Deportes

El H1N1 pone en peligro el Betis-Villarreal B

La semana se prometía plácida en el Betis después de su triunfo sobre el Girona, pero no hay manera. Cinco jugadores verdiblancos, entre ellos Sergio García y Arzu, tienen síntomas de gripe A y otros cuatro futbolistas pueden seguir sus pasos. En el peor de los casos, el partido ante el Villarreal B puede ser aplazado.

el 27 oct 2009 / 22:31 h.

Carlos García, al irse de la ciudad deportiva.
El Betis es un club que en 102 años ha tenido tiempo para protagonizar un millón de curiosidades. Ha ganado partidos imposibles y ha resucitado a rivales hundidos, ha ganado al Chelsea y ha perdido con el Palamós... y cada año, cada día casi, vuelve a dar la razón a quienes piensan que lo que no le pase al Betis no le pasa a nadie. Ahora que la victoria sobre el Girona había virado el errático rumbo del equipo y que sólo parecía haber sitio para buenas noticias, Antonio Tapia se encontró ayer por la mañana con que nueve de sus futbolistas, muchos titulares y algunos fundamentales, no se entrenaban o lo hacían en condiciones inapropiadas por culpa de... la gripe A.

La enfermedad, hasta ahora, es inédita en el fútbol español y hay que esperar 48 horas para confirmar que en efecto se trata del virus H1N1, pero el doctor Tomás Calero habló ayer de una "sintomatología clara" en cinco casos: Sergio García, Arzu, Sunny, Carlos García y Nelson. El único que pudo entrenarse, un ratito, fue el caboverdiano. Y hay otros futbolistas con el virus "en proceso de incubación": el galeno citó a Damiá, Israel, Ricardo y Nano, pero se refirió a "seis o siete". También mencionó a Juande, aunque el motrileño, más que un virus, sufre de una contusión en la tibia; el problema, con ser doloroso, no le impedirá jugar si hay partido.

El caso es que el Betis, en previsión de lo que se le puede venir encima en los próximos días, ya ha informado a la Federación Española de Fúbol y la Liga de Fútbol Profesional porque en el horizonte vislumbra la posibilidad de que su partido del domingo ante el Villarreal B tenga que ser suspendido. La opción será más plausible en el caso de que el laboratorio de la Clínica de Fátima confirme que se trata de gripe porcina. Allí se han enviado las muestras que se tomaron ayer a los jugadores afectados y en 48 horas -es decir, mañana- habrá resultados. En el peor de los casos, suponiendo que la epidemia no afecte a más jugadores, el Betis se quedaría sin ocho profesionales (todos menos Israel), a los que se sumarían los lesionados Nacho, Mehmet Aurelio o incluso Fernando Vega y Emana. En definitiva, doce jugadores con ficha del primer equipo. A Tapia le quedarían once profesionales justos (aunque Juande tiene ficha del filial) más Rodri. Habría que ver entonces qué opina el Comité de Competición, que dirá la última palabra si hay una solicitud formal de aplazamiento.

NADA DE ALARMISMO. Cauto, a la espera de ver qué dicta el laboratorio, el doctor Tomás Calero dibujó ayer un posible escenario para estos días de incertidumbre. "Hay dos opciones: que remita en los jugadores con síntomas importantes, en cuyo caso podrían entrenarse en 72 horas; o que se confirme el virus y, al ser más virulento, tardemos cuatro o cinco días en recuperarlos y se les unan los otros, con lo que el viernes podemos encontrarnos con que no tenemos ni diez jugadores en la convocatoria", dijo el médico, que relacionó la epidemia con el viaje a Gerona: "Si están contagiados, están contagiados ya. Creo que prácticamente son todos los que han viajado a Barcelona". De todas formas, huyó del alarmismo: "No están para ingresar [en el hospital], pero son jugadores de alto nivel y para competir deben estar en perfecto estado. Y aquí hay una merma física importante, sobre todo si comporta cinco o seis días de tratamiento", advirtió.

  • 1