Economía

"El mensaje de una camiseta cuenta porque gusta que la ropa te defina"

Es uno de los creadores de la empresa de camisetas on line Pampling.com, un negocio que sale al extranjero después de ser uno de los primeros en la red

el 27 ago 2011 / 20:00 h.

Ricardo Medeiro creó en 2005 junto a un amigo la empresa de camisetas 'on line' Pampling.com.

Una habitación de su casa empezó siendo en 2005 el almacén de esta empresa sevillana dedicada a la venta de camisetas online. Ahora, aquellas pamplinas a las que se refería su padre en los inicios de Pampling.com se han convertido en un trabajo más que rentable. Por ello, este economista sevillano -junto a su socio, Javier Beca- han decidido pasar la frontera y darle salida a estas "camisetas diferentes que hacen feliz a la gente".

-Usted se dedicaba antes a la publicidad. ¿Por qué da el paso al sector textil?

-Mi vocación no estaba clara, pero la idea de ser empresario siempre estaba ahí. El trabajo de la publicidad estaba muy limitado. Entonces nos dimos cuenta de que el negocio de las camisetas iba bien y era más divertido. Con Pampling no solo tratamos con el cliente, sino que vemos cómo y qué camisetas hacer.

-¿Cómo nace su empresa?

-Pampling nace como concurso. En su día nos atrajo la idea de una empresa de tablas de snow que realizaba un concurso online para que la gente diseñase las tablas de su colección. En aquel momento le propusimos a Heineken realizar un concurso para ellos, pero no les gustó. Fue entonces cuando empezamos a hacerlo por nuestra cuenta.

-Su web es más que un simple catálogo...

-Es una red social. La gente siente que Pampling no es solo tienda, sino que es su empresa. Los usuarios visitan el blog, opinan y eligen los modelos. La gente no entra diariamente a una tienda online, en nuestra web sí lo hacen ya que visitan el blog y opinan. Está claro que necesitamos a los 40.000 usuarios de la comunidad, sin ellos Pampling no existiría. Ellos diseñan, dicen cómo les gusta y eligen.

-¿Cuál es el valor de sus camisetas frente a las de la competencia?

-Muchas marcas tienen sus propios diseñadores con un estilo definido que sacan su catálogo al uso. Nosotros, en cambio, trabajamos de otra forma. Todas las semanas lanzamos una camiseta nueva de un diseñador diferente, lo que implica que durante el año salen unos 40 modelos nuevos. Gracias al concurso la fuente de ideas es inagotable, lo que ayuda a que las camisetas muchas veces sean exclusivas. Puedes ver a otra persona por la calle con una camiseta Pampling, pero es muy difícil que lleve tu mismo diseño.

-¿Es la forma de vestir el mejor eslogan de una persona?

-Mucha gente piensa eso. Aunque carezca de profundidad, el mensaje cuenta. A la gente le gusta llevar camisetas que le definan. Perderíamos la originalidad si una de nuestras camisetas la llevaran 30.000 personas. Por eso nuestro propósito es vender mucho pero modificando los modelos.

-¿Resulta difícil tener contentos a creadores y clientes?

-Cuando tienes una comunidad con tanta gente es difícil que todo el mundo esté contento. Intentamos que tanto los diseñadores como los que eligen convivan. Los comentarios deben ser críticas constructivas, por eso cuando desarrollemos la nueva web se valorarán y premiarán las mejores opiniones. De todas formas los comentarios sirven para orientar la decisión final.

-¿Qué valor aporta el concurso al negocio?

-Tráfico. Si no te visita nadie, lo normal es que no haya ventas. El hecho de que la gente pueda elegir las diseños genera comentarios y, por tanto, visitas. Es un aliciente para diseñar y comprar.

-¿No le da miedo la imitación de los países asiáticos?

-Nos copian aquí. Pero cuando una camiseta pasa a formar parte del catálogo se firma un contrato y se registra el diseño, por eso nos ponemos en contacto con ellos para que retiren la camiseta. Por el momento lo han cumplido. Que te lo copien aquí es una faena, si lo hicieran en China lo sería, pero podríamos decir que hemos llegado alto.

-Descubrieron que internet era el mejor soporte para desarrollar una empresa antes de que despertara la crisis. ¿Cómo fueron los inicios?

-Al nacer Pampling había grandes proyectos, pero no empresas online rentables. Era difícil vender lo suficiente. Al principio íbamos despacio, compaginábamos nuestros empleos y la empresa. Con una inversión mayor hubiéramos tropezado, por entonces la gente no estaba preparada para comprar por internet. Además teníamos que mantener el premio del concurso.

-¿La red es más segura a la hora de vender?

-Más que en tienda. Nos esforzamos por quitar el miedo a comprar en la red. Damos mucha garantía y devolvemos el dinero si al cliente no le gusta o no le queda bien. Lo normal es hacerlo en 60 días, pero si la prenda está sin usar también en tres meses. Para potenciar la compra y que los gastos de envío no sean elevados, los subvencionamos. Son esfuerzos económicos para que la gente no tema perder su dinero si no le queda bien, al final valen la pena.

-¿Y los fraudes?

-Cuando la gente interactúa es fácil ver que no engañamos. El que lo haga no dura ni un mes.

-Emprendieron antes de la crisis y ahora se lanzan a por el mercado francés. ¿No le parece un poco arriesgado?

-Internet es a lo que te lleva (a exportar), estás abierto al resto del mercado pese a los costes de envío. Muchos de nuestros diseñadores son franceses y, al final, la camiseta es universal. Somos más competitivos en precio y ya teníamos cierto nivel de ventas en Francia. Además, en propoción a los esfuerzos que hacemos en España, el consumo online galo es mucho mayor.

-¿Qué me dice de otros mercados?

-Cuando renovemos la web nos dirigiremos a Alemania e Italia. Por el momento hay pequeños goteos hacia Alemania, Hungría, Austria, EEUU o Latino América, pero no superan los dos envíos semanales. La limitación es que el transporte es caro.

-A principios de septiembre abrirán una tienda en Madrid, ¿por qué no en Sevilla?

-Desde hace unos meses vendemos las camisetas Pampling a tiendas, sobre todo a Madrid que, junto a Barcelona, es uno de nuestros prinicipales mercados. Pero estaríamos encantados de montar otra en Sevilla, la idea es que no sea la única.

-Exportación y tienda. Pero, ¿cuál es el proyecto de Pampling al más puro estilo online?

-Abrir un outlet. A veces llegan camisetas que al serigrafiarlas no se ha secado bien la tinta o la imagen no está centrada, ésas no salen a la venta. Entonces pensamos en abrir un espacio donde comercializarlas a un precio muy bajo.

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