Local

El Instituto de Patrimonio Histórico

El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) pronto cumplirá veinte años. Esa referencia cronológica remite al decreto de su creación en 1989, promulgado por el gobierno de la Junta de Andalucía presidido por José Rodríguez de la Borbolla y siendo Consejero de Cultura Javier Torres Vela.

el 15 sep 2009 / 18:07 h.

El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) pronto cumplirá veinte años. Esa referencia cronológica remite al decreto de su creación en 1989, promulgado por el gobierno de la Junta de Andalucía presidido por José Rodríguez de la Borbolla y siendo Consejero de Cultura Javier Torres Vela, cinco años después de iniciado el ejercicio efectivo de las competencias en materia de Patrimonio Histórico. Entonces también se creó el Instituto Andaluz de Arquitectura, incluso se preparó una magnífica sede en el Patio de Banderas y luego durmió el sueño de los justos.

Lo que importa es que, en esas dos décadas, el IAPH ha llevado a cabo una labor ingente. En su sede de la antigua Cartuja de Santa María de las Cuevas, con una plantilla actual de cerca de cien restauradores, investigadores y documentalistas, ha intervenido sobre 10.000 piezas, registrado 200.000 bienes o activos culturales, formado 6.000 especialistas y asistido mediante visitas técnicas a la práctica totalidad del patrimonio andaluz. Esa trayectoria, que puede seguirse a través de su página web y sus numerosas publicaciones, incluida la prestigiosa revista PH, que ya alcanza los 68 números, le ha convertido en el mejor centro de España en su ámbito y en una institución de prestigio internacional de la que los andaluces podemos estar orgullosos.

El IAPH es un ejemplo de lo que la autonomía ha significado para el desarrollo y la autoestima de Andalucía. El acierto de su creación, la bondad de sus objetivos, la continuidad en su gestión, el esfuerzo y el acierto en sus intervenciones, se fundamentan en la calidad humana y profesional de sus actores, que puede personificarse en la figura de su director Román Fernández-Baca, que ha conducido a la perfección el IAPH desde su inicio. Considero que es la referencia, entre otras muchas que se podrían citar, de lo que es un servidor público, preparado, prudente y honesto, abierto a las innovaciones, con capacidad de formar y dirigir equipos, de integrar colaboradores, de establecer vínculos y sinergías globales.

La reciente transformación del IAPH en agencia pública empresarial significa apostar por un nuevo impulso en el marco de una concepción avanzada de lo que los nuevos tiempos que se avecinan debe exigir de la gobernanza en un marco de transversalidad imprescindible para que nuestra sociedad opere en un escenario de nueva economía, en la que se potencien las industrias culturales y se expulsen las prácticas especulativas en las que los precios han suplantado a los valores.

Si la obra de arte, si la creación humana, constituye la mas inequívoca expresión de la espiritualidad de los individuos, nuestro paisaje cultural, tal como hoy se entiende, integra las cualidades sociales en su evolución histórica y conforma una realidad patrimonial viva con la que hemos de identificarnos. En Andalucía, región vieja que no vetusta, rica que no opulenta, tenemos en el IPAH un instrumento excepcional al servicio de su salvaguarda y de su progreso. Que sea por muchos años.

Catedrático de Arquitectura de la Hispalense vpe@us.es

  • 1