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El laico Barkat arrebata la alcaldía de Jerusalén a los ultra ortodoxos

La Ciudad de Jerusalén volverá a tener un alcalde laico cinco años después. El candidato Nir Barkat, un exitoso hombre de negocios, arrebató ayer la alcaldía a los ultra-ortodoxos en las urnas y será el regidor de la ciudad santa.

el 15 sep 2009 / 18:15 h.

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La Ciudad de Jerusalén volverá a tener un alcalde laico cinco años después. El candidato Nir Barkat, un exitoso hombre de negocios, arrebató ayer la alcaldía a los ultra-ortodoxos en las urnas y será el regidor de la ciudad santa.

Barkat, quien concurrió como independiente, obtuvo el 52% de los votos, mientras que el ultra-ortodoxo Meir Porush (del Partido Judaísmo Unido de la Torá y representante de la continuidad respecto al actual regidor Uri Lupoliansky), tuvo que conformarse con el 43% de las papeletas. El tercer aspirante en liza, el millonario ruso Arcadi Gaydamak, del recién creado Partido de la Justicia Social, apenas recibió el 3,6% de apoyo ciudadano. Por su parte, el músico Dan Birón se quedó a las puertas del 1% de los votos con su Partido de la Hoja Verde, defensor de la legalización de la marihuana.

"Desde esta mañana, soy el alcalde de todos los jerosolimitanos", anunció el candidato electo al anunciar su victoria con la mitad de votos escrutados. Barkat, un empresario del sector de la alta tecnología e informática de 49 años, se había presentado ante el electorado como un baluarte de la moderación, el laicismo y la modernidad, frente a la creciente población fundamentalista judía.

Su principal promesa durante la campaña electoral fue dinamizar la economía de la ciudad, la más pobre de Israel, gracias a su experiencia en los negocios. Su discurso ha logrado apoyos tan dispares como los del Partido Laborista, la formación de izquierda pacifista Meretz o los ultranacionalistas de Israel Beitenu, que no presentaban candidato. Así, unos lo han apoyado por pragmatismo, para desalojar del ayuntamiento a los ultra-ortodoxos; mientras que la derecha le brindó su ayuda por el rechazo de Barkat a compartir Jerusalén con los palestinos, que exigen fijar en el este de la ciudad la capital de su futuro Estado.

Barkat, de hecho, abandonó el gobernante partido Kadima por divergencias en este punto con algunos compañeros de filas. Hace unos días recorrió incluso la localidad de Anata, en la parte oriental de la ciudad, acompañado de dos importantes promotores de la construcción de asentamientos, como el director de Elad, una organización cuyo objetivo declarada es "judaizar" la antigua ciudadela amurallada, de mayoría árabe.

En su discurso de esta mañana, el ganador, ex oficial de paracaidistas, no pasó por alto subrayar que Jerusalén es la "capital eterna del pueblo judío", y que "pertenece tanto a la izquierda y a la derecha, a los religiosos y a los seculares". Los resultados son una buena radiografía de la ciudad: una tensa división entre religiosos y laicos, una izquierda desaparecida en combate y unanimidad entre los candidatos sobre la "indivisibilidad" de Jerusalén.

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