Economía

El IAT se sube a las motos eléctricas

El centro tecnológico cierra el año con una mejoría del 10% en su cifra de negocio, que alcanzó los 10,5 millones de euros.

el 09 jun 2011 / 21:09 h.

Miguel Ángel Luque, José Luis Calvo y Juan Manuel González, presentaron ayer la memoria de actividades de 2010.

Esa filosofía tan extendida en Andalucía por la que se calibra el éxito empresarial propio en función del fracaso de los demás competidores es el error de partida. Hoy ya no se puede ser competitivo bajo esa premisa, sino que se requiere especialización y colaboración como la única forma de crecer. Y desterrando, de una vez por todas, ese miedo latente a las alianzas. José Luis Calvo, presidente del Instituto Andaluz de Tecnología (IAT) , lanzó ayer este meridiano mensaje a las empresas aclarando ante posibles dudas que se acabó eso de competir buscando sólo ofrecer el menor coste.

Precisamente esa política de cooperación, sumada a una apuesta por los mercados exteriores, ha llevado a este centro tecnológico a mejorar en 2010 su cifra de negocio un 10%, hasta alcanzar los 10,5 millones de euros, y a embarcarse en nuevos proyectos explorando opciones.

Aunque aún está en fase de maduración, el IAT trabaja para poner en marcha una empresa de base tecnológica especializada en la fabricación de motos eléctricas que, siguiendo su propia receta, incorpora un desarrollo conjunto en Madrid, Valencia, Barcelona y Sevilla con la colaboración de varios centros tecnológicos y un fabricante de motocicletas, avanzó ayer el director general de la institución, Miguel Ángel Luque.

La internacionalización, que se ha convertido en el sustento con el que paliar en parte la caída de actividad nacional, es otro de los ejes que el IAT no quiere descuidar. De hecho, tras abrir en 2008 una sede propia en Guadalajara (México) para abordar el mercado lationamericano, estrenará este año una sede en Recife (Brasil) que compartirá con un centro tecnológico gallego.

Ya en el ejercicio pasado, el negocio internacional aportó un 20% de los ingresos, mientras que para 2013 el objetivo es que represente un tercio del total. El resto procederá de España y de proyectos innovadores.

Luque apostó así por dar una vuelta de tuerca al concepto tradicional de I+D+I (Investigación, Desarrollo e Innovación) y cambiarlo por I+C+I (Internacionalización, Cooperación e Innovación), puesto que "la colaboración es una parte fundamental del crecimiento", apostilló. Seis de cada diez proyectos del IAT siguen esta fórmula.

Aunque el perfil medio que demanda los servicios del IAT es una empresa mediana, cada vez más pymes se acercan y utilizan el centro como "un departamento externo de I+D+I".
El organismo trabajó el año pasado con más de 600 empresas en sus cuatro líneas de negocio, invirtió 3 millones en I+D y cerró el año con una plantilla de 132 personas.

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