Cultura

El Lope recibe el alegato de Miller contra el negocio de la guerra

el 12 abr 2011 / 19:29 h.

Los actores se han mostrado orgullosos de representar en Sevilla el clásico de Miller.
-->--> -->

El Teatro Lope de Vega estrena hoy Todos eran mis hijos, la obra del emblemático autor norteamericano Arthur Miller, quién la escribió con la intención de convertirla en un alegato contra la guerra.

El elenco de actores lo conforman un dúo de vetereanos compuesto por Carlos Hipólito (en el papel de Joe Keller) y Gloria Muñoz (Kate Keller), y actores de la talla de Fran Perea (Chris Keller), Manuela Velasco (Ann Deever) y Jorge Bosch (George Deerver), entre otros.

La obra, adaptada y dirigida por Claudio Tolcachir, comenzó su gira con el estreno en Madrid en septiembre del año pasado y, desde entonces hasta finales de año, se representará por multitud de salas nacionales.

La trama principal de la obra gira en torno a las relaciones entre varios componentes de una familia y un secreto muy bien guardado. El padre, Joe Keller (interpretado por Carlos Hipólito) es un ávido empresario, dueño de un negocio que se dedica a realizar las piezas que se utilizarán para hacer aviones y armamento para la II Guerra Mundial, un conflicto que será responsable de la desaparición de uno de sus hijos en el campo de batalla. Las luchas morales y éticas se entremezclarán con otros temas como la vida, el amor, el odio, la culpa y el hecho de asumir la responsabilidad de los actos propios.

Otro de los elementos que el autor quiso plasmar en la obra es la situación que se vive durante un conflicto armado. "Miller nos habla de cómo vive la gente durante un período de violencia, en tiempos de guerra, y de cómo la gente puede llegar a enriquecerse con ello", afirma el actor Carlos Hipólito. "Otro de los aspectos clave es el hecho de sobrevivir con la culpa, de aprender a vivir con ello", puntualiza la actriz Manuela Velasco.

En lo referente a los personajes, la obra destaca por no mostrar una lucha entre buenos y malos, presentando a unos protagonistas con claras contradicciones. "El público se puede poner a favor de uno y luego cambiar", comenta Fran Perea.

"Mi personaje es un señor que vive totalmente amargado por lo que ha hecho, que es, por otra parte, el eje central de la obra. Es un papel muy jugoso y con muchos matices, ya que tiene muchos estados de ánimo diferentes", afirma Hipólito.

Manuela Velasco, que interpreta el papel de Ann, novia del primer hijo desaparecido y posteriormente del segundo, Chris (Fran Perea), define su personaje como valiente y tenaz, capaz de "digerir el dolor" para seguir adelante con su proyecto de vida.

Chris Keller (Fran Perea) asume el papel enfrentado con su padre, al que no le perdona que se haya mezclado en negocios ilícitos para conseguir beneficio en la guerra. "Cuando vuelve de la contienda se siente traicionado y decepcionado. Es un personaje que madura en escena", destaca el joven actor.

La obra, que no se interpretaba en teatros de España desde hace más de 25 años, se podrá disfrutar todos los días a las 21:00, excepto el viernes que habrá dos pases, a las 19.00 y a las 21.30.

  • 1