Economía

El miedo se instala en los parqués

El aviso de Morgan Stanley de una segunda recesión en Europa y EEUU y la tasa a las transacciones financieras, las causas.

el 18 ago 2011 / 16:22 h.

Las bolsas vivieron ayer otra intensa jornada. En la imagen, un analista en la Bolsa de Fráncfort, que perdió un 5,8% en la sesión.

La extrema sensibilidad de los mercados volvió a quedar ayer de manifiesto en el comportamiento de las bolsas mundiales, que acusaron, como ya ocurriera hace una semana , el pánico a revivir una nueva recesión económica global, alentadas por las previsiones negativas de Morgan Stanley y los malos datos llegados desde EEUU.

Los números rojos tiñeron los parqués europeos y también de Wall Street, con desplomes que alcanzaron el 4,7% en el caso del Íbex 35, que se situó en los 8.317,7 puntos y se anotó el segundo mayor descenso de agosto, aunque pudo ser peor pues llegó a perder el 6%. Ya acumula un retroceso mensual del 14%. En el resto de Europa se repitió la tónica. Milán cayó un 6,2%, Fráncfort se dejó un 5,8%, París retrocedió un 5,5%, Londres un 4,6% -las pérdidas de los bancos británicos superaron el 10%- y Lisboa un 4,2%.

El miedo a un estancamiento mundial y el fuerte retroceso de la banca, tras la propuesta de Alemania y Francia de gravar las transacciones financieras, sirvieron en esta ocasión de argumentos que llevaron a los inversores a huir de la renta variable para refugiarse en valores más seguros como el oro (en récord con 1.825 dólares la onza) o los bonos alemanes, lo que disparó la prima de riesgo española -que mide el diferencial con los bonos germanos- por encima de los 290 puntos básicos.

En el mercado español, los mayores descensos fueron para Abengoa (-8,02%), ArcelorMittal (-7,62%), Sacyr Vallehermoso (-7,46%) y Gamesa (-7,12%). En el sector financiero, Bankinter se dejó un 5,89%, por delante de BBVA (-5,76%), Popular (-4,39%), Santander (-4,08%) y Sabadell (-1,15%). Mapfre fue el único valor que se salvó de las caídas del selectivo, con un alza del 0,51%, después de que Fitch mantuviera sus rating con perspectiva estable.

El riesgo de una nueva recesión en Europa y EEUU ante la falta de contundencia y los "errores" de sus líderes políticos para solventar la crisis de deuda llevó al banco estadounidense Morgan Stanley a rebajar significativamente sus perspectivas de crecimiento de la economía global para este año y el siguiente.

De este modo, espera ahora que el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) global sea este año del 3,9% frente al 4,2% previsto, mientras que en 2012 la expansión económica sería del 3,8%, siete décimas menos.

Sus analistas advierten de que EEUU y Europa "se acercan peligrosamente a la recesión" en los próximos seis o doce meses, aunque precisan que en estos momentos no es el escenario base que se maneja gracias a la saludable posición de las empresas, el esperado descenso de la inflación y las expectativas de estímulos monetarios, incluyendo el posible recorte de tipos del Banco Central Europeo (BCE).

Así, las previsiones de crecimiento para las economías del G-10 contemplan una expansión del 1,5% este año y en 2012, frente al 1,9% y 2,4% previsto, mientras que para las emergentes pronostican un avance del 6,4% este año, dos décimas menos, y del 6,1% en 2012, frente al 6,7% anterior.

El informe revisa drásticamente a la baja las perspectivas para la Eurozona, hasta el 1,7% en 2011 y un 0,5% en 2012, frente al 2% y al 1,2% respectivamente.
Morgan Stanley justifica este empeoramiento por los malos datos macroeconómicos, las dificultades de muchos bancos para acceder a financiación en los mercados a costes razonables, así como por el aumento del riesgo de contagio desde la periferia al núcleo de la Eurozona y la incertidumbre por la respuesta de los gobiernos.

"Con el conjunto de la Eurozona al borde de la recesión, los riesgos de un nuevo shock que empuje a la región a traspasar esta frontera son significativos", advierte la entidad, que considera probable que "varios países de la periferia recaigan en recesión", aunque sería más suave que la de 2008-09.

En el caso de EEUU, el banco recortó su previsión para este año al 1,8% frente al 2,6% anterior, mientras que espera un avance del 2,1% en 2012, nueve décimas menos.

La entidad no duda en acusar a los representantes políticos de Europa y EEUU como los principales inductores del empeoramiento, al margen de los "decepcionantes" datos macroeconómicos, por los "recientes errores políticos, así como ante la perspectiva de más ajustes fiscales en 2012", lo que erosiona la confianza de empresas y consumidores y lastra a los mercados financieros.

En este sentido, Morgan Stanley precisa que "la lenta e insuficiente respuesta de Europa a la crisis de deuda soberana y el drama alrededor del incremento del límite de deuda en EEUU han pesado" y mucho.

Por otro lado, apuesta por un giro radical de la política monetaria del BCE, ya que, aun sin descartar completamente una nueva subida de tipos en octubre, considera que el instituto emisor europeo, que desde noviembre presidirá Mario Draghi, pasará a inclinarse por relajar su política monetaria en vez de endurecerla.

Junto a ello, se conoció que el paro semanal en EEUU repuntó, mientras que la venta de viviendas de segunda mano descendió, datos que despertaron nuevas dudas entre los inversores sobre el rumbo de la economía internacional en el tercer trimestre, por lo que éstos optaron por deshacer posiciones.

EEUU vigila el contagio de Europa a su banca

La Reserva Federal (Fed) y otros reguladores estadounidenses han elevado el grado de vigilancia sobre las filiales de bancos europeos presentes en el país norteamericano ante la creciente preocupación de que la crisis de deuda que afecta al Viejo Continente dé el salto al sistema bancario estadounidense a través de estas entidades, por lo que recientemente se han incrementado las exigencias de información y los contactos con directivos de los bancos europeos, informó el diario The Wall Street Journal.

"Representantes de la Reserva Federal de Nueva York, que supervisa las operaciones en EEUU de muchos grandes bancos europeos, están muy preocupados sobre las dificultades de financiación en EEUU a las que se enfrentan los bancos europeos", reconoció un alto ejecutivo de una entidad europea que ha participado en las reuniones con las autoridades estadounidenses.

En este sentido, el rotativo destacó como un síntoma de las posibles dificultades de los bancos europeos para obtener fondos en dólares el hecho de que el pasado miércoles una entidad europea solicitara al BCE un préstamo de 500 millones de dólares a una semana, una vía de financiación que implica un sobrecoste respecto al interbancario y que no había sido empleada desde febrero pasado

"La Fed de Nueva York ha mantenido encuentros recientemente con las entidades (europeas) para evaluar su vulnerabilidad a una escalada de las presiones financieras", señalaron fuentes conocedoras de la situación, que indicaron que el supervisor ha solicitado más información a las entidades respecto a sus fuentes de financiación para obtener los fondos necesarios en su operativa diaria en EEUU, llegando incluso en algunos casos a impulsar a los bancos a revisar sus estructuras en EEUU.

Por otra parte, el departamento de Justicia de EEUU investiga a la agencia de calificación Standard & Poors por haber cometido presuntamente fraude a la hora de calificar las garantías que sustentaron sus ofertas de créditos hipotecarios que derivaron en la crisis financiera de 2007.

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