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Economía

El grupo Detea inicia su salida al exterior en Colombia y Perú

Sortea la caída de la obra pública, factura 70 millones y acumula 300 millones en cartera de obras.

el 25 ene 2012 / 21:04 h.

La empresa de construcción e ingeniería Detea ha iniciado su proceso de internacionalización tras el descenso de la actividad en España no sólo por la crisis económica, sino también ante el recorte del dinero público para acometer infraestructuras. La compañía sevillana ya ha puesto picas en Perú y Colombia y, aunque el área latinoamericana será "prioritaria", mira de reojo a Europa.

"Las dificultades del mercado nacional perdurarán durante algunos años más, pero nuestra salida al exterior se hará despacio, queremos hacerlo bien", según explica Arturo Coloma, su consejero delegado. No haber entrado de lleno en promoción inmobiliaria, salvo en construcción de pisos de protección oficial por parte de las administraciones, y tener una cartera diversificada en clientes y negocios han permitido a Detea sortear la crisis "mejor" que el resto de la competencia. Si desde 2007 ésta ha visto reducida a la mitad sus ingresos, para la corporación sevillana la merma ha sido de un tercio, relata.

En concreto, a falta del cierre definitivo de las cuentas de 2011, la facturación se habría situado por encima de los 70 millones de euros, sin alcanzar los 76 del anterior, mientras que el margen de beneficio se habría mantenido en torno al millón y medio o dos millones de euros.

Coloma resalta la cartera de obras acumulada para los próximos tres años, que suma 300 millones de euros. A esta cantidad se agregarían otros 160 millones, aunque más a largo plazo, por su participación en la Ciudad de la Justicia de Córdoba y en la Autovía del Almanzora, cifra que incluye construcción y prestación de determinados servicios en régimen de concesión.

Estas dos últimas obras, según precisa el directivo, se ejecutarán mediante colaboración público-privada con la Junta de Andalucía, una fórmula que alaba pero, matiza, muestra un escaso desarrollo no sólo por las tijeras de la administración autonómica, sino también por la falta de fluidez en el crédito bancario. Y en este contexto, Arturo Coloma destaca que la cartera cosechada por Detea se compone exclusivamente de proyectos con presupuestos y financiación "asegurados", siendo una garantía, dice, para estos tiempos de "incertidumbre".

Corporación Detea la componen seis filiales destinadas a otros tantos negocios: Detea (es la constructora), Prodetea (para las promociones de vivienda protegida); Climatea (instalaciones como fábricas y polígonos industriales); Inserco (ingeniería); Gestea (concesiones públicas) y, por último, Emantia (de proyectos integrados o de llave en mano).

Las más recientes y las que se van a potenciar más son las de ingeniería y proyectos integrados, y ello a pesar de que la actividad de construcción todavía absorbe la inmensa mayoría (90%) del volumen de facturación. "En las soluciones integrales complejas [es decir, un combinado de ingeniería, obras, equipamientos y mantenimiento] es donde radica el futuro".

Coloma sostiene que tener una cartera de obras donde el 45% es inversión privada y un 55% es pública ha constituido uno de los pilares principales "para salvarnos" de los recortes públicos. "En este país, además, son las compañías grandes las que se llevan las mayores licitaciones. En cambio, hay aún mucho mercado privado y es aquí donde focalizamos ahora los esfuerzos, con proyectos de gran sofisticación técnica, como hoteles, instalaciones en parques tecnológicos, sedes corporativas, etcétera".

El grupo, controlado en el 75% por su presidente, Javier Gonzalo Ybarra, estando el 25% restante en manos de sus propios directivos, se encuentra entre las mayores constructoras de capital andaluz y "es la tercera ingeniería de la comunidad", resalta el consejero delegado. "Y tenemos nuestra actividad de I+D, porque para nosotros es muy importante y vemos gran futuro en eficiencia energética, incluso más que en las energías renovables, y en los procesos constructivos, porque todavía se realizan las obras como hace siglos", opina.

La corporación sevillana tiene una plantilla de 250 trabajadores de media, aunque con grandes altibajos dependiendo del volumen de obra. Al hablar del proceso de recortes, el directivo es tajante al recordar que "paralizar obras no se ha hecho nunca y ahora, sí".

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