Local

El impulso social de la Macarena al servicio de la inquietud vecinal

En la última década, este distrito ha sido capaz de poner al servicio de sus vecinos un extenso paquete de servicios sociales con los que cubrir la demanda ciudadana en este sentido. Su puesta en valor presta especial atención a la cobertura de las necesidades de aquellos sectores de la población que requieren un mayor esfuerzo por parte de las instituciones públicas

el 24 feb 2011 / 19:06 h.

TAGS:

Los vecinos de mayor edad del Distrito Macarena constituyen uno de los sectores poblacionales a los que se les facilita una mayor cobertura social por parte de los estamentos municipales

El valor más destacado de este distrito pasa por la apuesta de su ciudadanía. En este sentido, sus más de 80.000 habitantes son los receptores de una infinidad de políticas sociales que se coordinan desde el Ayuntamiento para hacer más agradable la existencia de los vecinos de sus 24 barriadas. Una mejora de la vida diaria en la que se combinan los avances en materia social, prestando especial atención a los sectores poblacionales más necesitados, con aquellas actuaciones urbanísticas que han modificado el paisaje de estos barrios.

En espacios como las barriadas de La Paz, Las Golondrinas y Las Avenidas se ha realizado una reurbanización integral consistente en la reparación del pavimento, la mejora del alumbrado público, la reordenación de aparcamientos y la superación de las barreras arquitectónicas. Un conjunto de actuaciones que han tenido su continuidad en otras zonas como Santa María de Ordás o Sor Francisca Dorotea, y que incluso se han visto incentivadas en barriadas como El Cerezo.

Si estas obras han conseguido cambiar la imagen del barrio y, por tanto, contribuir a la mejora de las condiciones de vida de sus vecinos, las políticas sociales impulsadas por los organismos municipales han sido el complemento perfecto para facilitar la vida cotidiana a otros sectores poblacionales que presentaban mayores carencias. La nueva sede del Distrito Macarena, ubicada en el antiguo edificio del mercado de abastos de La Barzola, es el centro en el que se articulan todos los servicios que se ofertan al ciudadano. Ahí precisamente radica su importancia, pues se convierte en el epicentro de las reivindicaciones vecinales y en el referente desde el que se proyectan todas las políticas sociales destinadas a la ciudadanía. Tras su apertura en 2009, el edificio acoge varias oficinas municipales, a la Asociación de Vecinos de La Barzola y una infinidad de talleres, en sus 600 metros cuadrados.

La canalización de estas propuestas vecinales, y también las que se desprenden de los presupuestos participativos, encuentran en la sede del distrito su centro de referencia. Precisamente a través de él se inició el desarrollo de un nuevo proyecto, recientemente finalizado, y que estaba llamado a dotar a los vecinos de un centro pionero en cuanto al uso de las nuevas tecnologías, facilitándoles el acceso a internet. En este sentido, el barrio Macarena Tres Huertas acoge desde finales de enero el nuevo Cibercentro del Distrito Macarena. Continuando con una iniciativa ya desarrollada en otras zonas de la ciudad, el Ayuntamiento ha construido un edificio de 400 metros cuadrados en el que se fomenta el uso racional de internet. El espacio cuenta con acceso wifi y varias salas de informática en las que se desarrollarán cursos para todas las edades. Sus amplias zonas ajardinadas y su terraza mirador completan un espacio abierto a la red de redes en el que es posible acceder a internet a cualquier hora del día con tan sólo acercarse a sus aledaños.

Pero la importancia de esta apuesta social no sólo radica en la dotación de espacios concretos, es clave también la concreción de las políticas en aquellos sectores que requieren una mayor atención municipal. En este sentido, los niños del asentamiento chabolista de El Vacie son uno de los grupos más beneficiados por esta estrategia social. La guardería social ‘María Ángeles', que funciona bajo la gestión de la Asociación ‘Aliento', es un ejemplo de dedicación a pequeños con necesidades educacionales específicas como éstos. El trabajo de la asociación comenzó en la cárcel, donde una reclusa del asentamiento expuso su preocupación por la situación en El Vacie. Se inició así una apuesta por los niños de la zona que desembocó en la creación de este espacio funcional en el que los niños de 0 a 3 años reciben cuidados, formación y cariño durante el horario escolar. La iniciativa, enmarcada en el Plan General de Reordenación de El Vacie, incide también en la normalización de la vida de las familias, trabajando con ellas para que logren salir de su situación de exclusión social.

En otras ocasiones los ciudadanos no necesitan planes municipales que mejoren su situación. Son precisamente ellos los que buscan un espacio concreto en el que desarrollar sus inquietudes para paliar la situación de soledad que soportan en sus viviendas. Este grupo, formado en su mayoría por mujeres de cierta edad, pasan por una etapa de su vida en la que, bien por haber enviudado o porque sus hijos ya se han emancipado, necesitan asociarse para disfrutar de ratos de diversión, amistad y compañía. Un ejemplo de esta tendencia lo constituye la Asociación de Mujeres ‘Tres Estaciones', un grupo de amigas que se ha constituido como una puerta abierta a la esperanza para todas las que viven en su misma situación. La tarde de los martes, por espacio de tres horas, se reúnen para canalizar sus problemas, hacer actividades o programar viajes, entre otras propuestas, para así escapar juntas de la soledad.

El Centro de Acogida Municipal en la calle Perafán de Ribera es uno de los espacios sociales de mayor importancia para el Distrito Macarena y, por su actividad, para todo el conjunto de la ciudad. Fue precisamente el infortunio de un incendio provocado en 2001 el que propició la readaptación de un espacio que se ha convertido en los últimos años en un referente para los ciudadanos. Así, tras vagar por otras dependencias municipales, el albergue pasó de 54 a 165 camas, constituyendo el ejemplo de la apuesta decidida por dotar al edificio de los servicios necesarios para cubrir su amplia demanda. Junto a este crecimiento en cuanto al número de plazas, el Centro de Acogida fue dotado también de unas instalaciones preparadas para asumir situaciones de emergencia social y otras a más largo plazo. Para ello se edificaron nueve apartamentos de dos habitaciones y otros nueve para familias con niños, dotados de otras comodidades. Su puesta en valor ha permitido superar situaciones trágicas en las que el infortunio, en unas ocasiones, y en otras la exclusión social habían dejado a los ciudadanos sin hogar.

  • 1