El Gobierno reedita su promesa de aprobar 28 leyes en mitad del mandato

Solo una de las normas prometidas, la de transparencia, está en el Parlamento en el ecuador de la legislatura. IU pide una "revisión estratégica" del pacto y Díaz y Maíllo harán balance conjunto.

el 25 mar 2014 / 20:06 h.

El Gobierno andaluz reeditó ayer, dos años después de las últimas elecciones autonómicas, su compromiso de aprobar 28 leyes en la actual legislatura. El balance en el ecuador del mandato habla por si solo. Únicamente la ley de transparencia de las comprometidas ha entrado en el Parlamento andaluz a la espera de su aprobación. Con todo, el portavoz del Ejecutivo autonómico, Miguel Ángel Vázquez, aseguró ayer que el pacto concluirá con «un cien por cien» de cumplimiento y auguró en las próximas semanas «un vendaval legislativo de alto voltaje». Según justificó, el saldo cero en materia legislativa de los socios de Gobierno se debe a que en toda legislatura hay dos fases, una de «preparación» y otra de «ejecución», en la que ahora –dijo– entra el Ejecutivo andaluz. El pacto, insistió, se cumplirá al cien por cien. de-lleraPSOE e IU cerraron su acuerdo para formar un Gobierno de coalición con un documento de 75 folios firmado el 12 de abril de 2012 que incluía un capítulo de compromisos legislativos. Entre las normas que figuran en ese documento están las leyes de agricultura, fiscalidad ecológica, contra el fraude fiscal, altos cargos de la Junta, energías renovables, reconocimiento del profesorado andaluz, igualdad de género, contra la violencia machista, un estatuto básico de los empleados públicos, contra el cambio climático, de participación, voluntariado, sanidad o educación. Un extenso capítulo legislativo incluso ambicioso para un Gobierno con mayoría absoluta, que no es el caso. Las leyes deben negociarse y pactarse entre los socios de Gobierno y eso no está exento de dificultades. Además el relevo en la presidencia de la Junta y la investidura de Susana Díaz a año y medio de las elecciones supuso un parón en la actividad legislativa, según denunciaron los propios socios de IU; que no paran de reclamar que se pise el acelerador en la acción del Gobierno. También está comprometida la reforma del Reglamento del Parlamento, de la ley electoral –una demanda histórica de IU que ya el PSOE ha supeditado a un acuerdo con el PP–, la modificación del Defensor del Pueblo o la creación de la renta básica y la banca pública. De momento por Consejo de Gobierno han pasado la ley de transparencia y un primer borrador de la ley de memoria democrática. La Junta ha aprobado también la ley antidesahucios, frenada por el Gobierno central en el Constitucional, y decretos como el de lucha contra la exclusión social. Poco más, además de los Presupuestos de los dos últimos años, está en su haber. El portavoz del Gobierno andaluz reiteró que habrá una comparecencia conjunta de Susana Díaz y el coordinador regional de IU, Antonio Maíllo, para hacer balance del pacto. Se anunció hace dos semanas pero no ha podido celebrarse, dijo, por «motivos de agenda». Pese a que no es ningún secreto que la presidenta socialista y el líder de IU están en las antípodas en muchas cuestiones políticas, el portavoz del Ejecutivo andaluz subrayó que hay una buena comunicación entre ambos dirigentes. La vicepresidencia del Gobierno andaluz la ocupa Diego Valderas, a quien Maíllo sucedió hace menos de un año al frente de IU. Es el vicepresidente quien sigue teniendo la mayor interlocución con la presidenta de la Junta. Maíllo, que no tiene escaño ni sillón en el Gobierno, sí es miembro del comité de enlace político donde se dirimen las cuestiones del pacto. El líder de IU propuso ayer hacer un «análisis estratégico» de los dos años del Gobierno de coalición y abordar «medidas de impulso» que consideró necesarias. «Es fundamental acelerar el ritmo», insistió. Subrayó la política de «resistencia» frente a los «ataques» del Gobierno andaluz y el papel de IU dentro del Ejecutivo, que ha marcado –defendió– una posición a favor de «la mayoría social». El portavoz parlamentario socialista en la Cámara andaluza, Mario Jiménez, hizo un balance positivo del pacto que «sigue siendo muy productivo», dijo, y que está haciendo de Andalucía «una referencia clarísima de unas políticas diferentes a las del Gobierno central». Consideró que los dos años «han dado estabilidad a Andalucía, con un gobierno fuerte, con una agenda política clara de cara a la recuperación económica y al mantenimiento del Estado del bienestar».

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