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El Mallorca ejerce de verdugo y manda al Zaragoza al infierno

El Mallorca apuró hasta el final sus opciones de disputar la Copa de la UEFA (lo impidió la victoria del Racing ante el Osasuna), y lo hizo a costa de un Zaragoza que vuelve a Segunda tras caer 3-2 en el Ono Estadi. (Foto: EFE).

el 15 sep 2009 / 05:03 h.

El Mallorca apuró hasta el final sus opciones de disputar la Copa de la UEFA (lo impidió la victoria del Racing ante el Osasuna), y lo hizo a costa de un Zaragoza que vuelve a Segunda tras caer 3-2 en el Ono Estadi, en una tarde de tragedia y drama para los aragoneses. Los dos goles del brasileño Ricardo Oliveira no fueron suficientes para impedir el hundimiento de un Zaragoza que luchó hasta el final, pero que se encontró con un rival muy motivado, que acarició el sueño europeo hasta los instantes finales del partido.

Al final, ni Mallorca ni Zaragoza vieron colmadas sus expectativas. Pese a que el conjunto balear sumó ayer su sexta victoria consecutiva en la Liga, se ha quedado a las puertas de la UEFA, y en las filas aragonesas, el desá- nimo cundió cuando el árbitro Eduardo Iturralde González señaló el final del partido.

El gol de Daniel Güiza (min. 14), con la colaboración involuntaria de Sergio Fernández, supuso un punto de inflexión en el partido, que hasta ese momento disputaban dos equipos más preocupados por hacer las cosas bien, no fallar, que de buscar con determinación la portería rival.

El vigésimo séptimo gol de Güiza, máximo realizador de la Liga, con el que igualaba el registro de Salva Ballesta en la temporada 1999-2000, situaba al Mallorca en la Copa de la UEFA (el Racing empataba ante el Osasuna) y al Zaragoza directamente en Segunda.

Además, obligaba al equipo aragonés a marcar dos goles para firmar su permanencia. Todo ello, con una lluvia incesante, un campo resbaladizo y un rival bien situado atrás, esperando el momento de sentenciar, dibujó un panorama muy complicado para los visitantes.

Bien marcados Ricardo Oliveira y Diego Milito, el equipo de Manolo Villanova lo intentó por las bandas, a través de Sergio García y Pablo Aimar, pero sin mu- cha fortuna. Cuando el Mallorca más apretaba para ampliar el marcador, Oliveira (min. 55) cabeceó con maestría para empatar el partido (1-1), resultado que cambió todo el panorama (el Zaragoza se salvaba y el Mallorca se despedía de la UEFA). Pero eso duró diez minutos, cuando Webó (min. 65), también de cabeza, volvía a situar a su equipo por delante. Con el partido totalmente roto, en los instantes finales marcaron el uruguayo Gonzalo Castro, que había sustituido a Webó, y de nuevo Oliveira. Pero, el público ya sabía que había marcado el Racing y que el sueño europeo era una quimera.

En el Zaragoza, asimismo, sus jugadores se desplomaron sobre el césped nada más finalizar el partido. Estaban en Segunda, y nada ni nadie los podía consolar en esos momentos.

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