Toros

El Juli confirma su nuevo apoderamiento

El diestro madrileño ha escogido a Luis Manuel Lozano para que se haga cargo de sus asuntos profesionales.

el 15 oct 2014 / 19:14 h.

TAGS:

El Juli. / EFE El Juli. / EFE Lo que ya sabía todo el mundo taurino desde el pasado 29 de septiembre se acaba de hacer oficial. El diestro madrileño Julián López El Juli será apoderado a partir de ahora por Luis Manuel Lozano tal y como detalla un breve comunicado emitido por el gabinete de prensa del torero en el que se explica que se trata de un acuerdo sellado “de cara a la temporada 2015 y por tiempo indefinido”. El mismo documento precisa que “esta unión tiene carácter exclusivo por ambas partes para todo el mundo en el ámbito taurino”, silenciando cualquier tipo de rumor que pudiera vincular aún al diestro madrileño con la firma mexicana Casa de Toreros que se venía preconizando como inminente gestora de la carrera del matador. El Juli ya había anunciado a finales de julio que no continuaría con Roberto Domínguez después de once años de relación profesional. Eso sí, ha respetado los tiempos y los contratos cumplidos bajo su gestión para hacer público el nombre de su nuevo hombre de confianza. En aquella ocasión, otro breve comunicado señalaba que torero y mentor harían efectiva esta ruptura a la conclusión de la temporada 2014. Así ha sido. Aunque el proyecto ya estaba en marcha, Luis Manuel Lozano también aguardó al cumplimiento del último contrato de su anterior poderdante, el diestro francés Sebastián Castella, para filtrar una noticia que ha permanecido hibernada a efectos oficiales hasta la finalización de la feria del Pilar, escenario de la última corrida que había contratado El Juli. Era el broche final de una temporada cerrada anunciada a bombo y platillo que no ha salido como se soñó. Eso sí, el torero ha sido capaz de recuperar el tiempo perdido en el tramo final, al soltar las últimas amarras que le vinculaban a rencillas y guerrillas ajenas a la definitiva guerra del toreo: en el ruedo y delante del toro. En esa tesitural, la decisión de El Juli viene condicionada por la necesidad de reconducir las relaciones con las empresas; también su propia imagen pública y profesional, que se ha visto afectada por los sucesivos pronunciamientos en los que el diestro madrileño –aunque ha negado vehementemente cualquier liderazgo- siempre ha estado a la cabeza. Su nombre sonó a la vanguardia de aquella rebelión invernal que condenaba a la plaza de la Maestranza mientras siguiera regida por la empresa Pagés. La nómina de la rebelión incluía a los diestros Morante de la Puebla, José María Manzanares, Miguel Ángel Perera y Alejandro Talavante y llegó a modificar el comienzo de una temporada que ha estado plagada de tensiones entre bastidores. Aquella rotunda negativa a anunciarse en el coso sevillano ya había tenido algún precedente que tampoco tuvo final feliz. Hablamos del grupo de toreros denominado G-10 que quisieron modificar la gestión de los derechos de imagen en las retransmisiones televisivas que concluyó con la disolución del grupo, la defenestración de la empresa de comunicación escogida y la apertura de algunas brechas personales y profesionales que continúan sin cerrar. El Juli había querido abrir un tiempo nuevo en su carrera anunciando el calendario cerrado de sus actuaciones en una gala sin precedentes celebrada en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Pero esta agenda de acontecimientos premeditados no ha respondido al guión marcado y, posiblemente, tocó fondo en dos de los eventos que se habían publicitado como un gesto torista: la malograda corrida de Miura en Nimes y la de La Quinta en Mont de Marsan, en la que el torero estuvo muy lejos de sí mismo. Hubo un tercer acontecimiento, la corrida extraordinaria organizada en el madrileño coso de Vistalegre bajo el pomposo título de The Maestros que tampoco respondió al plan premeditado, especialmente en la taquilla. Al escoger a Luis Manuel Lozano, El Juli –ahora sí- abriría un definitivo tiempo nuevo que sólo puede pasar –tal y como se viene rumoreando insistentemente- con la reconciliación con la plaza de Sevilla, su empresa y su clientela, última damnificada de aquella rebelión que derrumbó el abono y propició una Feria de escaso relieve artístico que encendió todas las alarmas.    

  • 1