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El malestar por el hilo musical de la Velá acaba en despliegue policial y protestas

Los agentes intervienen en casetas que cambiaron la música por los fallos del equipo y las críticas del público. PSOE e IU apagan sus recintos durante cinco minutos y critican que la norma haya generado un conflicto

el 23 jul 2013 / 23:54 h.

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La bandera republicana volvió a ondear ayer en la trasera de la caseta de IU tras prohibirse en la zapata. La bandera republicana volvió a ondear ayer en la trasera de la caseta de IU tras prohibirse en la zapata. La polémica está servida. Si la nueva ordenanza reguladora comenzó levantando polvareda política a cuenta de la prohibición de colgar la tradicional bandera republicana que IU solía poner en la zapata de la calle Betis –y que ayer en un acto simbólico volvió a ondear en la trasera de su caseta junto a unos inmensos globos tricolor–, lo cierto es que ha sido la imposición de un hilo musical común para todas las casetas lo que está desatando una auténtica polvareda en la Velá de Triana. La Policía Local intervino la noche del lunes expedientando a las casetas, que ante los “fallos” del hilo musical y las “quejas” del público porque el repertorio se limitara a sevillanas hasta la una y media de la madrugada, en un momento dado pusieron su propia música, en contra de la normativa. Ayer, varias casetas colgaron carteles anunciando un apagón colectivo a las 22.30 horas en protesta por la uniformidad sonora impuesta, aunque finalmente solo fue secundado por las del PSOE e IU. Más éxito tuvo el hashtag #nohilomusical, que se movió todo el día por las redes sociales. El ambiente empezó a caldearse el lunes por la noche cuando algunos caseteros pasaron de la queja a la acción y decidieron incumplir la ordenanza y poner su propia música. La Policía Local levantó expedientes de infracción administrativa a quienes lo hicieron, entre ellos la caseta de IU, donde tras la primera pareja de agentes de paisano acudieron una docena uniformados que, según denunció ayer el coordinador municipal, José Manuel García, intentaron llevarse el equipo y ante las protestas procedieron a identificar tanto a miembros de la formación como a clientes que en ese momento se encontraban dentro, en una intervención “desproporcionada” e “intimidatoria”. El alcalde, Juan Ignacio Zoido, defendió ayer que “las normas están para cumplirlas” y justificó la actuación policial porque “los agentes son los encargados de hacer cumplir” la ordenanza. El portavoz municipal de IU, Antonio Rodrigo Torrijos, criticó que, además de alejar a la clientela de las casetas en un momento de crisis, la normativa esté “generando conflicto” en un intento de “poner puertas al campo” frente a la “diversidad cultural” tradicional de la Velá. El PSOE se sumó a las críticas y pidió a Zoido una comisión de urgencia para tratar los “problemas detectados” ante la puesta en marcha de una norma que pretende “enconsertar hasta extremos absurdos” el normal funcionamiento de esta fiesta tradicional y que “ha creado más problemas que soluciones vista la reacción de caseteros y las quejas del público”. El delegado de Triana, Francisco Pérez, recordó que la norma fue aprobada en el Pleno e instó a la oposición a “respetarla” y “si no está de acuerdo puede combatirla por los medios oportunos” –IU la ha recurrido ante el TSJA–. Pérez defendió que la ordenanza cuenta con el apoyo de “la mayoría” de los titulares de las casetas y de los vecinos de la zona y en cuanto al hilo musical supone extender “una medida que data del anterior gobierno del PSOE” en aras del derecho al descanso. Rechazó que esté alejando al público ya que en los dos primeros días ha habido “más éxito de participación, en comparación con anteriores ediciones y aún quedan cuatro” jornadas. Hasta ahí el rifirrafe político, pero ¿qué opinan los responsables de las casetas? Lo cierto es que se aprecian dos posturas diferentes entre los titulares de las mismas, asociaciones culturales, deportivas y hermandades en su mayoría, y los concesionarios que explotan los ambigús de las casetas. “A mí me gustan las sevillanas pero son más antiguas que mi abuela, y además fallaba y unas no se escuchaban y otras salían muy altas. Yo comprendo que a las dos de la mañana están los chavales con su cubata y esta es una fiesta a la que se viene a ligar, y si queremos potenciar el turismo hay que atraer a la gente”, explicaba Manuel, que regenta desde hace 20 años la barra de la caseta de la asociación de ceramistas. Manuel Pérez, presidente de la Peña Trianera, defiende la uniformidad porque “esto no es una tómbola ni la calle del Infierno” y recuerda que las asociaciones pudieron hacer alegaciones en su momento a la ordenanza y “hace unos días el Ayuntamiento nos mandó un e-mail preguntándonos qué tipo de música queríamos, lo que pasa es que las asociaciones deben implicarse más. Además, tampoco creo que la música sea el aliciente principal para que la gente se pare en la caseta, es un añadido”. Sí hay coincidencia en que la cosa está “flojita” y se quejan especialmente los ubicados en la segunda parte, la más cercana a la Plaza de Cuba, que son los últimos en llegar pero cuya lejanía del escenario del Altozano les perjudica. En esta zona están las nuevas casetas, como la del C.D. Olimpic de Triana o la Asociación Cultural Peña Bética Santa María, presentes por primera vez. Responsables de ambas mostraron más preocupación por la dificultad de atraer al público hasta ellos que por la música. Entre los veteranos también hay quejas por el exceso de inspecciones. “Nos tienen fritos, cada día algo distinto”, alegan.

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