martes, 21 mayo 2019
00:35
, última actualización
Local

El Jueves se pone a la sombra en la calle Feria

Los socios del histórico mercadillo repartirán hoy sombrillas y gorras para combatir las altas temperaturas en los puestos.

el 06 jun 2012 / 20:35 h.

José León Urtecho y Félix Bernáldez integran la asociación Mercadillo Histórico Popular El Jueves de la calle Feria.

Hacer la compra más cómoda. Es la intención de los socios del mercadillo de la calle Feria, el Jueves como se le conoce popularmente, que esta mañana ofrecerá una imagen bien distinta con toldos, sombrillas y gorras que se distribuirán entre clientes y vendedores. Cesáreo Bernáldez, conocido por todos como Félix, relata la proeza que supone aguantar a pleno sol en uno de los negocios que se levantan en la esquina de la antigua plaza de los carros, justo frente al bar Los Vizcaínos. "Aquí dos horas al sol te mueres. Es imposible pregonar el género y ni te cuento venir a comprar en estas condiciones".

Sabe bien de lo que habla pues él es uno de los 170 socios que integran esta zona de venta mencionada en La Galatea de Cervantes, parada obligada de Alfonso XII y en llegó a vender un joven Murillo "sus cuadros de santos y santurrones".

Bernáldez asegura que son conscientes del mal estado de las arcas económicas, por lo que ni si quiera se lo han pedido al Ayuntamiento. "Lo hemos acordado la asociación [por la Asociación Mercadillo Histórico Popular El Jueves], que queremos uniformar el mercadillo y darle una nueva imagen". Por ello, hoy, que abrirá pese a ser festivo, contará con los primeros diez toldos, las primeras diez sombrillas y una decena de nuevas mesas. Ello supondrá sólo el 40% de los recursos que se necesitan para entoldar todos los puestos, lógicamen¬te a los que les da el sol.

"Estamos haciendo una labor de reciclaje", especifica José León Urtecho, otro de los integrantes de la asociación, que aclara que las nuevas infraestructuras llevan el logo del mercadillo, así como las bolsas que entregarán a los clientes una vez que éstos realicen la compra desde la esquina de Castellar hasta la confluencia de Feria con la Cruz Verde, incluyendo la plaza de Monte-Sión y la de Maldonados.

Si bien estos vendedores, entre los que se encuentran coleccionistas de antigüedades, no han contado nunca con toldos, aunque recuerdan que hace unos años intentaron poner unos fijos para todo el periodo estival. Los vecinos de entonces no vieron muy bien la propuesta: "No querían perder las vistas y, la verdad, tampoco encontramos mecenas que nos los facilitaran". Frente a quienes devalúan su trabajo, confiesan que "aquí no sólo se venden zapatos, sino que incluso hablan todo tipo de idiomas" en una convivencia excelente.

Tanto que los vecinos y demás comerciantes de la calle están encantados con el mercadillo. Así Pepe Carreras llevó su local a las proximidades de la plaza de Monte-Sión, donde en días como hoy convive con los tenderos de la calle. "Los puestos se distribuyen de tal manera que no se tapan los escaparates, ni mucho menos las vías de emergencia", apunta Bernáldez.

Aquí se ha avanzado mucho y se sigue trabajando por ordenar la zona de venta. Los responsables de los negocios cuentan además con un número asignado de puesto donde se coloca siempre, de tal manera que "si hay algún artículo defectuoso saber dónde dirigirse". La asociación, legalmente constituida y con un protocolo de comportamiento rubricado con el Ayuntamiento, recibe felicitaciones de Lipasam al finalizar la jornada sobre las 15 horas. "Somos completamente legal y estamos regulados, que nadie se lleve a engaño". Su intención de seguir avanzando es tal que ya tienen en mente el próximo proyecto: "Solicitaremos al Ayuntamiento que nos ayude para impartir cursos de formación entre los socios".


  • 1