Cultura

El Langui: "Los chavales de hoy tienen que relajarse y sentir que progresan"

El cantante del grupo La Excepción, Juan Manuel Montilla Langui, presenta su primer libro, 16 escalones antes de irme a la cama (Espasa) y asegura que "cuando falta la ilusión es muy difícil afrontar los dieciséis escalones".

el 01 oct 2009 / 15:30 h.

El Langui, musico y escritor.
-->--> -->

Una parálisis cerebral no le ha impedido a José Manuel Montilla, El Langui, erigirse como ídolo del hip hop, tener su propio programa de radio y, desde hace unas semanas, hacerse visible en las librerías como autor de un libro de carácter autobiográfico, 16 escalones antes de irme a la cama (Espasa).

En cierto modo, este volumen podría colocarse en los anaqueles de Autoayuda, pero El Langui aclara que empezó a escribirlo para ayudarse a sí mismo. "No sé si es egoísta, pero necesitaba sentirme útil, conocer otra rama de la escritura, sentirme activo como fuera. Ahora me doy cuenta de que, según sea el tipo de lector, hay mucha gente a la que le sirve, que recibe de estas páginas aliento para seguir adelante", explica.

El título hace referencia a los 16 escalones que cada día debe subir El Langui para llegar al dormitorio de su casa, y que se han convertido en un simbólico desafío cotidiano que asume con otros muchos retos. Esta metáfora le sirve para explicar a muchos jóvenes la conveniencia de asumir objetivos e ir a por ellos. Pero, ¿qué le pasa a los jóvenes de hoy? "Vivimos en una sociedad un poco acelerada, hay valores que se han perdido, sobra egoísmo y falta motivación e ilusión... Si a eso le añades que llega una edad en la que descubres lo divertido que es salir con los colegas, los vicios... Te puedes meter en un problema. Yo estuve ahí, en la cuerda floja, y tal vez no hubiera salido si no hubiera tenido buenos referentes", añade.

16 escalones antes de irme a la cama invita a "encontrar pistas, sobre todo para saber cómo abrir el corazón, la vista, los sentidos", comenta el autor, criado en el madrileño barrio de Pan Bendito y líder del grupo La Excepción, aunque se dio a conocer entre el gran público gracias a la película El truco del manco, que le valió dos premios Goya. El rap sigue siendo, no obstante, su gran pasión, y al arte de las rimas le debe "el haberme hecho soñar, ganar vitalidad, coger cada día un bolígrafo y un papel y canalizar así todo lo que llevaba dentro", recuerda. "Los chavales tienen que aprender a relajarse y sentir que tienen posibilidades de progresar. Cuando algo te ilusiona, vas a por ello".

Tal vez algunos educadores levanten una ceja con suspicacia al comprobar que una de las palabras que más se repiten en el libro de El Langui es esfuerzo. "Sí, es un valor muy perdido. La mayoría de los capítulos de mi libro hacen referencia a valores y actitudes que no casan bien con este tiempo en que la gente lo que quiere es hacerse rica o famosa", afirma este polifacético creador, para el que la expresión "no puedo" parece desterrada de su vocabulario hace mucho. "No creas", corrige, "para mí todo ha sido una lucha constante, y sigo estando ahí. Me levanto temprano, preparo guiones, trabajo para los conciertos del grupo... Un día extraordinario es aquel en el que puedo echar el rato con los colegas en la puerta del local, pasear con mi mujer y mi hijo o dormir una buena siesta".

¿Miedos? "Los tengo continuamente", asevera. "En este libro, por ejemplo, aparecieron. Me preguntaba quién era yo para escribir un libro, si sería capaz de hacerlo... Fue Juan Luis Cano, de Gomaespuma, quien me dijo: ‘haces cine, radio, música, compones... ¿por qué no un libro?' Pero luego estás ahí tú y sólo tú, y tienes que ser el único responsable de cambiar tu rutina. Por supuesto que te cuesta levantarte por las mañanas, cada día es una lucha".

El libro ha venido teniendo hasta ahora una buena acogida mediática, y todo parece indicar que la carrera literaria de El Langui no termina aquí. "Lo seguro, creo, es que tiraré por la ficción. Yo siempre estoy inventando, tengo un montón de historias curiosas en el tintero", anuncia. "Sin embargo, a lo que estoy entregado desde hace cuatro años es a mi programa de Radio Nacional de España , Radio Taraská. Para cada proyecto tengo que involucrarme al cien por ciento, si no, no me meto", apostilla.     

  • 1