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El imputado admite tener una cuenta en Suiza en la que cobró un trabajo para Aguas de Valencia

Niega una trama internacional y apunta que Global pertenece al  empresario Domingo Díaz de Mera, de quien percibió 300.000 euros.

el 27 feb 2012 / 08:02 h.

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El Duque de Palma, Iñaki Urdangarin, ha admitido tener una cuenta bancaria en Suiza en la que cobró un proyecto relacionado con la empresa Aguas de Valencia. Al respecto, ha recordado que medió entre la mercantil valenciana y un ciudadano de origen jordano, que fue la persona que abonó este servicio, tal y como ha recordado a preguntas de la Fiscalía Anticorrupción.

El imputado ha intentado de esta forma justificar el origen de esta cuenta, que figura en un manuscrito que le ha exhibido el fiscal Pedro Horrach durante su declaración en el marco de la pieza 25 del caso Palma Arena, que se prolonga durante más de 22 horas y en la que han comenzado a interrogarle las defensas de los encausados.

El yerno del Rey Juan Carlos se ha desvinculado asimismo de una segunda trama internacional dirigida a desviar fondos a paraísos fiscales, al aseverar que la empresa Global, de la que percibió 300.000 euros en 2007, pertenece en realidad al empresario y presidente del Club Balonmano Ciudad Real, Domingo Díaz de Mera, según han informado fuentes jurídicas.

Incisivo en sus preguntas, el fiscal le ha interrogado en torno a los contratos que el Instituto Nóos suscribió con los Gobiernos de Baleares --dos foros de turismo y deporte por 2,3 millones de euros-- y la Comunidad Valenciana --el Valencia Summit y unos Juegos Europeos que nunca llegarían a celebrarse--, mientras que también le ha interpelado acerca de los honorarios que percibió por estos eventos.

Al respecto, el Duque de Palma ha justificado que fue su exsocio Diego Torres, y no él, quien fijó el precio de estos honorarios. Tras el fiscal, fue el turno de la Abogacía de la Comunidad Autónoma, que no le ha formulado ninguna pregunta, y de la letrada de Manos Limpias Virginia López Negrete. En torno a la una de la madrugada, las defensas tomaron la palabra.

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