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Economía

El Ministerio erró al calcular las ayudas a la naranja y ahora las sube un 42%

Primero no respetó un acuerdo nacional para el reparto de las ayudas, lo que perjudicaba a Andalucía, y después se equivocó al calcular la superficie. Tras solucionarse este desbarajuste del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, la ayuda por hectárea de naranjo se incrementa de 291 a 411 euros, un 42%, según la Consejería.

el 15 sep 2009 / 16:41 h.

Primero no respetó un acuerdo nacional para el reparto de las ayudas, lo que perjudicaba a Andalucía, y después se equivocó al calcular la superficie. Tras solucionarse este desbarajuste del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, la ayuda por hectárea de naranjo se incrementa de 291 a 411 euros, un 42%, según la Consejería.

Buenas noticia para la Sevilla agraria. No ha sido victoria de nadie, quizás sí la de los números. Dos veces ha errado el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino en el reparto de las ayudas europeas a los cítricos. Por un lado, rompiendo un acuerdo nacional que diferenciaba las naranjas de las mandarinas y beneficiaba, pues, a Andalucía en detrimento de Valencia, pues la primera suele dedicar más cosecha a la industria del zumo, exigencia para la distribución de tales subvenciones.

Por el otro, calculando en exceso la superficie estatal que podría acogerse a estas primas. El pacto sigue roto, pero la consecuencia del segundo argumento es un incremento de los euros que llegarán a los citricultores andaluces.

En efecto, y según explica Rafael Martín, director general de Planificación y Análisis de Mercados de la Consejería de Agricultura, para la naranja (incluye, además, clementinas y satsumas) el Ministerio cifró en 277.000 hectáreas la superficie estatal de referencia (esto es, con derecho a percibir la ayuda), aunque al final las solicitudes de los agricultores -condición sine qua non es que destinaran una parte de su producción a la industria- han sumado sólo 195.444. ¿Y qué? Pues que la subvención, lineal, para todos, sube de 290 a 411 euros por hectárea, explica Martín.

"Es una mejora muy importante que alivia, al menos en parte, la pérdida de ayudas [la estima en más de 2 millones de euros anuales] que íbamos a sufrir en Andalucía por la maniobra que en su día hizo Valencia y que nos perjudicó", relata el director general.

Antecedentes . Los citricultores tienen ahora derecho a las ayudas desacopladas (esto es, se reciben con independencia del volumen de cosecha que se entregue a la industria de zumos) de la Política Agrícola Común (PAC). Cómo se hace la distribución es competencia del Estado, y en el caso de España se decidió en el seno de la Conferencia Sectorial de Agricultura, órgano que congrega al Ministerio y a las consejerías autonómicas del ramo.

A mediados de octubre de 2007, y dentro de esa institución, se pactó la fórmula de asignación de las subvenciones a naranjas, mandarinas, limones y pomelos, siendo las dos primeras producciones las que estaban dotadas de mayor presupuesto. Cada cual por separado, cada producto con su ficha financiera concreta.

Sin embargo, el departamento de Elena Espinosa publicó, a final de febrero pasado, un Real Decreto por el que, de manera unilateral, desbarataba tal acuerdo autonómico y optaba por aglutinar, bajo una sola modalidad, las naranjas y mandarinas, y dejaba por separado a pomelos y limones. Para que se entienda: bajo esta fórmula, la naranja se consideraba una mandarina y a la inversa, algo que beneficiaba a los campos valencianos, puesto que ese segundo cítrico, salvo en mínimos porcentajes, no suele destinarse a la industria. En definitiva, resultado en detrimento de los andaluces.

Semejante ruptura, que en Andalucía desencadenó la indignación no sólo de las organizaciones agrarias, sino también de la Consejería de Agricultura, entonces dirigida por Isaías Pérez Saldaña, hoy por Martín Soler, bajaba de 400 a 290 euros la prima por hectárea de naranjo. Saldaña estampó su firma en un documento conjunto con el sector en el que no dudaba en hablar de "discriminación".

Rafael Martín reconoce que, respecto a la ruptura del acuerdo que hizo el Ministerio, nada se ha conseguido, "no se le ha dado la vuelta al calcetín", aunque le resta importancia con dos argumentos. Primero, el aumento de la ayuda, esos 411 euros. Segundo, que se recupera buena parte de la ficha financiera que se perdió. Y tercero, que el Ministerio mantiene que la comunidad mayoritaria en un sector ha de ser la que tiene mayor peso -en el caso de los cítricos, Valencia-, como ocurre con Andalucía en los casos del olivar o el algodón.

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