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El juez Serrano dice que cambió la custodia de un menor por su interés

El magistrado aseguró que se trataba de un caso “urgente” y que no quiso dañar a nadie

el 03 oct 2011 / 11:04 h.

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"Era importante para él". Con estas palabras defendió ayer su actuación el juez de Familia Francisco Serrano en el juicio que comenzó ayer en Granada contra él en el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía por modificar la custodia de un menor para que éste pudiera salir en un cofradía de la Madrugá. Serrano sostuvo ayer que dictó su resolución "sin hacer daño a ninguna parte".


El conocido magistrado dijo ayer que su intención era que se garantizara que el niño saliera en la hermandad del Silencio, teniendo en cuenta que ya lo había hecho en años anteriores y que un auto del Juzgado de Violencia sobre la mujer número 4, que era el que llevaba el divorcio de los progenitores, ya había establecido que debía atenderse el deseo del menor en ese sentido.


Serrano, que se enfrenta a una petición fiscal de diez años de inhabilitación y multa de 5.400 euros, sólo contestó a las preguntas del fiscal y no a las del letrado de la acusación particular por su "animadversión personal y general hacia la judicatura". El letrado de la madre solicita para él 20 años de inhabilitación y 14.400 euros de multa, así como el pago de una indemnización de 60.000 euros a la progenitora; de 100.000 euros al menor, y de 12.000 euros al otro hijo menor de la querellante.

Su defensa no le ha formulado preguntas. Según explicó ante el tribunal, presidido por el presidente del TSJA, Lorenzo del Río, adoptó la decisión de ampliar en día y medio su estancia con el padre después de que el propio abuelo acudiese en compañía de su nieto a su juzgado el Martes Santo del año pasado. El niño, según dijo, le expresó su convencimiento de que su madre no le iba a dejar salir en la Madrugá, pese a que tenía "muchas ganas" y era "importante" para él. "Si no salía ese año, perdía el sitio. La Semana Santa en Sevilla no es sólo algo religioso, también es algo tradicional", dijo tras reconocer que es "aficionado" a la misma.

El juez aseguró que "es normal" que él atendiera al abuelo y al niño, y que éstos quisieran acudir a él "por esa fama que tengo de que yo oigo y de que tengo un juzgado de puertas abiertas". Tras escucharlos, le dijo al abuelo que debía llevar la documentación al Decanato, para su el reparto, aunque él mismollamó alertando de la "urgencia" del asunto. El Decanato le remitió la demanda y fue entones cuando dictó un auto ampliando en día y medio el turno del padre, en base a la "urgencia y necesidad" de la situación, una resolución que le dijo al abuelo que debía dar a la madre del menor cuando fuera a entregarle a su hermano, más pequeño, el día previsto. Serrano no avisó al padre ni a la madre por ser una "nimiedad", ya que sólo suponía que la madre no estuviera 24 horas con su hijo, frente a la trascendencia del problema para el niño. De hecho, no creyó necesario consultar el email que el niño aseguraba que la madre había enviado al padre insinúandole que no iba a dejar salir en la ‘Madrugá'. "Valoré la espontaneidad y la sinceridad del menor y el propio auto de Violencia que ya establecía que debía cumplirse su voluntad".


El juez, suspendido cautelarmente, negó mantener amistad con el abogado del padre del niño, Joaquín Moeckel, sino que dijo conocerlo de llevarle "un asunto personal". El letrado, que compareció como testigo, dijo que el problema del niño para salir en la procesión fue llevado por otro letrado, que buscó el propio abuelo del menor. No obstante, reconoció que él fue quien llevó aquel día el auto del Juzgado de Violencia 4 al del juez Serrano a petición de su compañero, y fue también quien llevó, acompañando al abuelo, la documentación al Decanato.


Por su parte, el abuelo del menor dijo que fue su nieto el que en todo momento se dirigió al juez para manifestarle su "frustración" porque la madre le había escrito un email a su padre que hacía entrever que no le permitiría cumplir su deseo. Asimismo, el padre declaró que él no quiso intervenir directamente por la situación que vivía con su mujer. "Yo no estaba en aquel momento en la posición de tomar una decisión heroica", dijo, tras negar que conociera al juez.

 

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