Economía

El hombre antes que las divisas

Zapatero pedirá al G-20 que el mercado laboral sea la prioridad ante la crisis

el 09 nov 2010 / 09:26 h.

Mientras sus maridos se preparan para la cumbre del G-20, las primeras damas pudieron disfrutar ayer en el hotel Hyatt de Seúl de un desfile de la firma surcoreana Hanbok, especializada en moda tradicional adaptada a las nuevas tendencias.

A un día de que comience la cumbre del G-20 en Seúl, las economías desarrolladas y emergentes aparecen divididas ante las políticas de divisas que adoptan países clave para la recuperación mundial como China y EEUU. Precisamente hoy el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, viajará a la capital asiática para participar en el encuentro, y durante su intervención pedirá al grupo que el empleo se convierta en prioridad ante la crisis, más allá de las políticas monetarias. En total, serán diez las propuestas que expondrá el dirigente español ante el G-20.

Por su parte, los anfitriones surcoreanos indicaron ayer que buscarán compromisos para que la cumbre de Seúl, que se celebra entre mañana y el viernes, evite una guerra de divisas, mientras arrecian las críticas a EEUU por no favorecer un clima de consenso con sus últimas medidas monetarias.

Así, la decisión de la Reserva Federal de inyectar 600.000 millones de dólares (424.000 millones de euros) al sistema financiero mediante un programa de compra de bonos ha elevado objeciones en el seno del G-20, porque facilita la depreciación del dólar. La medida ha sido recibida con críticas de emergentes, como China o Brasil, e incluso la UE, que no creen que permita avanzar en el debate sobre un crecimiento equilibrado.

"Hay una mayor preocupación por las diferencias sobre las políticas de divisas de algunos países, pero se intentará recortar distancias para avanzar en un marco de crecimiento estable que incluya directrices", indicaron ayer fuentes del comité organizativo.

Estados Unidos, el más crítico hacia la política china de mantener el yuan bajo para no perder competitividad exportadora, está recibiendo estos días acusaciones similares de los países del G-20 por el anuncio de la Reserva Federal. China, Brasil y la UE han recordado que esas iniciativas alimentan el mismo ciclo de desequilibrios que se intentará combatir en la cumbre de Seúl.

Ma Delun, vicegobernador del Banco Central chino, dijo ayer que la medida de la Reserva Federal "aumenta el riesgo de desequilibrio económico mundial y puede impulsar la formación de burbujas en otros países" como los emergentes.

Los negociadores surcoreanos quieren que la cumbre de Seúl marque el inicio de "un proceso que acabe con los desequilibrios" que se están registrando en la salida a la crisis, según el principal responsable, Sakong Il.

Seúl podría conformarse con un acuerdo de principios que marque el camino hacia un crecimiento más estable y compartido, como reza el eslogan de la cumbre. Lo que Corea del Sur ya descarta, vista la oposición en las reuniones preparatorias, es que se establezcan límites numéricos a los desequilibrios comerciales, como proponía EEUU, con el objetivo de evitar grandes volúmenes de superávit y déficit.

Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, indicó en una entrevista al periódico Financial Times que la propuesta estadounidense de limitar las balanzas por cuenta corriente es simplista, ya que "no es sólo cuestión de tipos de cambio, sino de competitividad".

Merkel también reiteró su apoyo a una de las líneas en la que se alcanzó consenso en Gyeongju, que se permita que los tipos de cambio se regulen por el mercado y reflejen la fortaleza de cada economía, mientras abogó por convencer a China de que permita apreciar el yuan con hechos pero sin presiones.

Además, en la cumbre se culminará la reforma del Fondo Monetario Internacional (FMI) -España será prácticamente el único país desarrollado que gane peso en el Fondo, ya que elevará del 1,4% al 2% su presencia en la institución- y se adoptarán normas más estrictas para las entidades financieras, el denominado acuerdo de Basilea III.

La prima de riesgo se frena tras situarse en máximos

La prima de riesgo país de España, que se mide con el diferencial entre el bono español a diez años y el alemán del mismo plazo, se situaba a media sesión de ayer en 208,7 puntos básicos, por encima del máximo que alcanzó en junio de este año (207,3). En cualquier caso, en el cierre acabó bajando de los 200 puntos (199), retrotrayéndose así a cotas de la semana pasada.

Esta situación tuvo su efecto en la bolsa, que comenzó la mañana con pérdidas, aunque remontó para cerrar con un alza del 1,15%.

La rentabilidad del bono español a diez años llegaba al 4,430%, la más elevada desde mediados de julio, días antes de publicarse los test de estrés realizados a los bancos europeos que tranquilizaron a inversores y analistas sobre la solvencia del país y rebajaron el interés de la deuda española.

Las dudas sobre la posibilidad de una quiebra en Irlanda y las reticencias del Gobierno alemán sobre un posible rescate disparaban ayer los indicadores de riesgo soberano de los países periféricos europeos.

Así, el diferencial entre el bono griego y el alemán alcanzaba 912 puntos básicos, y la distancia del bono irlandés y el germano era de 572.

También los seguros de impagos de deuda (CDS) de España se disparaban en la apertura hasta 267.000 dólares anuales para cubrir la posibilidad de impago de 10 millones de dólares en bonos españoles a 10 años, y a media sesión subían hasta 274.000.

 

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