación basada en el "respeto y la autonomía".

el 15 sep 2009 / 01:18 h.

TAGS:

El Gobierno mantiene su apuesta por normalizar sus relaciones con la Conferencia Episcopal pese a la elección del representante del ala dura, Antonio María Rouco Varela. A dos días de las elecciones, la vicepresidenta del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega, abogó por una relación basada en el "respeto y la autonomía".

De la Vega ha sido la encargada de ejercer de interlocutora del Gobierno central con la jerarquía católica durante esta legislatura, marcada por las últimas manifestaciones y declaraciones públicas protagonizadas por algunos de los obispos en contra de los proyectos del PSOE. Pese a la tensión de los últimos meses, desde la elección de Rouco Varela, todo han sido mensajes de normalidad y deseos de dar por cerrado este capítulo, al menos hasta que se celebren las elecciones y se conforme el nuevo Ejecutivo.

La vicepresidenta y candidata al Congreso por Valencia mantuvo esta línea de

argumentación: "Estamos dispuestos a seguir manteniendo unas relaciones con la Jerarquía Eclesiástica basadas en el respeto y la autonomía que practicamos y demandamos".

De la Vega, al igual que el resto de miembros del Gobierno central, eludió pronunciarse sobre la elección de Rouco -contra el que sí que han surgido críticas desde formaciones como IU-: "La Jerarquía Católica se ha pronunciado de manera libre y autónoma sobre su equipo de dirección. El Gobierno respeta y saluda de nuevo al presidente y dirección elegida".

También eludió otra de las cuestiones pendientes: si después de esta agitada legislatura seguirá siendo la interlocutora del Ejecutivo -siempre que el PSOE gane las elecciones-: "En estos momentos no puedo decir nada más. Estaré y trabajaré en todo aquello en lo que el presidente del Gobierno considera que pueda ser útil y servir mejor a los ciudadanos".

Estas declaraciones se produjeron tras la celebración del último Consejo de Ministros de la legislatura.

Coincidieron con la finalización de la Asamblea Plenaria de obispos que ha supuesto la renovación de todos los cargos, a excepción del secretario general. En estas sesiones se ha decidido el nombramiento, por tercera vez no consecutiva, de Antonio María Rouco Varela como presidente y del cardenal y arzobispo de Valencia, Agustín García Gasco, como presidente de la Comisión para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal, el órgano encargado de velar por la ortodoxia de la doctrina de la Iglesia.

Pese a las escenas de tensión vividas entre el Gobierno central y la cúpula de la Iglesia Católica en las semanas previas a la campaña electoral, en los últimos días todo han sido mensajes de calma. El propio candidato socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, ha intentado rebajar la tensión. Aunque como ya dijeron los líderes socialistas: las manifestaciones encabezadas por varios obispos han marcando un punto de inflexión en las relaciones.

"Tienen que respetar las leyes que aprueba el Parlamento. Podrán no estar de acuerdo, pero no pueden hacer afirmaciones de que vulneran la democracia, o de que suponen un retroceso para los derechos humanos. Quiero discutir con ellos", afirmó Rodríguez Zapatero en una entrevista publicada ayer en El País. En ella se muestra partidario de que los problemas en las relaciones con los obispos no modifiquen los acuerdos con el Vaticano: "Son planos distintos. No tengo acuerdos con los obispos españoles. Lo tengo con el Vaticano".

  • 1