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El infortunio castiga a un Betis B con alma de serio aspirante

El Polideportivo Ejido de Lucas Cazorla, verdugo del Villarreal en la Copa del Rey, originó que el Betis B claudicara en la Ciudad Deportiva en un duelo con un único protagonista, el árbitro manchego López López, que expulsó a Cañas de forma injusta.

el 15 sep 2009 / 19:09 h.

El Polideportivo Ejido de Lucas Cazorla, verdugo del Villarreal en la Copa del Rey, originó que el Betis B claudicara en la Ciudad Deportiva en un duelo con un único protagonista, el árbitro manchego López López, que expulsó a Cañas de forma injusta. La ausencia del catalizador natural de la medular heliopolitana fue un bálsamo para el once azulino, que reculó tras el 1-2 y supo conservar su renta gracias a su orden táctico y a Raúl Torres, un central que se erigió en la pesadilla de Rubén Cruz y De la Cal.

En la primera mitad, el técnico del Betis B, Josep María Nogués, dispuso su clásico 4-4-1-1. El ex del Hospitalet reclutó al veloz Rodri y al insistente Cañas para concederles el protagonismo en la creación. En ataque, la ausencia de Diego Segura fue suplida por Eloy, que pecó de inexperto en los instantes iniciales. Rubén Rivera fue el autor de la primera acción de peligro del filial heliopolitano. Valerio, atento y ágil, envió a córner. La pizarra local congestionó al Poli, cuya principal esperanza era Jorge Molina, sin acierto en los primeros escarceos ante la meta de René.

El 4-4-1-1 de Lucas Cazorla, con Robles en la contención y Gregory y Juli en los flancos ofensivos, no contenía el potencial atacante de un Betis B sin respeto. El armillero Fran Machado, que figuró en la mediapunta, conectó con Eloy de forma insistente, aunque el referente goleador verdiblanco no supo definir ante Valerio. El perdón local propició el 0-1, obra del francés Gregory. El de Nîmes definió sobre la línea de cal tras un grave error de René, que no pudo atrapar un saque de esquina botado por Juan Díaz.

En los instantes finales del primer período, Eloy perdonó el gol del empate. El delantero sevillano envió un medido pase de cabeza a Fran Machado con el ex bético Valerio batido. Replicó el Poli con un lanzamiento de Jorge Molina que René, a ras de hierba, atrapó con seguridad. Fue el último conato azulino antes de la fase de descanso.

injusto. En el segundo acto, el filial necesitó apenas 30 segundos para lograr el 1-1. Rodri recogió un rechace en la corona del área y envió un potente disparo que, tras impactar en Raúl Torres, firmó una parábola imposible para Valerio. Mikel Rico se apuntó al carrusel de ocasiones con un obús lejano que René desvió a saque de esquina. Minuto 53. López López expulsó a Cañas de forma injusta tras un supuesto derribo a Robles en la línea de medios.

La inferioridad numérica del Betis B concedió oxígeno al Poli Ejido. El técnico local redistribuyó líneas y sustituyó a Israel, cansado, por Salva en su búsqueda del 2-1. Sin embargo, fue el once visitante el encargado de lograr el registro definitivo. Cañadas botó un saque de esquina hacia el corazón del área, donde Raúl Torres, inteligente, se elevó para firmar la segunda diana azulina.

El tanto desquició al B, aturdido por las decisiones arbitrales y la fortuna de los ejidenses, que, a base de orden táctico y disciplina, conservaron el definitivo 1-2. Los locales, presos de la precipitación, no pudieron evitar su tercera semana sin lograr el triunfo.

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