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El maltrato no es sólo adulto

23 menores solicitaron en 2009 una orden de alejamiento de su pareja.

el 09 ene 2011 / 18:51 h.

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El maltrato es una lacra que también se da en las parejas más jóvenes.

Los que cada día trabajan para erradicar la violencia de género tienen cada vez más claro que el maltrato no tiene edad. Hasta tal punto que hay casos en los que la víctima o el agresor, o incluso ambos, son menores de edad. Un problema que preocupa, pero sobre el que no hay estadísticas, al menos en los juzgados sevillanos. El único baremo que alerta de esta preocupante situación son las órdenes de protección dictadas por los órganos judiciales. En 2009 en Sevilla 23 menores pidieron una orden de alejamiento de su pareja y en el primer semestre de 2010 lo hicieron 16.

No es que el dato sea excesivamente alarmante, más aún si se compara con la cifra de órdenes dictadas durante todo el año por los juzgados de Violencia sobre la Mujer, ya que sólo representa el 1,10% de las 2.075 acordadas. Sin embargo, la cifra preocupa a jueces y fiscales por lo que supone: mujeres que desde muy jóvenes están siendo sometidas al maltrato y jóvenes maltratadores que si no son reeducados volverán a repetir los patrones de violencia con otras parejas. Así lo reconoce la Fiscalía de Violencia de Género en su memoria de 2009, en la que afirma que si el número de casos "no es elevado", sí son "preocupantes".

Pero uno de los aspectos que más asusta es que éstos son sólo los casos que se conocen, porque muchas niñas no denuncian por temor a contárselo a sus padres o a perder a su pareja. "Estamos detectando muchos casos de padres que acuden al juzgado a denunciar al novio de su hija por malos tratos, pero cuando citamos a la chica a declarar nos encontramos con que niega los hechos, con lo que nos vemos obligados a archivar por falta de pruebas", explica la magistrada del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 3, Rosario Sánchez. A ella le preocupan estos casos "porque son chicas que desde jovencitas están asumiendo el maltrato como algo normal y eso es muy peligroso".

En cuanto al perfil del maltratador se dan dos casos: el agresor que sí han cumplido la mayoría de edad o el que, al igual que la víctima, también es menor. En el primer caso, la investigación recae en los juzgados especializados en violencia, en el segundo es la Fiscalía de Menores la que se hace cargo. "Hemos tenido algunos asuntos en los que el maltratador había agredido a su pareja cuando era menor y había tenido una causa abierta en la Fiscalía de Menores y que, cuando ya es adulto, ha sido denunciado por otra chica en este juzgado", señala la magistrada.

Por ello, la juez asegura que no basta con crear juzgados para luchar contra la violencia, sino que hay que fomentar la educación en materia de igualdad. "Si desde pequeños se les inculcan ciertos valores, estaremos evitando futuros maltratadores y víctimas", explica. Para ella la adolescencia es un periodo fundamental, porque "comienzan a tener las primeras parejas y es cuando hay que explicarles que ciertos comportamientos no se pueden tolerar". En esta misma línea se expresa la Fiscalía, que en su memoria señala que "la justicia penal puede ser un medio paliativo, pero nunca resolutivo de esta lacra social". Además, llama la atención sobre "el aspecto educativo de los menores en esta materia que están copiando el patrón maltratador de sus progenitores".

Víctimas. Testigos de las agresiones.

Además del maltrato físico y psicológico que sufren algunas menores a manos de su pareja, el más común entre los menores de 18 años son las agresiones indirectas. Éstas se producen cuando los hijos presencian el maltrato que su padre infringe a su madre, lo que produce secuelas en los menores, a veces tan importantes que tienen que ser tratadas por psicólogos. Una de las tareas de la Unidad de Valoración Integral de la Violencia de Género (Uvivg), que trabaja con los juzgados, es detectar la posible victimización de los menores para tomar medidas.


Tratamientos. Faltan medios adecuados

Unas de las claves para erradicar la violencia de género es el tratamiento y la reeducación de los maltratadores, máxime cuando éstos tienen hijos que pueden reproducir los comportamientos paternos. Estos tratamientos específicos están previstos por la ley, pero según la memoria anual de la Fiscalía de Violencia sobre la Mujer "en Sevilla capital no se han puesto en marcha". Para el Ministerio Fiscal este trabajo es una herramienta fundamental, como también apuntan los jueces, para acabar con la violencia de género más allá del simple castigo penal de los hechos.

 

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