Cultura

El Laboratorio de Arte celebra sus cien años de investigación

El Laboratorio de Arte de la Universidad de Sevilla, el foco universitario español más innovador de su tiempo, cumple cien años desde su fundación por don Francisco Murillo Herrera. Una exposición en el Rectorado de la Hispalense y un congreso internacional conmemoran ahora este hito.

el 14 sep 2009 / 20:03 h.

El Laboratorio de Arte de la Universidad de Sevilla, el foco universitario español más innovador de su tiempo, cumple cien años desde su fundación por don Francisco Murillo Herrera. Una exposición en el Rectorado de la Hispalense y un congreso internacional conmemoran ahora este hito.

Con su creación en 1907, el Laboratorio de Arte se puso a la vanguardia en el desarrollo de metodologías investigadoras y docentes que enlazaban con las tendencias europeas más avanzadas, las mismas que andando el tiempo se extenderían desde Sevilla a otros centros universitarios españoles e hispanoamericanos.

Para analizar la trascendencia de este Laboratorio, su papel de renovación pedagógica y su capacidad de anticipación ante el devenir de la enseñanza universitaria, el Paraninfo de la Universidad acoge desde ayer y hasta el próximo jueves un congreso internacional, bajo la coordinación del catedrático Juan Miguel González Gómez, que contará con la presencia de destacados especialistas, y cuyo comité de honor está presidido por los reyes de España.

Una conferencia del catedrático de la Hispalense Emilio Gómez Piñol bajo el título Historia del Arte, Ciencias Humanas y las paradojas de la belleza sirvió ayer como cita inaugural del encuentro.

Asimismo, ayer fue inaugurada en el Rectorado de la Universidad Hispalense una exposición complementaria a las actividades del congreso, compuesta por medio centenar de ejemplares bibliográficos procedentes del fondo antiguo del Laboratorio de Arte, "una muestra suficiente para dar una idea de la riqueza de esta colección", según palabras de Alfredo Morales, uno de los comisarios de la muestra.

El mencionado fondo cuenta aproximadamente con unos 300 ejemplares, incluyendo ediciones muy variadas y algunas príncipe. "Podrían hacerse varias exposiciones con este catálogo, que da para mucho, con temáticas muy diversas y con libros tan importantes o más que los que vemos aquí expuestos", añadió Morales.

Esta vez se han seleccionado tan sólo tratados de arquitectura, arte y perspectiva, ingeniería militar, libros de monumentos y conjuntos arqueológicos, todos ellos comprendidos entre el siglo XVI y el XVIII, precindiendo de volúmenes de historias locales, libros de viajes, discursos teóricos, iconografías o ediciones posteriores al siglo XIX. Muchas de las piezas expuestas poseen motivos de sobra para ser consideradas verdaderas joyas bibliográficas.

Tal es el caso de Le antichitá di Ercolano eposte, una extraña obra en ocho volúmenes que Carlos III ordenó realizar cuando todavía era rey de Nápoles, y en la que se consignaron los hallazgos de la antigua ciudad romana de Herculano en ese momento. Fechada entre 1757 y 1792, la finalidad de esta edición no venal era ser obsequiada a nobles y colaboradores del monarca.

No menos atractivo resulta el ejemplar De architectvra (1582) de Vitrubio, uno de los primeros tratados de arquitectura del siglo XVI, otro de León Bautista Alberti fechado en 1582 o varias ediciones del gran tratadista del Renacimiento Sabastiano Serlio, que datan de 1545. Asimismo, el visitante podrá contemplar el valioso tratado de fortificación de 1598 de Cristóbal de Rojas, entre otras muchas muestras de incalculable valor.

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