domingo, 24 marzo 2019
18:25
, última actualización
Local

El joven chino retenido en Toledo estaba a 'pan y agua'

La Policía Nacional ha detenido a trece implicados en el secuestro de un joven chino de 18 años, liberado por los GEO en Illescas (Toledo), al que maltrataban de forma constante y mantenían "a pan y agua".

el 15 sep 2009 / 21:08 h.

TAGS:

Fuente vídeo: Policía Nacional

La Policía Nacional ha detenido a trece implicados en el secuestro de un joven chino de 18 años, liberado por los GEO en Illescas (Toledo), al que maltrataban de forma constante y mantenían "a pan y agua".

Entre los detenidos figuran el principal ejecutor e ideólogo del secuestro, según un comunicado difundido por la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil.

Los trece detenidos estaban relacionados también con otro secuestro ocurrido el pasado octubre; en esa ocasión, la víctima fue un menor de corta edad que también fue liberado con éxito y se logró detener a parte de la banda de secuestradores.

Agentes del Grupo Especial de Operaciones (GEO) han liberado al joven chino que estaba custodiado por dos compatriotas en un piso de Illescas y que fueron detenidos durante la operación. La víctima, según el comunicado, ha declarado que sus captores "le maltrataban constantemente y que únicamente le proporcionaban, una vez al día, un trozo de pan y agua".

Los secuestradores pedían a la familia 300.000 euros por liberar a su único hijo y les presionaban con imágenes del joven con los ojos vendados y confesando el maltrato. La noche de su desaparición, el pasado 3 de enero en Madrid, el chico había quedado con una presunta joven que había conocido a través de internet.

La nota oficial explica que en la madrugada del 4 de enero una ciudadana de origen chino denunció en la comisaría del distrito madrileño de Usera la desaparición de su único hijo, J.Z., de 18 años.

El joven había salido a cenar y sobre las 23.00 horas la familia recibió dos llamadas telefónicas de un compatriota que, desde el propio teléfono de su hijo, exigía un rescate de 300.000 euros por su liberación, que "excedía con mucho de las capacidades económicas de los padres", dice la nota.

Investigaciones preliminares indicaron que el adolescente no había quedado con ninguno de sus amigos sino con una supuesta chica a la que había conocido por internet y su rastro se perdió en el barrio de Usera sobre las 20.00 horas del 3 de enero.

Durante días los secuestradores presionaron a la familia y en dos ocasiones mostraron a su hijo, a través de una webcam, "con los ojos vendados, pidiendo que pagaran el rescate y manifestando estar siendo maltratado, e incluso le habían golpeado".

  • 1