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El gol, el loco y los penaltis

el 05 jul 2010 / 06:33 h.

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Si están siguiendo el Mundial de Sudáfrica –servidor no se ha perdido un partido–, posiblemente estén decepcionados con el fútbol que se está practicando. Y más, por las selecciones que se fueron pronto a casa con marchamo de favoritas. Italia (Lippi), Inglaterra (Capello), Francia (Domenech) y Argentina (Maradona). Muchos nombres por los títulos conseguidos y técnicos con cachés millonarios en sus contratos y en sus currículos futbolísticos. El fútbol no tiene piedad ni con los nombres ni con las historias que encumbraron a selecciones y equipos.

El gol y el penalti. Si alguna vez ven fútbol fuera de su círculo habitual, tanto en directo como en televisión, observarán que hay dos palabras clave por su rotundidad a la hora de la expresión: gol y penalti. Las que elevan el tono del aficionado, las que levantan la pasión y en ellas se busca la resolución final del juego. El resultado, al que se llega con el gol y el penalti, que tiene las mayores posibilidades para conseguirlo. En este Mundial el penalti nos ha sacado del sopor en muchas ocasiones. No yéndonos muy lejos, en el Paraguay-España del sábado y en la tanda de penaltis del Ghana-Uruguay del viernes con esa locura del Loco Abreu.

La locura de Abreu. Quien conoce, por haberla vivido, la pasión que engendra el fútbol en Uruguay no se puede imaginar cómo se pararían los pulsos en ese penalti decisivo, último de la serie, que Abreu tenía para la gloria o la miseria. Lanzarlo a lo ‘Panenka’ jugándose una semifinal significa que o estamos ante un iluminado o ante un loco futbolístico. El gol lo encumbra. Sin llegar al de Ghiggia en el ‘maracanazo’ del Mundial’50 en Río, éste ha vuelto a poner a los uruguayos en la órbita del fútbol mundial. Un país de algo más de tres millones de habitantes y que tiene regado medio mundo de futbolistas y que es capaz de llegar adonde ha llegado en los Campeonatos del Mundo.

Me alegro por el fútbol, por la pasión con la que se vive en aquellas tierras y por mis amigos uruguayos que aman de verdad la esencia del fútbol. Espero que esta semana esa alegría inunde las calles de España con la victoria de nuestra selección. Esa que parece ser que tiene la fórmula para unir más que nadie a los españoles.

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