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El juicio al Cuco se inicia con la amenaza de la suspensión

Si el recurso de la familia no prospera, el Cuco será preguntado hoy por dónde está Marta.

el 23 ene 2011 / 20:18 h.

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Numerosos ciudadanos se agolparon a las puertas del piso de León XIII cuando el juez ordenó una reconstrucción de los hechos. Lo mismo ocurre en los juzgados cuando los implicados declaran.

Hace dos años Marta del Castillo salió de su casa de la calle Argantonio para no volver jamás. Hoy uno de sus supuestos asesinos se sentará en el banquillo de los acusados donde será preguntado por el paradero de su cuerpo, que aún sigue siendo la mayor incógnita del caso. Será el primer juicio por el crimen, en el que se juzgará al Cuco, el único menor de edad implicado. No obstante, la amenaza de la suspensión planea sobre la vista después de que el abogado de la familia de Marta anunciara que va a presentar hoy mismo un recurso de inconstitucionalidad para evitar que se celebren dos juicios por los mismos hechos.

La intención de la familia es presentarlo en el trámite de cuestiones previas, justo al inicio del juicio, un recurso basado en la vulneración de varios principios constitucionales (como la seguridad jurídica y el principio de unidad y exclusividad jurisdiccional) que se llevaría a cabo en el caso de que finalmente se juzgara por separado al menor de los cuatro adultos. Para el abogado de los pasdres, José María Calero, se corre el riesgo de alcanzar dos sentencias contradictorias e incluso la nulidad del proceso por no respetarse las garantías jurídicas de los imputados. Por ello solicitará la suspensión de este juicio o, subsidiariamente, que los cuatro adultos implicados sean juzgados antes que el menor.

El abogado pide al juez de Menores que resuelva su petición sobre la marcha, aunque según las fuentes consultadas por este periódico éste podría hacerlo así o bien decidir suspender la vista por unas horas o incluso por unos días hasta que tome una decisión. También podría resolverlo con la sentencia.

Al margen de este recurso, en la Audiencia Provincial todo está preparado para el que por ahora es el juicio del año. En un principio la vista debería celebrarse en la sede de los juzgados de Menores, sita en la avenida de la Buhaira, pero ante la expectación mediática del caso se decidió celebrarlo en la Audiencia, donde se podría disponer de una sala para la prensa. Y es que se han acreditado cien periodistas de 30 medios para seguir un juicio que, además, será a puerta cerrada, al tratarse de un menor. Los informadores no podrán tener de esta forma acceso a la sala, con la dificultad que ello supondrá para conocer qué ha ocurrido en el interior. Los gráficos ni siquiera podrán acceder al edificio, sino que tendrán que permanecer en el exterior para intentar captar las imágenes de los asistentes.
Una tarea que será más que complicada porque aunque está previsto que la mayoría de los testigos (66 en total, más 11 peritos) accedan por la puerta principal del edificio, éste cuenta con varios accesos para poder esquivar a las cámaras. Uno de ellos es por las dependencias del juzgado de guardia de detenidos que está en la parte trasera del inmueble. Se prevé que el vehículo que traslada al Cuco desde el piso tutelado en el que vive, a más de 100 kilómetros de Sevilla, entre por el garaje de los calabozos del juzgado de guardia, ya que desde allí puede acceder hasta la segunda planta, donde se celebra el juicio, en ascensor. Así se lograría preservar la imagen del joven sin demasiadas complicaciones. Los padres del menor también podrían entrar por esta puerta o incluso por una lateral que da a la calle Carlos V que siempre está cerrada, pero que podría ser abierta excepcionalmente.

Este acceso también podría ser utilizado por los otros acusados: Samuel Benítez, Javier Delgado y María García, ya que todos ellos están en libertad y llegarán al juicio, al que están citados como testigos, por su propio pie. El asesino confeso de la joven, Miguel Carcaño, es el único que permanece en prisión, por lo que es muy probable que también acceda desde el garaje, lo que impediría captar cualquier imagen, más allá del furgón policial, pese a que él ha cuidando todos los detalles de su nueva aparición pública.
Un amplio despliegue policial, tanto en el interior como en el exterior de la Audiencia, velará por la seguridad de todos los asistentes al juicio para evitar incidentes. Máxime cuando en todas las comparecencias de los acusados en este crimen se han producido intentos de agresiones. Así, la Policía estará preparada para proteger a Samuel, Javier y María a la entrada y salida del edificio. Asimismo, la sala de vistas se cambió una semana antes del juicio, trasladándose al salón de plenos, ya que al ser el lugar donde se celebran los juicios con jurados cuenta con una pequeña habitación anexa, que se podrá utilizar para los testigos y evitar así que se encuentren con los familiares de la joven.

Aunque la sala de la vista es la más amplia de los juzgados, serán muy pocas personas las que puedan acceder a la misma. Así, estarán el juez, el secretario y el funcionario encargado de tomar acta; el fiscal y los abogados de la acusación y la defensa; un equipo técnico que acompaña al Cuco; la madre del joven y dos miembros de la familia de Marta. El padre del Cuco podrá entrar una vez que declare como testigo y lo mismo ocurrirá con los padres de la chica, para que sus testimonios no se contaminen. La familia de Marta estará sentada en un lugar separado del resto.

El juicio comenzará a las 9.30 horas en el Juzgado de Menores número 3, aunque presidido por el juez del 1, Alejandro Vián, tras la inhibición del titular del 3. Lo primero será la lectura del relato de hechos de cada parte y la solicitud de la condena. Tanto la Fiscalía como la acusación reclaman la máxima pena prevista en la Ley del Menor: seis años de internamiento y otros tres de libertad vigilada por un delito de asesinato, dos de violación y otro contra la integridad moral, por no haber desvelado el paradero del cuerpo e impedir así que la familia le dé sepultura. Además, el fiscal le reclama al joven, de forma subsidiaria con los otros cuatro acusados, el pago de los 616.319,27 euros que costó la búsqueda del cuerpo en el río, en el vertedero y en la zanja de Camas. La defensa pide la absolución.

Tras los informes, en la jornada de hoy -el juicio se extenderá en principio hasta el 11 de febrero con la excepción de los fines de semana y los martes- está previsto que declare el menor y su padre como responsable civil. Ya el miércoles están citados como testigos (aunque se podrían acoger a su derecho a no declarar al estar imputados por los mismos hechos) Miguel Carcaño, Samuel Benítez, Javier Delgado y María García (los tres últimos están considerados como encubridores), además de la jefa del Grupo de Menores de la Policía Nacional que dirigió la investigación. El resto de días estarán dedicados a policías y amigos de Marta y el menor, mientras que el 10 de febrero declararán los psicólogos y forenses.

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