Local

El Juli, Perera y Escribano pusieron la excelencia en el año de la crisis

El recorte de la Feria y el metraje del abono condicionó el desarrollo de 2013.

el 27 oct 2013 / 23:30 h.

UNDECIMA CORRIDA DE ABONO FERIA DE ABRIL DE SEVILLA El lujoso festival del pasado 12 de octubre ponía el final más amable a una extraña temporada de transición que ha viajado entre la excelencia y la decepción sin abandonar el recurrente telón de fondo de esa crisis económica que llegó para ponerlo todo patas arriba. Fue la temporada de los recortes inevitables, de la ausencia de las cámaras de televisión y del retorno a Sevilla de Julián López El Juli después de las desavenencias televisivas que le dejaron fuera del abono en 2012. Pero El Juli acudió a Sevilla contradiciendo las especulaciones interesadas que querían volver a dejarlo fuera del tablero y se convirtió en triunfador absoluto con una sola y apabullante tarde, la del Domingo de Resurrección. Aún le quedaban dos pero en su segundo compromiso resultó feamente herido por un peligroso ejemplar de Victoriano del Río –el garbanzo negro de un gran encierro– que le impidió cumplir con la cita que más morbo había despertado. El caso es que el gran encierro de Miura que no pudo torear el madrileño sacó del congelador a Manuel Escribano, que resolvió la papeleta con apabullante desparpajo y se encaramó al circuito de las ferias en el que permanecerá instalado el año próximo aunque antes tiene que reponerse del brutal percance que pudo costarle la vida en Sotillo de la Adrada. ¿Se rompió el amor de tanto usarlo? Hablamos de Manzanares, que salvó por los pelos gracias a una gran faena dictada con el agua al cuello a un excelente juampedro la esperada encerrona en solitario que se había convertido en el eje de la pasada Feria de Abril. Pero el trasteo más valioso del alicantino llegaría el día que El Juli cayó herido. En esa fecha, el mejor lote del excelente encierro de Victoriano del Río cayó en manos de Antonio Nazaré, que instrumentó fases de excelente toreo sin abrir la Puerta del Príncipe. Algunos se conformaron con esa famosa media que amenaza con curromerizar a Morante. Pero el diestro de La Puebla es más, mucho más. Y sigue debiendo un recital definitivo en el coso del Baratillo aunque tampoco le acaban de embestir los toros. No pudo ser –una vez más– aunque el diestro cigarrero se explayó con el capote y dejó algún sorbito muletero con un toro de Núñez del Cuvillo que colmó a los neomorantistas, que ya son legión. Y sin olvidar que Diego Ventura volvió a abrir la Puerta del Príncipe en su encerrona no hay mucho más que rescatar de abril: horas bajas de El Cid; una oreja de circunstancias para Luque, un gran encierro de Fuente Ymbro, toros sueltos de Parladé, Torrestrella o Daniel Ruiz y muchos toreros con más pena que gloria. Si los nuevos planteamientos de la empresa habían recortado cinco tardes de la Feria también habían supuesto la reducción de las novilladas del abono. Se celebraron seis:una para abrir el ciclo continuado de festejos abrileños y cinco entre la Feria y el Corpus. Dejaron poco en la memoria. Tomás Campos y Rafael Cerro fueron los nombres más destacados. El esperadísimo Lama de Góngora, que actuó dos tardes, enseñó algunos destellos de calidad pero no logró levantar las ilusiones que en su verano prodigioso de 2012. Llegados a julio, los cinco festejos de promoción arrojaron un justo triunfador: Juan Solís El Manriqueño fue el mejor de un ciclo de tibio nivel que suponía el cierre de la plaza de toros hasta la decepcionante feria de San Miguel que iba a cerrar esta temporada. Durante el año se han celebrado 28 espectáculos divididos entre 14 corridas de toros, seis novilladas picadas y dos espectáculos de rejones a los que hay que sumar los festejos de noveles y el festival de cierre. Terminaba septiembre y concluía la temporada oficial. El decepcionante mano a mano que dejó en el limbo a Nazaré y Fortes fue el preludio del definitivo pronunciamiento de Miguel Ángel Perera, uno de los toreros indiscutibles del año que no había tenido suerte en abril. Esa tarde volvió a aburrir Castella y El Cid, sin redondear, se sacudió algunos años de encima. Pero el gran público había guardado el dinero para ver a Morante, El Juli y Talavante, estrellados con un pésimo encierro de Juan Pedro que brindó un toro potable. Le tocó a Talavante, que volvió a mostrar lagunas y falta de ambición. Incoginitas ¿Estará José Tomás en la plaza de la Maestranza? Es la cantinela de los últimos años pero el acuerdo entre el Divino y los gestores de la empresa Pagés comienza a antojarse un imposible. Aún es pronto para conocer sus planes definitivos. Tuvo que suspender los compromisos que había contraído en la temporada 2013 -no más de media docena de tardes- por la lesión que sufrió mientras toreaba en el campo jerezano en Semana Santa. Hace dos temporadas se puso todo a favor y la empresa aún está esperando la respuesta del madrileño. La temporada 2013 consagró un nuevo metraje de la temporada que supuso el recorte de cinco tardes a la Feria de Abril y la eliminación de varias novilladas y fechas tradicionales. ¿Podrían llegar nuevos ajustes en la campaña 2014? El espectador puntual ha dado paso al abonado. Posiblemente es el nuevo cliente a cuidar y cultivar. La cantidad tiene que dar paso a la calidad. Precisamente, el imparable descenso de la nómina de abonados es uno de los quebraderos de cabeza que tiene la empresa de la plaza de toros. La empresa Pagés decidió no renovar el contrato que le había unido en los últimos lustros a las plataformas digitales. Las cámaras de televisión no se asomaron en 2013 a la plaza de la Maestranza aunque los previsibles cambios que se vienen preconizando en las rostros más conocidos de Canal Plus también podrían alumbrar nuevos acuerdos con los matadores. ¿Influirán en la vuelta de las retransmisiones de los festejos abrileños?  

  • 1