El jornal no es para niños

La Junta pone en marcha una campaña con directores de institutos y la Policía autonómica para evitar que se produzcan casos de absentismo escolar temporero en la comarca de la Vega.

el 28 oct 2013 / 23:00 h.

A la cita fueron los dirigentes de la Junta Javier Fernández y Francisco Morillo y el alcalde de Lora. A la cita fueron los dirigentes de la Junta Javier Fernández y Francisco Morillo y el alcalde de Lora. Familias que, por los apuros económicos, tiran de sus hijos para que se ganen un sueldo extra en el campo o les privan de ir a clase para que cuiden de sus hermanos mientras su padre y su madre van a la recogida. El absentismo escolar temporero en los institutos no llega a ser un problema y, de momento, es sólo puntual. No en vano, los datos de la Junta de Andalucía señalan que hay casi los mismos casos por ir a la recolecta que, por ejemplo, trabajar en el circo. La comparación es anecdótica, pero no que la Administración autonómica le está viendo las orejas al lobo y perciben que los casos aislados pueden producir un efecto contagio a la vista de que la gente “lo está pasando mal” y buscan dinero extra. Por eso, y porque esa práctica es ilegal –en menores de 16 años, la enseñanza es obligatoria–, mantienen un mensaje grabado: “Hay que evitar que los niños falten a clase por trabajar en el campo”. ¿Cómo? Ya dieron los primeros coletazos durante la campaña del verdeo, pero la prueba de fuego se da en la Vega, donde han puesto el ojo cuando hace nada que arrancó la recogida de la naranja. La Junta convocó ayer en la biblioteca municipal de Lora del Río a los directores de los centros educativos de esta comarca –procedentes de La Rinconada, Alcalá del Río, Alcolea,...–. La fórmula es sencilla: en vez de tantos papeleos, cada vez que se detecte un caso de absentismo en el instituto, se da parte vía email o teléfono a la Delegación del Gobierno de la Junta en Sevilla y esta mueve automáticamente la maquinaria, alertando a los servicios municipales y, de paso, activando a la Policía Autonómica, para que peine el campo para detectar esos casos. Una vía rápida ante unas campañas agrícolas que suelen ser habitualmente cortas. De paso, con ese aviso se consigue mayor presencia policial en el campo, lo que puede conllevar a un efecto disuasorio hacia ciertas prácticas irregulares en la contratación, como describió ayer el delegado del Gobierno de la Junta, Javier Fernández. “Hay explotadores que se aprovechan de personas a las que dan 10 euros y una botella de agua por una jornada de trabajo, cuando lo normal son 42 euros”, manifestó. En este encuentro, se dejó claro las consecuencias de no llevar el adolescente a clase si está en edad escolar. De ese cometido se encargó Antonio Burgos, jefe de la Policía Autonómica de Sevilla, que señaló que, dependiendo de la gravedad del casos, puedo conllevar a la imputación de los padres –con penas de 3 a 6 meses– o una resolución de desamparo que puede suponer la pérdida de la patria potestad. De esta nueve vuelta de tuerca estuvieron atentos los directores de institutos que, al igual que la Administración, sostienen que la lucha está siendo efectiva con los consejos municipales de absentismo. Como portavoz ejerció el director del IES Axati, Ildefonso Salado, que alertó de que, por ahora, el absentismo temporero no es un mal frecuente y, en todo caso, se topan con casos puntuales de menores que no van a clase para quedarse al cargo de los hermanos pequeños. En todo caso, agradeció la labor preventiva desarrollada, ya no sólo con esta nueva vía, sino con otras más locales, como la del Consistorio de Lora del Río, donde para percibir ayudas del Plan de Exclusión Social se pide, entre los requisitos, que se acredite que sus hijos no faltan a las clases.

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