Economía

El Gobierno trata ‘in extremis’ de evitar otra huelga general

Valeriano Gómez, Toxo y Méndez ‘se encierran' para acercar posturas en pensiones

el 07 ene 2011 / 22:22 h.

Un camionero parado a la puerta de Mercasevilla ante la imposibilidad de entrar en la huelga general del 29-S.

El Gobierno trata de evitar in extremis otra huelga general en España como la convocada por los sindicatos el pasado día 29 de septiembre. Su reforma de las pensiones, que aprobará el próximo 28 de enero con o sin acuerdo con CCOO y UGT, suscita el rechazo de ambas centrales, que sopesan llamar a otro paro de carácter masivo durante la tercera semana de este mes.

Para convocarlo tienen que registrarlo con dos semanas de antelación, de ahí que se agote el tiempo. Ayer hubo una reunión entre ambas partes, de la que no trascendió acercamiento alguno. Hoy habrá otra, y quizás también mañana, para ya el lunes decidir si hay o movilización general.

Tras constatar ayer que había voluntad de entendimiento entre sindicatos y el Ministerio de Trabajo, se decidió que el encierro de los negociadores se prolongara al menos hasta la jornada de hoy. La delegación encabezada por el ministro Valeriano Gómez se reunió desde las seis de la tarde con los representantes de los sindicatos, liderados por los secretarios generales de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, y de UGT, Cándido Méndez.

Y en la reunión, que continuó por la noche, se acordó proseguir hoy con los contactos, informaron a Europa Press fuentes del Ministerio de Trabajo. No obstante, reconocieron que las propuestas de ambas partes se encontraban "muy distanciadas".

No sólo se hablaba de las pensiones, sino también de la negociación colectiva -en este tema tampoco han avanzado la patronal y los sindicatos- y del desarrollo de la reforma laboral, que entró en vigor el pasado verano y que desencadenó, junto a otros motivos, la huelga general del 29 de septiembre.

El hecho de que sean los máximos responsables del Ministerio y de UGT y Comisiones los que se reúnan, y no los segundos espadas como estaba en principio previsto, revela la importancia del asunto y qué se juegan.

Antes del encuentro, el vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró que el Ejecutivo "va a pelear" por alcanzar un acuerdo sobre la reforma de las pensiones con UGT y CCOO y también con empresarios y partidos políticos. "Voluntad no va a faltar", añadió.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Rubalcaba indicó que el Ejecutivo acudía al encuentro de ayer (hoy habrá otro) con el ánimo de lograr el mayor consenso posible. "Ya veremos lo que da de sí", precisó Rubalcaba, que no quiso desvelar si el Gobierno pondrá sobre la mesa nuevas propuestas que faciliten el consenso ante el rechazo general de los sindicatos a ampliar la edad legal de jubilación a los 67 años.

Subrayó que hasta la fecha el Gabinete de José Luis Rodríguez Zapatero ha puesto sobre el tablero una serie de medidas que pretenden garantizar que el sistema de pensiones siga siendo sólido dentro de 20 o 30 años para que los futuros pensionistas puedan cobrar pensión.

De hecho, el vicepresidente insistió en este punto, porque dijo que hay pensionistas que piensan que los cambios propuestos les afectará a sus pensiones actuales, cuando no es así.

"Esto no tiene que ver con los pensionistas actuales. Esa reforma es para quienes hoy tienen 30 o 40 años. El objetivo es garantizar las pensiones de dentro de 10, 20, 30, 40 años", explicó Rubalcaba, quien añadió que no sólo España está revisando sus pensiones.

La razón, explicó, es que la esperanza de vida se ha incrementado desde que se diseñó el sistema, pues antes la gente vivía cinco, seis, siete años después de jubilarse y ahora, detalló, puede llegar a vivir 20 años más.

Al tiempo, la tasa de natalidad ya no es la misma que entonces, es "mucho más baja", y para recordarlo puso como ejemplo "a la familia de Pepe Blanco [el ministro de Fomento]", cuyo abuelo tuvo ocho hijos, frente al único hijo que tuvo su padre.

"Hay que hacer cambios en el sistema para conseguir que los pensionistas de futuro tengan las mismas garantías que los pensionistas actuales. Yo confío en que en ese espíritu de que hay que hacer reformas y cambios haya una base racional para empezar a hablar. Voluntad no va a faltar. Hay que hacer cosas porque si no, no salen los números", concluyó.

  • 1