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El lince reconquista Córdoba

Una pareja de felinos retorna a la sierra 20 años después de su desaparición.

el 14 dic 2009 / 20:55 h.

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La consejera de Medio Ambiente y la hija del propietario de una finca abren la jaula con uno de los linces.
Hace 20 años que ni un lince correteaba por entre el lentisco y la jara del valle del Guadalmellato. Ayer, al fin, la carrera ágil y fibrosa de Caberú y Charqueña rompió la estampa quieta de décadas y convirtió a Córdoba, de nuevo, en tierra de linces. Son los primeros ejemplares que se sueltan en libertad en la provincia desde la extinción del animal en la zona, en una apuesta por reconquistar un suelo en el que siempre reinó. Siempre, hasta que la enfermedad y los venenos lo relegaron a Doñana (Huelva) y Sierra Morena (Jaén) y lo convirtieron en el felino más amenazado del mundo, con 200 ejemplares en libertad y 75 en cautividad. La frase de la consejera de Medio Ambiente , Cinta Castillo, no por clásica era menos cierta: "Estamos ante un día histórico e ilusionante", dijo antes de la suelta.

La reintroducción de estos linces -a los que antes de final de año se sumarán dos parejas más- estaba prevista para 2010, pero se adelanta unos meses y, así, apurando plazos, se podrá aprovechar el periodo de celo de los felinos, que finaliza a mediados de enero. De esta forma, en la finca de Navallana se ha habilitado una zona vallada de entre tres y cuatro hectáreas en la que vivirán los primeros meses, con la intención de que estén muy controlados, se vea obligados a relacionarse y puedan copular. Pasada esa etapa de "suelta blanda", como se denomina, se podrá abrir el vallado para que campen a sus anchas por el Guadalmellato. La Junta confía en que Charqueña quede preñada "en breve", con lo que en primavera podría abrirse ya la valla para dejar salir al padre y que no dañe a la camada.

La adaptación al entorno, confían, no será problemática pues ambos ejemplares, procedentes del Centro de Recuperación de Especies Amenazadas de Granada y del Centro de Cría en Cautividad de La Olivilla (Jaén), fueron seleccionados meses atrás para procrear en Córdoba y están en "excelentes condiciones". Se han instalado cuatro majanos o refugios artificiales y uno natural, de encinas, en los que tendrán cobijo y desde 2006 se ha incrementado el número de conejos en la zona, principal alimento del lince. A día de hoy, hay diez veces más conejos por hectárea en esta zona que en Andújar (Jaén), que está considerado el espacio con mejor alimento para el lince.

Ese trabajo ha sido posible después de un proceso de casi una década por el que Medio Ambiente ha firmado 150 convenios con propietarios de fincas de la zona, que han liberado suelo para dar casa al lince. Precisamente la hija de una de las propietarias, Ángela Ortiz, fue la encargada de abrir ayer las jaulas que albergaban a los dos ejemplares, que se dejaron ver apenas unos segundos y se escondieron tras la maleza; sólo el radar que llevan al cuello permitía asegurar que seguían por allí. Los propietarios pusieron la nota emotiva a la fría mañana, porque reconocen que es "un orgullo" poder ayudar a recuperar una especie "emblemática". "¡Adiós, a ver cuándo volvemos a veros!", susurraba Carmen García Arévalo, una de las dueñas.

Castillo confía en que la expectación de ayer se traslade en los primeros meses de 2010, a más tardar en primavera, a Guarrizas (Jaén), el otro escenario elegido para la reintroducción y donde la suelta va con retraso, pues debía hacerse este año.

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