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El juez del caso Camas deja en libertad provisional a Gaviño

el 05 nov 2012 / 11:27 h.

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El magistrado presidente del juicio con jurado por el presunto  intento de soborno a la concejal no adscrita del Ayuntamiento de Camas (Sevilla) Carmen Lobo ha acordado dejar en libertad provisional  al empresario Eusebio Gaviño , que ingresó en la cárcel de Sevilla-I  el pasado martes después de que el juez así lo ordenara debido a sus  reiteradas incomparecencias en el juicio alegando para ello problemas  de salud.

Al término de la tercera sesión del juicio que se está celebrando  en la Audiencia Provincial de Sevilla, el juez del caso, Javier  González, ha solicitado tanto a la Fiscalía como a la acusación  popular que ejerce el PSOE que se pronuncien sobre la petición de  libertad planteada el pasado viernes por la abogada del acusado,  Encarnación Molino.

El representante del Ministerio Público, que el pasado miércoles  se opuso a dejar en libertad al acusado alegando que era "necesario"  y "preciso" mantener la medida de privación de libertad para asegurar  su presencia en la vista oral, se ha adherido este lunes a la  petición de la abogada defensora alegando para ello que ya se ha  producido la declaración del imputado.

Junto a este argumento, el fiscal ha señalado que el acusado  "parece tranquilo" después de no comparecer en varias sesiones del  juicio y "sabe a lo que se expone" si incide en esta conducta,  solicitando por ello su puesta en libertad provisional , aunque ha  advertido de que, en caso de que vuelva a ausentarse del juicio,  pedirá nuevamente su ingreso en prisión. 

De su lado, el abogado que ejerce la acusación popular en nombre  del PSOE, Alfonso Martínez del Hoyo, se ha reiterado en lo ya  solicitado el pasado miércoles, como es la libertad del procesado,  tras lo que el juez ha acordado dejar en libertad provisional al  acusado, que no obstante ha sido conducido nuevamente a la cárcel en  espera de que desde la Audiencia Provincial se remita el mandamiento  de libertad. 

De este modo, y una vez se reciba en la prisión dicho mandamiento,  el acusado abandonará la misma en las próximas horas.

El empresario admitió esta mañana que, durante una reunión mantenida el 12 de septiembre de 2005, entregó a la concejal no adscrita del Ayuntamiento de Camas Carmen Lobo un sobre con 12.000 euros, pero ha negado en todo momento que ese dinero fuera para "comprar" el voto de la edil, ya que ha defendido que dicha cantidad tenía como destinatario al exmilitante de IU Francisco Gordo, que "tenía un problemón de dinero" y "me había pedido 30.000 euros".

Durante el juicio con jurado popular que se está celebrando en la Audiencia Provincial de Sevilla, el acusado, que ha sido trasladado hasta los juzgados desde la cárcel de Sevilla-I, ha relatado que fue Gordo quien se puso en contacto con él para mantener un encuentro con "su novia", en referencia a la propia Carmen Lobo, por lo que se puso en contacto con ella y quedaron en verse la mañana del 12 de septiembre de 2005 en el polígono industrial El Manchón.

"Cuando llégué allí, me llevo la sorpresa de que Gordo no estaba allí", ha señalado el imputado, asegurando que durante el encuentro la exedil "me preguntó cuánto iba a ganar por cambiar su voto a la ligera". "Como Gordo me dijo que la ilusionara, le prometí 200, 300, 400 y la Giralda si hacía falta", aunque ha tachado todo ello de "fanfarronadas" suyas que "no se cree ni un niño de cuatro años". A su juicio, la concejal no adscrita del Ayuntamiento de Camas "me provocó".

Tras señalar que este primer encuentro fue "una charlotada", el acusado ha querido dejar claro que "en ningún momento he estado en contacto con los políticos --en referencia a los otros tres acusados-- para comprar el voto" de Carmen Lobo, sino que "estaba loco" por desarrollar el proyecto de un gimnasio que quería construir en el municipio, que "iba a ser la maravilla de todo el Aljarafe". "En ningún momento, se trató que la concejal votara a favor" en determinados puntos del pleno municipal.

En esa primera cita, se habló de un "regalo" a favor del exmilitante de IU Francisco Gordo, "que tenía un problemón de dinero y casi me lloró" para que le dejara 30.000 euros.

Al término de esa primera reunión, Gordo se puso en contacto con el acusado "y yo me cagué en sus muertos porque no había venido, pero me dijo que su mujer estaba mala con una depresión", tras lo que quedaron nuevamente esa misma noche en la taberna medieval. "Llegué allí, me senté con Carmen Lobo y no me encontré a Gordo", aunque la exconcejal le sacó el tema de los 12.000 euros y "me dijo que no les hiciera eso, que les hacía falta", por lo que "me suplicó" que les dejara ese dinero.

Por ello, "le entregué a Lobo 12.000 euros para Gordo, no para comprar ningún voto de ninguna concejal".

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