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El H. Vall d'Hebron de Barcelona opera con éxito la espina bífida de un feto mediante un parche sintético

el 02 nov 2011 / 15:54 h.

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El Hospital Vall d'Hebron de Barcelona ha operado con éxito la  espina bífida de un feto, durante la semana 24 de gestación, mediante  una operación intrauterina que constituye el primer caso del mundo en  el que la reparación de esta malformación congénita del sistema  neuronal central se trata con un parche sintético, reabsorbido por la  piel del mismo bebé.

En rueda de prensa, los responsables médicos de la operación han  explicado que la intervención permitirá a la niña caminar en un  futuro, a la vez que verá reducido el deterioro cognitivo que  conlleva la hidrocefalia asociada a esta malformación y aumentará la  capacidad de controlar los esfínteres -otra de las secuelas de la  espina bífida-.

El mielomenincogele o espina bífida afecta a uno de cada 1.000  recién nacidos en el mundo, que la padecen por una predisposición  genética mezclada con factores ambientales que todavía se desconocen,  y se desencadena cuando el feto en desarrollo no cierra por completo  la columna vertebral y la médula espinal, por lo que el líquido  amniótico de la placenta daña el sistema neuronal del futuro bebé, a  la par que se produce una fuga del líquido cefaloraquidio.

La novedosa técnica consiste en la fijación de un parche,  compuesto de colágeno y elastina, en la parte expuesta de la columna  del feto, que si fija con un adhesivo, lo que permite que el bebé  prosiga su gestación sin tener el sistema neuronal central expuesto a  sufrir un deterioro mayor.

El feto, tras la operación, prosiguió con su gestación hasta la  semana 32, Esther nació el pasado 22 de mayo después de una cesárea,  y pese al seguimiento médico que tendrá que hacer de por vida y a la  posible afectación futura, los responsables médicos han subrayado que  su situación es mucho mejor para poder encarar la vida de forma  independiente.

"La vida es una lucha y vamos ganando", ha resumido el padre,  Pavel Bota, natural de Rumanía y residente en Solsona, quien ha  relatado cómo, a pesar de ser conscientes del riesgo que existía para  hija y madre, decidieron seguir adelante con el embarazo movidos por  la fe y con el deseo de traer al mundo a la niña.

La coordinadora de la Unidad de Espina Bífida del Vall d'Hebron,  Ampar Cuixart, ha relatado como la novedosa técnica permite "intentar  prevenir" las secuelas de la espina bífida, si bien ha comentado que,  actualmente, la mayor parte de los padres optan por una interrupción  voluntaria del embarazo (IVE).

CELULAS MADRE

El director de Investigación en Espina Bífida, César García  Fontecha, por su parte, ha relatado cómo el futuro pasa por la  investigación con células madre pluripotenciales extraídas del mismo  líquido amniótico, que podrían revertir la malformación al aplicarlas  en el momento de fijar el parche.

"Estamos progresando a muy buen ritmo", ha precisado, al mismo  tiempo que confían en poner en marcha una cirugía todavía menos  invasiva que no requiera practicar una incisión sobre la barriga de  la madre.

El éxito de la operación ha sido posible tras ocho años de  investigación y múltiples experimentos realizados en conejos y  ovejas, aunque el alcance real de mejora podrá apreciarse  completamente en tres o cuatro años, cuando la niña haya crecido  más.

Hasta la fecha se habían realizado en el mundo diversas  operaciones intrauterinas de reparación de espina bífida -la primera  en España se llevó a cabo en Sevilla hace cuatro años-, si bien  mediante un proceso más invasivo que, pese a suponer la mejorar del  recién nacido, conllevan más riesgo que el parche utilizado en el  Vall d'Hebron.

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