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El Huesna reparará con urgencia el socavón de Utrera

El consorcio procederá a arreglar los daños en esta avenida que se produjeron el pasado 27 de marzo y se vieron empeorados por la tromba de este domingo.

el 19 abr 2010 / 19:02 h.

El enorme agujero que ocupa uno de los carriles de la avenida Juan XXIII de Utrera tiene los días contados. Eso aseguraron ayer desde el consorcio del Huesna , que garantizó que las obras de reparación comenzarán “esta semana”. Con ello, se intentará evitar que se repita la imagen del pasado domingo, cuando pudo verse cómo el agua salía a borbotones desde aquí, al discurrir bajo el socavón el arroyo Las Monjas, que actualmente se encuentra al descubierto.

Cabe recordar que a finales del pasado mes la calzada se hundió en la citada avenida, en un punto muy próximo a su intersección con María Auxiliadora, en el momento en que un camión circulaba por allí. Como consecuencia de ello, se originó este socavón, de unos seis metros de largo por 2,5 de ancho. Desde entonces, durante estas más de tres semanas, se introdujo una cámara de televisión por la bóveda del arroyo, con la intención de comprobar en qué estado se encontraba y saber qué actuaciones son necesarias acometer. De este modo, una vez estudiada la situación, se emprenderán obras “de emergencia”. Cuando comiencen las labores de reconstrucción de la bóveda dañada, la estimación de los técnicos apunta a que se prolongarán durante “unas dos semanas”.

Precisamente este punto fue uno de los que produjo mayores complicaciones en la tarde del pasado domingo, cuando las intensas lluvias registraron anegaciones en varios lugares de la ciudad. De hecho, como consecuencia de este gran agujero, el agua que de él salió acabó inundando un largo tramo comprendido entre Juan XXIII y la avenida de Los Palacios, afectando también a calles como Álvarez Quintero y Fernanda y Bernarda.

Sin embargo, el Huesna aseguró ayer que dicho orificio sirvió “de desagüe porque, si hubiera estado cerrado, la presión del agua que discurre por el arroyo hubiera hecho saltar las arquetas y se habrían producido anegaciones en las viviendas del entorno a través de los váteres”.

El hundimiento en ese punto del arroyo se remonta al pasado 27 de marzo, cuando al paso del vehículo se abrió la calzada y quedó suspendido el camión por su parte trasera sobre el agujero. De hecho, tuvo que acudir una grúa para proceder a su retirada y puesta a salvo. La zona tuvo que ser acotada, comenzándose el saneamiento del lugar.

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