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El Gran Poder estará protegido por una mampara más alta para evitar ataques

La hermandad estudia colocar una mampara de metro y medio en torno al Señor a la vuelta del verano.

el 09 ago 2010 / 19:49 h.

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La hermandad tuvo que contratar a un vigilante tras la agresión

La hermandad del Gran Poder está estudiando elevar el cristal que protege al Señor por una mampara blindada que mida metro y medio, para evitar que puedan producirse nuevos ataques como el cometido el pasado junio, cuando un hombre se subió de un salto al camarín y le arrancó un brazo al Señor.

El cristal actual no mide más de medio metro porque se colocó para proteger al Señor de un excesivo manoseo por parte de los devotos que acuden al besapiés, pero tras la agresión sufrida por la imagen la junta de Gobierno se está planteando convertirlo en una mampara que abarque todo el hueco en el que está colocado el Señor, de forma que éste deje de ser accesible. La intención es que mida metro y medio, por lo que le llegaría al Gran Poder más o menos a la altura de los hombros, ya que la imagen mide 1,90, según explicó ayer a este periódico el hermano mayor del Gran Poder, Enrique Esquivias.

Aunque la intención es que finalmente se pueda colocar esta mampara, hay algunos problemas para materializar esta medida de seguridad, ya que obligaría a modificar los sistemas de refrigeración y de iluminación de la basílica, en especial este último, ya que el cristal causaría reflejos que obligarían a cambiar de lugar las luces que iluminan el camarín.

La hermandad tampoco sabe aún cuánto le costaría implantar esta mampara, pero ya ha pedido algún presupuesto para revisarlo a la vuelta de las vacaciones, ya que Esquivias espera que sea en septiembre cuando se adopte una decisión.

La necesidad de aumentar las medidas de protección del Gran Poder se produjo después de que un gamberro se lanzase sobre el Señor después de la misa del domingo y le arrancase un brazo y la manga de la túnica. El Señor estuvo cinco días retirado del culto para ser sometido a una reparación, que consistió en cambiarle la articulación que une el brazo derecho con el hombro, que cedió ante los tirones del agresor.

El hombre, Luis Carbajo, un funcionario de prisiones de 37 años que trabajaba en la cárcel de Huelva, fue detenido por un delito contra el patrimonio histórico-artístico y pasó tres semanas en el área de agudos del hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva, aunque recibió el alta a mediados de julio y quedó en libertad, aunque está imputado. No ha podido volver a trabajar porque Instituciones Penitenciarias lo suspendió hasta poder verificar que su estado mental no supone un peligro en su trabajo, ya que el hombre justificó la agresión alegando ser el hijo de Dios.

"Nuestra prioridad es volver a tenerlo en besapiés a diario"

Cuando se produjo el ataque a la imagen, el Gran Poder fue retirado del culto durante dos semanas: la primera por la reparación, pero la segunda se debió a que la hermandad no se fiaba de volver a exponerlo a un ataque vandálico. Al final se contrató un vigilante privado pero sólo un día a la semana, lo que ha hecho que los fieles del Señor sólo puedan disfrutar del besapiés los viernes.

“Nuestra prioridad es volver a abrir lo antes posible el besapiés a diario”, explicaba ayer el hermano mayor, Enrique Esquivias, “pero primero tenemos que reforzar la seguridad”. En cuanto se determine la mejor medida para evitar que se pueda acceder al Señor para dañarlo como ocurrió en junio, la hermandad volverá a tenerlo expuesto todos los días, como siempre ha sido su intención.

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