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El hermano Miguel se queja al Defensor al sentirse "apedreado"

Critica el trato que ha recibido  en el proceso y las filtraciones “interesadas” del caso.

el 28 oct 2009 / 13:49 h.

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Javier Delgado, el hermano del asesino confeso de Marta del Castillo, ha presentado una queja al Defensor del Pueblo de Andalucía, José Chamizo, en la que vuelve a reiterar su inocencia y denuncia el tratamiento que ha recibido en el proceso judicial, en especial del Juzgado de Instrucción número 4 y de la Sección Primera de la Audiencia.

En su escrito Javier dice sentirse una "víctima de la sistemática actuación de determinados órganos
judiciales y policiales que sin tener probanza alguna y bajo el auspicio de una serie de conjeturas, que no indicios, y testimonios adheridos bajo la pasividad, o no, de la investigación quieren hacer
ver a la población un actuar tanto en mi persona como en la de mi actual pareja que quiere criminalizarse sin razón o motivo, debiendo considerar sus actuaciones irrazonables, arbitrarias e infundadas".

El hermano de Carcaño, quien ya ha proclamado su inocencia con anterioridad con una carta enviada a los medios desde prisión y con una posterior entrevista a cuatro periódicos (entre ellos El Correo), explica que acude al Defensor por tratarse de una institución que "ampara a las personas que se ven sometidas a tratos indebidos y carentes de justificación jurídica". Si bien, Delgado recalca que no acude por un mero interés personal, sino también para evitar que a otras personas le ocurra lo mismo que a él. "No es de desear que nadie pueda encontrarse en una trance en que tras su inocencia proclamada y demostrada sólo se encuentre enturbiada ésta por situaciones interesadas y dirigidas, conjeturas y corazonadas, filtraciones y resoluciones que desoyen la razón y la integridad de lo que desde el primer momento he expuesto", señala en su escrito.

Delgado, que dice entender "la situación y el dolor" de la familia de Marta e incluso "su disparidad de criterio en algunas de sus intervenciones", se queja en especial de las filtraciones a la prensa que "en todo momento han sido intencionadas y dirigidas a conformar una opinión pública que (...) impliquen una condena social antes que la judicial, con la destrucción del entorno personal, familiar y social que tenía". En este punto, hace especial alusión a la Policía, a "aquellos que que desde un
primer instante consideraron el asunto como de libro, sin tener en cuenta los derechos y la situación personal del que suscribe el presente escrito y de los familiares y amigos cercanos que vienen sufriendo la persecución injustificada, irracional y carente de pruebas que percibo".

Por último, el hermano de Carcaño también se lamenta de las escuchas de las conversaciones que él y su letrado mantuvieron mientras que estuvo ingresado en la prisión de Sevilla I. En este sentido, Delgado recuerda que este tipo de prácticas sólo están "justificadas para delitos de terrismo" y que estos métodos "no se compadecen bien con el Estado de Derecho, sino, más bien, con prácticas más cercanas a estados como el Moldavo". Para el hermano de Carcaño las complicaciones en un proceso judicial no pueden conllevar inevitablemente al todo vale, pues todo no vale ni para extraer la verdad, ni para fundamentar un actuar que descarta las garantías fundamentales de los procesados".

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