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El jefe de Urgencias del Virgen del Rocío dice que la atención al indigente polaco fue "exquisita"

Uno de los médicos imputados asegura que no participó en el tratamiento, exploración ni diagnóstico de la víctima.

el 19 nov 2014 / 15:23 h.

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El coordinador de la Unidad de Urgencias del Hospital Virgen del  Rocío de Sevilla ha calificado este miércoles de "exquisita" la  atención que todos los profesionales dispensaron a Piotr Piskozub, el  joven polaco que falleció el día 2 de octubre de 2013 en el centro de  acogida municipal después de haber sido dado de alta en el referido  centro hospitalario. Fuentes del caso han informado de que el coordinador de Urgencias  ha declarado como testigo ante la juez de Instrucción número 5 y ha  ratificado el informe que elevó en su día al Juzgado, consultado por  Europa Press y en el que concluye que el caso del polaco era "un  problema de ámbito social y que lo más acertado en ese momento era,  siguiendo el protocolo establecido, ponerse en contacto" con la  Unidad Municipal de Emergencias Sociales y Exclusión Social. El coordinador de Urgencias, además de ratificar el informe, ha  subrayado que la atención dispensada al joven polaco "fue exquisita"  por parte de todos los profesionales que lo atendieron, añadiendo que  se siguió el protocolo en todo momento y que "se hizo todo lo que se  tenía que hacer". Asimismo, y según las fuentes consultadas, el testigo ha indicado  que tiene conocimiento de todas las pruebas a las que el fallecido  fue sometido porque se lo dijo el médico que directamente se las  practicó. La juez también ha tomado declaración este miércoles, aunque en  este caso en calidad de imputada, a una médica adjunta del Virgen del  Rocío, quien ha dicho que no participó en el tratamiento ni en el  diagnóstico realizado al joven polaco, así como que tampoco le  practicó ninguna prueba ni intervino en su exploración. La facultativa imputada, que ha asegurado que Piotr "se quería ir"  del centro hospitalario, ha puesto de manifiesto que su única  intervención consistió en apoyar al médico residente, quien le  preguntó cómo se derivaba a esta persona a los servicios sociales. LAS ACUSACIONES PIDEN A LA JUEZ QUE CITE A TESTIGOS Los otros dos médicos imputados en esta causa comparecerán ante la  instructora este jueves y el próximo día 9 de diciembre,  respectivamente, a fin de "hacerles saber el objeto de la imputación  y, en su caso, recibírseles declaración". Asimismo, la Policía  Nacional ya ha identificado al enfermero que atendió al polaco en la  Sala de Triaje del hospital, que comparecerá ante la juez en los  próximos meses. Al término de ambas declaraciones, el abogado que ejerce la  acusación particular en nombre de la madre y del hermano de Piotr,  Luis de los Santos, y la letrada que actúa como acusación popular en  representación de APDH-A, Maribel Mora, han criticado que "los  protocolos de atención a personas sin hogar no son válidos para  atender a un paciente en Urgencias" y han abogado por "cambiar"  dichos protocolos. Asimismo, las acusaciones han solicitado a la juez instructora que  cite a declarar como testigos a los policías locales que activaron el  servicio de ambulancia para trasladar al fallecido al Virgen del  Rocío, a los operarios de esta ambulancia, y a los trabajadores  sociales que recogieron a Piotr en el hospital y lo trasladaron al  albergue. La imputación de los tres médicos del Virgen del Rocío se produjo  después de que los forenses concluyeran en un informe elevado al  Juzgado que Piotr, que medía 1,85 centímetros y pesaba 45 kilogramos,  no recibió en el centro hospitalario el tratamiento adecuado a la  "desnutrición severa" y a la "delgadez extrema" que presentaba. El informe forense argumenta que lo "preceptivo" era la  hospitalización de la víctima para "tratar de manera específica la  malnutrición, corregir las carencias, suprimir las anomalías  metabólicas e iniciar la alimentación", y, en segundo lugar, para  "realizar las pruebas complementarias pertinentes para diagnosticar  las posibles situaciones que puedan originar una malnutrición  secundaria, ya que es esta la más frecuente en los adultos". EL INFORME DEL HOSPITAL      En su día, el Hospital, a través del coordinador de Urgencias  citado ahora como testigo, emitió un informe en el que relató que el  joven polaco ingresó a las 00,29 horas y "fue inmediatamente  valorado" en la Sala de Triaje por el profesional de enfermería  asignado, quien, como es habitual, lo interrogó sobre el motivo de su  consulta y las molestias que tuviera. No obstante, y según el centro hospitalario, el facultativo "no  obtuvo ninguna demanda asistencial, sino quejas vagas respecto del  abandono sufrido por su grupo de amigos", de manera que "en esas  condiciones" el profesional "identificó el motivo de consulta como  probable problemática social", asignando al paciente a una consulta  donde se encontraba de guardia el facultativo interno residente de  segundo año en medicina interna. Este exploró al joven polaco, que "se encontraba consciente y  orientado en espacio, tiempo y lugar" y que indicó al facultativo "su  nombre, procedencia y que vivía en la calle, que no ingería alimentos  y que bebía alcohol", pero "no expresó sintomatología alguna que  orientara a problema orgánico", pues "lo único que refería es que  deseaba comer y dormir bajo techo". A ello se suma que "presentaba aceptable estado general, estaba  consciente, orientado y colaborador, sin fiebre", mientras que sólo  presentaba una herida superficial en la rodilla izquierda, aunque  dijo que ésta "no le suponía problema y que no experimentaba dolor". SOLO UNA HERIDA EN LA RODILLA      "En esas condiciones, dado que el paciente no tenía queja somática  alguna, ni presentaba signos de proceso en curso que requiriera  atención urgente, y estando plenamente convencido que su problema  fundamental era social", el facultativo consultó con dos médicos  adjuntos del servicio de Urgencias "para solicitar asesoramiento  sobre los recursos sociales a ofertar a esta persona y el manejo de  la herida apreciada en su rodilla izquierda, a pesar de que no se  quejaba de ella". Los médicos adjuntos "tuvieron oportunidad de hablar" con el joven  "y conocer de sus manifestaciones en el sentido de no requerir  atención médica", y de hecho "al tratar de inspeccionar la herida de  la rodilla", el paciente "se enfadó insistiendo en que no tenía  problemas con esa lesión y que sólo requería alimentos y cobijo". En relación a su estado físico, todos los profesionales sanitarios  que intervinieron "manifiestan que estaba delgado, pero no  caquéctico, con peso apreciable superior a los 30 kilos", por lo que  "se concluyó que se trataba de un problema de ámbito social y que lo  más acertado en ese momento era, siguiendo el protocolo establecido,  ponerse en contacto" con la Unidad Municipal de Emergencias Sociales  y Exclusión Social (Umies). EL ALTA          Posteriormente, el joven polaco se trasladó a la sala de espera y,  más tarde, fue trasladado por personal de Umies al centro de atención  municipal, pues "no precisaba de transporte sanitario, ya que  deambulaba sin dificultad", siendo dado de alta a las 2,06 horas del  2 de octubre.

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