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El IAPH retirará los barnices oxidados del Cristo del Museo

La intervención recuperará el aspecto que presenta el crucificado desde finales del siglo XIX.

el 11 jul 2012 / 17:48 h.

El consejero Luciano Alonso presentó este miércoles el proyecto de restauración.

La eliminación del oscurecimiento que presenta el Cristo del Museo será el cambio más palpable de una restauración que tuvo que salvar el fielato de dos cabildos para llegar a buen fin. El propio hermano mayor de la decana del Lunes Santo, Alfonso Gentil, aludió a esas "dudas iniciales en la hoja de ruta a seguir" en la presentación del proyecto de intervención que se abordará en los próximos meses en el Instituto Andaluz de Patrimonio en un acto que contó con la presencia del consejero de Cultura, Luciano Alonso.

El Cristo había sido trasladado a los talleres de la Isla de la Cartuja a finales de mayo. En este mes y medio ha sido sometido a un exhaustivo análisis para localizar sus patologías. Tal y como precisó el jefe del centro de intervención del IAPH, Lorenzo Pérez del Campo, "el principal problema que presenta la imagen es la alteración de su aspecto externo. Las investagiones realizadas han mostrado que las causas de dicho deterioro se encuentra básicamente en las capas superficiales aplicadas en las distintas intervenciones realizadas: la oxidación de los barnices que causa una coloración inadecuada", unos barnices que serán eliminados por completo variando sustancialmente el aspecto que presentaba la imagen en los últimos años. Esa limpieza permitirá recuperar en toda su plenitud la policromía del Cristo de la Expiración, que es el resultado de la amplia remodelación a la que fue sometido a finales del siglo XIX por el escultor Gutiérrez Cano.

OTRAS INTERVENCIONES

El Cristo del Museo ya había sido restaurado a fondo en 1991 bajo la batuta del Ministerio de Cultura. Entonces fueron los hermanos Cruz Solís los encargados de restañar los daños del tiempo y las prácticas inadecuadas de la desafortunada intervención de Peláez del Espino, que había introducido un esqueleto metálico -que aún es visible en las radiografías- y empleado materiales irreversibles que perjudicaron a la escultura. En cualquier caso, llama la atención que sólo dos décadas después del trabajo de los Cruz Solís se haya producido un oscurecimiento tan acusado de las capas superficiales, además de "la falta de adhesión con desprendimiento de fragmentos de color y variación del tono" de las reintegraciones practicadas entonces, tal y como reconoció Lorenzo Pérez del Campo, que también explicó que la imagen sería sometida a otras intervenciones menores de consolidación del sudario -superpuesto al original del siglo XVI- y la corona de espinas, que serán tratados con colas animales.

En su extensa intervención, Pérez del Campo también hizo un repaso de la historia material y la génesis de esta imagen fundamental, labrada por el escultor Marcos Cabrera y el pintor Juan Díaz bajo los postulados del manierismo y el poderoso influjo del Quinquecento italiano. "El Cristo está basado en un dibujo realizado por Miguel ángel para su amante Victoria Colonna que los autores tuvieron que conocer por las copias que circularon por Europa", señaló el jefe del Centro de Intervención recalcando que "el proyecto apuesta por mantener el aspecto generalizado que presenta la imagen desde finales del siglo XIX".

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